De abogado mercantilista a empresario del sector legal. Carlos Guerrero reconoce su transformación profesional en estos veinticinco años. En estos años se ha revelado como un abogado adelantado a su tiempo. Fue socio de Ceca Magan y Augusta Abogados. Pero su huella profesional esta en su capacidad para generar proyectos donde confluyen abogados, ingenieros y desarrolladores informáticos a los que marca sus directrices. Así ha surgido Prudencia.ai
En estos años ha puesto en marcha la fintech Debify, una innovadora plataforma que aplica inteligencia artificial para ayudar a personas y empresas a cancelar sus deudas mediante la Ley de Segunda Oportunidad, concursos de acreedores y programas de reunificación con descuento. Además, promueve la educación financiera a través de contenido en redes sociales y su pódcast “No Surrender”.
A lo largo de su trayectoria, ha asesorado a startups, fondos de inversión y compañías tecnológicas en operaciones complejas como rondas de financiación, M&A y reestructuraciones societarias. Ha liderado varios proyectos pioneros en legaltech, como LexGoApp, plataforma que conecta usuarios con abogados; Attolon Law, un proveedor alternativo de servicios legales (ALSP) que ofrece asesoría jurídica on-demand con abogados senior; y Satturno, una escuela online especializada en la formación de paralegals.
Además, cofundó el fondo de inversión Sitka Capital, con el que ha invertido en más de 20 startups, y actúa como business angel y mentor en el ecosistema emprendedor. Ahora con Jaume Bosch, el otro socio más tecnológico de esta iniciativa, con el que ya impulsó LexGoApp, ha puesto en marcha Prudencia.ai, una plataforma digital cercana a despachos de abogados, asesoría jurídica de empresas y administraciones públicas. Solo en los primeros cuatro meses ya hay unos 10.000 usuarios que utilizan dicha aplicación. Los usuarios pueden hacer con bastante agilidad pruebas gratis de la herramienta y registrarse ,después
Guerrero, es consciente que ha vuelto a coger, como un buen surfista, una ola buena para seguir creciendo “El escenario en nuestro país con distintos players de IA, algunos de ellos apoyados con fondos de inversión, augura un mercado competitivo. Es posible que en dos años se produzca una concentración de operadores. En nuestro caso, habrá que ver cuál es nuestro futuro, aun es pronto para posicionarnos pero queremos estar ahí como una de las firmas referentes de IA jurídica”, apunta, para luego decir que “con Prudencia hemos mejorado las capacidades de muchos abogados”.

Los dos pilares tecnológicos y jurídicos de Prudencia.ai ; Jaume Bosch y Carlos Guerrero FOTOS Prudencia.ai
Un defensor de la IA
Nuestro interlocutor ya vislumbró en noviembre del 2022 cuando CHATGPT arranco sus operaciones lo que iba a pasar. Una revolución tecnológica que afecta a todo nuestro entorno y en el que el sector legal se ha visto incluido por la necesidad de ser mas eficiente con sus clientes y poder acaparar más trabajo, sobre todo en estos dos últimos años la abogacía se ha incorporado a la IA en el ultimo año y nosotros hemos creado Prudencia.ai para ayudarles en su actividad diaria. Solo en cuatro meses tenemos más de 10.000 usuarios entre departa legales, de abogados unipersonales, de despachos de abogados pequeños, medianos y grandes, de administraciones públicas, asesorías, gestorías. Profesionales que utilizan normativa nos consultan a diario”.
En ese contexto de cambio nació Prudenci.ai a la que dio forma a nivel tecnológico el otro socio de la iniciativa Jaume Bosch “No nos importó la competencia existente que hubiera editoriales con mucho más track record en cuanto a información jurídica. Nosotros sabíamos que se podía intentar mejorar lo que había en cuanto a experiencia usuario, fiabilidad. Todavía había mucha mejora, trazabilidad, es decir, de normativas y jurisprudencia. Prudencia es nuestra respuesta porque conocemos el sector legal. Ese es el hueco que tenemos en el mercado, una herramienta dirigida al sector legal con el objetivo de mitigar alucinaciones”.
El lanzamiento de Prudencia.ai se produjo a finales de enero. La particularidad es que hablamos de una herramienta que el usuario, el abogado, puede probar, de manera gratuita hasta con veinticinco interacciones . “Si ven que les interesa, ya pueden comenzar, introducen la tarjeta y ya empiezan a trabajar. Es decir, que nosotros, , somos más ágiles a la hora de probarla y que ya puede trabajar. No es necesario que les hagamos una demo y tenemos que quedar con ellos y enseñar la herramienta, sino que ellos pueden probar desde el minuto uno la herramienta gratuita. En estos cuatro meses, la aceptación ha sido muy buena y el uso masivo. Muchos profesionales la utilizan como infraestructuras diarias”.
El desarrollo de esta plataforma, apoyado en una estrategia de marketing digital que posiciona a esta plataforma tecnológica como una de las referentes del sector, ha sido notable. En algunos despachos utilizan varias herramientas porque el despacho no solo busca productividad “sino que hay mejoras evidentes tanto en las calidades de los escritos, de la redacción, de la trazabilidad, de la información que aportas a las demandas, contestaciones, contratos. Es decir, yo creo que, que mejora el abogado y su trabajo. La IA jurídica hay que entenderla como algo más que un ahorro de horas”.
Guerrero observa con interés la futura Ley de IA que se aprobará en nuestro país para un mejor uso de esta tecnología y su gobernanza “Nosotros desde el primer momento somos respetuosos al Reglamento Europeo de IA. Creo que es bueno que se regule en nuestro país para que todas las empresas atiendan a las mismas reglas de juego, siempre desde ese marco europeo. Nuestra plataforma tiene un nivel de exigencia similar al de cada abogado. Debe éste adecuarse al RGP sino también contar con deberes de confidencialidad, algo también importante en esa relación abogado y cliente. Las IAS generalistas han dado paso a otras más especializadas jurídicas como Prudencia que tienen menos alucinación. En nuestro caso, ofrecemos esa adecuación al RGPD y al mismo tiempo mitigar las alucinaciones en base a la trazabilidad de normativa y jurisprudencia, como elementos claves”.
Una herramienta en evolución
Guerrero advierte que Prudencia.ai esté en constante evolución como herramienta que se mejora progresivamente “ ahora estamos desarrollando ya nuevas funcionalidades. Como una biblioteca de prompts, especialistas en cada especialidad de derecho. Al mismo tiempo desarrollamos unos Gems, que son unas funcionalidades para redactar contratos y para temas de compliance. Se trata de adecuarnos a las necesidades del cliente. Al mismo tiempo Prudencia tiene su base privada de conocimiento, donde los abogados suben también su propia información confidencial de cómo trabaja su despacho, sus contratos, plantillas; demandas, su propia jurisprudencia con la que trabajan diariamente. En el futuro seremos una IA Agéntica donde esos agentes ejecuten algunas labores más mecánicas en el despacho”, indica
Para este experto hay que considerar que Prudencia no es tanto un asistente como un copiloto el abogado. Lo que hace es dale unas capacidades de redacción, de criterio, de jurídico impresionante a ese profesional jurídico Se gana mucho tiempo, junto a ello se cuenta con una capacidad de razonamiento, te da nuevas ideas, te da estrategia que a lo mejor se te había escapado, te aporta nueva jurisprudencia, aporta resoluciones que tú, pues no las habías tenido en cuenta, de diferentes organismos.. Por tanto, el paso adelante para los abogados en este caso es enorme. No creo que le sustituya, pero sí le hará mejor profesional”.
Por el momento, Prudencia.ai con Carlos Guerrero y Jaume Bosch al frente se posiciona como uno de los interlocutores claves de la IA en nuestro país. Pese a algún intento de fondos de inversión de entrar en el capital, la plataforma mantiene su actividad autofinanciándose desde el primer momento. “En nuestro caso, reinvertimos en producto, evidentemente para mejorar nuestra aplicación y seguimos adquiriendo jurisprudencia al CENDOJ. Ahora no necesitamos esa financiación de venture capital, que otras lo hacen. Crecemos con nuestros fondos propios y con nuestra capacidad de generación de caja para seguir creciendo”.
Carlos Guerrero es consciente del amplio mercado luridico que existe. Y Prudencia.ai está dispuesta a llevarse una parte del pastel. “Es un mercado amplio el jurídico, no solo de abogados. También las administraciones públicas están adaptando estas tecnologías porque manejan mucha normativa. Nuestra apuesta es la fiabilidad y evitar las alucinaciones. Nosotros ofrecemos las sentencias del CENDOJ, proveedor nuestro. Hemos creado el cerebro de la IA con una normativa que respete la vigencia, la territorialidad. Eso hace que la mayor parte de abogados y juristas se decante por este tipo de IA donde la supervisión humana es fundamental de todo lo que hace”.
