Ser acusado de un delito sexual es una de las experiencias más devastadoras a nivel personal, social y jurídico. La sospecha pesa incluso antes de que exista una resolución judicial. En este tipo de procedimientos, una palabra se convierte en el eje del proceso penal: el consentimiento. Cuando la persona denunciada sostiene que la relación fue consentida, la cuestión relevante no es moral ni mediática, sino estrictamente jurídica: cómo se acredita ese consentimiento y de qué manera lo valoran los tribunales. La experiencia judicial demuestra una idea esencial: denuncia no equivale a condena. Cada procedimiento exige un análisis individualizado, técnico y riguroso de la prueba, del contexto y de la coherencia de los relatos. Desde SIMÓ Abogados Penalistas abordamos la defensa en delitos sexuales partiendo de una premisa clara: el consentimiento debe analizarse con criterios de derecho penal, no desde prejuicios ni desde juicios automáticos.
Delitos sexuales y consentimiento: cómo se acredita Consentimiento y presunción de inocencia en delitos sexuales
