JUC


  • Desde el Día Uno, el bufete ofrece una fortaleza sin igual en prácticas, sectores y regiones en los principales mercados del G20, en un contexto de creciente complejidad global para los clientes

Hogan Lovells Cadwalader ha anunciado hoy el lanzamiento del despacho combinado tras la fusión entre Hogan Lovells y Cadwalader, Wickersham & Taft. La unión crea una nueva fuerza en el mercado jurídico: una plataforma global sin igual al servicio de los clientes en la intersección de los negocios, las finanzas y la administración pública.

En un mercado jurídico en proceso de consolidación, Hogan Lovells Cadwalader se presenta como la mayor fusión de despachos de abogados de la historia, con más de 3.200 abogados en las Américas, EMEA y APAC. Deliberadamente equilibrado en prácticas, sectores y mercados clave del G20, el despacho combina prácticas líderes en M&A, regulatorio, propiedad intelectual y litigación con capacidades de primer nivel en financiación, productos estructurados y mercados de capitales. Los cinco motores de crecimiento del despacho son ahora Londres, Washington D.C., Nueva York, Alemania y FRIS (Francia, Italia y España).

“El lanzamiento de Hogan Lovells Cadwalader marca un momento decisivo para cada uno de nuestros despachos, al unir dos instituciones emblemáticas con una larga trayectoria de excelencia en el sector jurídico”, afirmó Miguel Zaldivar, CEO de Hogan Lovells Cadwalader. “Estamos construyendo sobre estas fortalezas con una mirada atenta a las necesidades cambiantes de nuestros clientes, que buscan cada vez más asesores que les ayuden a gestionar sus asuntos más complejos en las principales economías del G20”.

“A medida que hemos avanzado hacia esta combinación histórica, lo que ha destacado a lo largo de este proceso es nuestra ambición compartida de ofrecer un servicio excepcional al cliente en un panorama jurídico en constante cambio, atrayendo y desarrollando el mejor talento jurídico, y a través de un compromiso con la innovación y la transformación digital. Estamos creando un despacho sin igual, combinando el bufete más antiguo de Wall Street con una profunda experiencia sectorial para asesorar a los clientes sobre las tendencias transformadoras que configuran la economía global, incluido el Futuro de la Digitalización y el Futuro de la Energía”, declaró Zaldivar.

Tras la aprobación abrumadora de la sociatura en abril, los despachos movilizaron equipos multifuncionales para apoyar un lanzamiento fluido del despacho combinado.

“La preparación de nuestro primer día ha puesto de manifiesto la importancia de nuestra cultura compatible para el éxito de esta combinación”, afirmó Patrick Quinn, Global Managing Partner for Client and Practice Integration de Hogan Lovells Cadwalader. “Hemos adoptado un enfoque reflexivo en la integración de prácticas y clientes para garantizar que, desde el Día Uno, nuestros clientes se beneficien plenamente de la nueva plataforma que hemos creado”.

La base de clientes del bufete incluye a muchas de las principales instituciones financieras del mundo, corporaciones multinacionales, firmas de capital privado, gobiernos, entidades soberanas y empresas que operan en sectores altamente regulados.

Wesley Misson, Global Managing Partner for the Finance Practice de Hogan Lovells Cadwalader, añadió: “El capital mueve los mercados e impulsa las empresas, las tecnologías y la infraestructura que definen lo que viene a continuación. Nuestra plataforma global sin igual, con prácticas de primer nivel con sede en los principales centros financieros, está diseñada para conectar a los clientes que despliegan capital con los fondos y las empresas que lo necesitan para innovar, expandirse y competir”.

Desde transacciones complejas hasta cambios regulatorios y litigios de gran repercusión, Hogan Lovells Cadwalader está posicionado para atender toda la gama de necesidades jurídicas de sus clientes. Su fortaleza en sectores altamente regulados permite a los abogados del despacho ayudar a los clientes a anticipar desafíos, aprovechar oportunidades y alcanzar resultados significativos.

Hogan Lovells Cadwalader seguirá invirtiendo en mercados, prácticas, talento y tecnología prioritarios, incluida la IA y otras herramientas que apoyan a los clientes en trabajos transfronterizos complejos.

Con la escala y la profundidad necesarias para satisfacer las necesidades de los clientes dondequiera que los negocios, las finanzas y la administración pública confluyan, Hogan Lovells Cadwalader comienza su próximo capítulo como un despacho global integrado, construido para el futuro.