- El papel del administrador concursal Octavio Gracia, clave para cerrar acuerdo. La deuda de 22 millones se mitigará con desinversiones y venta de activos inmobiliarios
Los convenios en los concursos de acreedores no siempre acaban en liquidación. Cuando una empresa se anticipa a su situación de insolvencia, bien asesorada por sus abogados y cuenta con un administrador concursal experto, es posible que el convenio sea ratificado por el juzgado correspondiente.
En el reflotamiento del grupo petrolero Vilalta, uno de los consorcios más importantes en el sector de las gasolineras que hace años llegó a facturar 100 millones de euros, su situación de insolvencia fue abordada de forma rápida por la dirección de esta empresa familiar.
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Pablo Garrido, abogado externo de Vilalta, cree que el convenio en esta ocasión ayudará reflotar este importante grupo empresarial del sector industrial (ETL GLOBAL ADD) |
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La familia Villalta de forma honesta y responsable con el apoyo jurídico de Pablo Garrido y de su despacho ETL GLOBAL ADD y el trabajo de Octavio Gracia, abogado y economista con más de 25 años de experiencia y socio de la boutique legal Think It Legal, como administrador concursal de este asunto, ha logrado cerrar con éxito este convenio para la mayor parte de los acreedores de este asunto.
Así lo indica la sentencia 241/2025 de 5 de diciembre firmada por el magistrado Santiago Aragonés , titular del juzgado mercantil 1 de Tarragona que ratifica el convenio alcanzado y con ello la viabilidad de una empresa que realizo dos reestructuraciones sin éxito para luego acometer el concurso a lo largo de este último año y lograr convencer al centenar de acreedores que era mejor esta solución que ver como se liquidaba la empresa, malvendiendo sus activos de forma precipitada.
Según indica el fallo judicial este convenio que se ha cerrado con los acreedores ofrecer a estos acogerse a distintas opciones, que contemplan desde quitas de la deuda del 50% y del 25% hasta una espera del 100% hasta el horizonte de 2028. Junto a ello este grupo empresarial ejecutará ciertas desinversiones y venderá algunos activos inmobiliarios para mitigar su deuda existente en unos 22 millones de euros.
Abogados y administrador concursal han valorado tanto el trabajo del juez Aragonés, como del propio LAJ de este juzgado de lo mercantil, tanto en los dos planes de reestructuración fallidos como en el posterior concurso, que han logrado que su juzgado cumpliera los plazos judiciales previstos, lo que también ha dado confianza a los acreedores en la implementación de este convenio de acreedores que ha resultado exitoso.
Pablo Garrido, abogado externo de Vilalta, señalaba a este medio que “este convenio viene de un segundo plan de reestructuración fallido en el que las entidades financieras no nos dieron su confianza, tras un primer plan que quizás fue muy optimista en sus planteamientos en cuanto al calendario de pagos. No se pudo cumplir y ahí entramos nosotros como despacho para trabajar ese segundo plan, más realista. Sin embargo, no alcanzamos mayorías con los acreedores y fuimos a concurso”.
Sobre este concurso que ha culminado recientemente con un acuerdo mayoritario con los acreedores homologado por el juzgado “han sido más de trece meses de trabajos intensos para conseguir ese convenio. Gracias al trabajo del administrador concursal, profesional especializado en la materia, como a nuestro trabajo de anticipación, hemos logrado que con el concurso la empresa no vaya a liquidación. Son muy pocos casos en los que se consigue, pero en esta ocasión sí ha sido posible y factible”.
En su opinión “en esta oportunidad Vilalta, como grupo empresarial que afronta su tercera generación empresarial, contaba también con una subdivisión inmobiliaria, cuyos activos van a permitir saldar esta deuda actual de 22 millones de euros. Esos solares e inmuebles tras un lento proceso de recalificación que culmino este mes de septiembre permiten que esos activos aporten valor a los acreedores y generen la confianza de que con la venta de esos activos se va a poder mitigar la mayor parte de esa deuda”.
Hablar de Vilalta es hacerlo de un grupo empresarial centrado en la explotación de gasolineras pero también se dedicaron en los últimos años se habían centrado en la distribución de combustible al por mayor. Eso generó un volumen de negocio importante que los llevó a facturar sobre los 100 millones de euros. “Cuando llegó el colapso de tesorería entre los años 2021 a 2023 que fue cuando abordaron el primer plan de reestructuración la facturación les cayó mucho. Unas inversiones fallidas en temas eléctricos les situó en medio de la insolvencia. A partir de ahí tomaron decisiones inteligentes para buscar soluciones”, indica Garrido.
El papel del administrador concursal
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Octavio Gracia, abogado y administrador concursal de este asunto, subraya que Vilalta venderá sus activos inmobiliarios para hacer frente a la deuda de 22 millones de euros que soporta esta entidad en la actualidad (Imagen ICAB) |
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Un elemento clave ha sido el administrador concursal elegido por el juzgado 1 de Tarragona, papel que fue a manos del abogado experto en insolvencias, Octavio Gracia a través de Think It Legal su boutique legal. Este jurista con una experiencia de más de diez años logró en su dia el convenio de acreedores para el Hotel Juan Resort uno de los más grandes de Cataluña nos explica que había tres tipos de acreedores, el primero la Hacienda Pública, otro de entidades financieras y el gran grupo de acreedores comerciales. “Excluida Hacienda, el convenio cubriría el 98% del pasivo realmente”, aclara
Entre los acreedores, figuran más de 150 compañías, varios bancos y Hacienda (a la que el grupo debe 6 millones de euros). Con una plantilla de 50 personas, la empresa tiene hoy un total de nueve gasolineras y prevé facturar 24 millones este año, lejos de los 100 millones de hace tres. Ahora la compañía puede seguir gestionando su negocio con un convenio bastante realista que permite la continuidad del negocio y los puestos de trabajo porque “en este año largo de negociar el concurso no se produjo ningún despido del personal, otro elemento importante en esta crisis”.
Según nos confirma Gracia, esta vez, Vilalta se ha comprometido a vender varios activos inmobiliarios para saldar las deudas. Concretamente, unos solares en Cambrils de uso residencial y comercial que acaban de ser reparcelados. Además, la compañía estudia alquilar dos gasolineras de uso industrial y ha acordado un alquiler a largo plazo de su hotel y restaurante en Vila-seca.
De forma paralela, la empresa quiere vender la unidad productiva de la filial Ca n’Alzina, en Sabadell, que también está en concurso de acreedores. Esta sociedad comprende la actividad de una gasolinera, un parking de camiones, un almacén y un restaurante.
Todas estas actuaciones se han llevado a cabo bajo intervención del citado administrador concursal Octavio Gracia, de la firma Think it Legal. “El mensaje que podemos proyectar a la sociedad en general es que los concursos bien gestionados pueden generar el convenio correspondiente con los acreedores y mantener la solvencia y viabilidad del negocio como hemos logrado en este asunto tan complejo. Liquidar una compañía de esta historia y calado no beneficiaba a nadie”, resalta.
En este escenario, Gracia es consciente que “la ratificación del convenio ha sido posible por la confianza que hemos logrado generar en los acreedores de este grupo empresarial que han apostado por ello. Vilalta va a continuar con un plan agresivo de desinversión que hay que afrontar, pero que le ayudará a seguir con su actividad en el futuro”.
Desde su punto de vista, “los convenios cuando la empresa asume su situación de insolvencia de forma rápida y toma decisiones para mitigarla, son posibles y logran resultados como el logrado en este grupo empresarial. La compañía vuelve a ser solvente, pero tiene que hacer sus ajustes que están en el plan de viabilidad, pero con esa desinversión de activos será factible La idea es ir reduciendo el pasivo de la empresa de manera progresiva”.