Reúne en una misma estrategia lo que una empresa cuenta, los actos que organiza y la música de sus espacios, tres encargos que hasta ahora se reparten entre proveedores distintos. Con el relanzamiento abre además una línea para el sector defensa y la industria de uso dual.
La firma no empieza de cero. En cinco años ha trabajado comunicación, branding y eventos. Su especialidad es la comunicación en procedimientos judiciales, con empresas e individuos en entornos de crisis y de riesgo, que tienen que seguir funcionando mientras el asunto se resuelve. De ahí viene todo lo demás.
El relanzamiento trae un código propio. BYND es una nave, los encargos son misiones y las empresas con las que trabaja no son clientes, sino socios. "No hacemos que las marcas hablen, hacemos que sean entendidas en los lugares que importan".
El trabajo se reparte en tres líneas: BYND PR, la comunicación corporativa, las relaciones con medios, la reputación y la gestión de crisis; BYND Xperience, los eventos y las experiencias de marca; y BYND Beats, la identidad sonora y la música de espacios.
La línea de defensa se dirige a pymes industriales y tecnológicas, startups, asociaciones y fondos con cartera en el sector. Incluye relaciones con medios especializados y generalistas, reputación y portavocía, preparación de portavoces, gestión de crisis y actos propios, desde desayunos informativos hasta la presencia en ferias.
"Las empresas que entran ahora en defensa suelen tener la tecnología, el know-how y los contratos antes que la voz y la relación con los medios. Ahí es donde podemos ayudar", explica Fran De Pedraza, fundador de BYND.
