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  • El email recibido anunciaba el derecho del contribuyente a un reembolso de impuestos por 244 euros

Nadie está exento de ser víctima de un delito de estafa informática, es decir, estas conductas no discriminan edad, nivel educativo, formación específica o experiencia en el uso de las tecnologías. Con el constante e imparable avance de las tecnologías y la creciente sofisticación de los métodos utilizados por los ciberdelincuentes, cualquier persona puede ser blanco de engaños a través de correos electrónicos fraudulentos, enlaces maliciosos o suplantaciones de identidad. La confianza excesiva, el desconocimiento o incluso un simple descuido pueden bastar para caer en una trampa digital. Por ello, es fundamental mantenerse informado, adoptar buenas prácticas de seguridad en línea y desconfiar de mensajes o solicitudes inusuales, incluso si parecen provenir de fuentes confiables.

Un ejemplo real de ello es el intento de delito de estafa informática que ha sufrido esta misma semana Fran Peláez, socio director de PenalTech, un despacho de abogados especializado en Derecho Penal y Ciberdelincuencia.

El intento de fraude nace de un email que el profesional recibió el pasado lunes 30 de junio en su correo electrónico personal bajo el asunto "Importe disponible para devolución de impuestos". En este "sugerente" mensaje se detallaba que la Agencia Tributaria de España, tras una revisión de la situación fiscal del contribuyente, había determinado el derecho de este último a un reembolso de impuestos por importe de 244 euros. Para solicitar la devolución, el letrado debía cumplir cuatro sencillos pasos: acceder al formulario oficial que se ofrece en un enlace en la parte inferior del email; completar los datos allí requeridos; verificar y enviar la solicitud.

"Resulta necesario recordar que la Agencia Tributaria, en ningún caso, solicita por correo electrónico información confidencial, económica o personal, números de cuenta ni números de tarjeta ni adjunta anexos con información de facturas u otros tipos de datos", explica el abogado. "Igualmente, como es predecible, tampoco realiza devoluciones a tarjetas de crédito o débito", añade Peláez.

Aunque por precaución el profesional no clicó en la dirección web ya indicada, es muy probable que allí se le requiriese al usuario aportar datos de sus cuentas bancarias o tarjetas de crédito o débito para acceder con éxito a ese "beneficioso" reembolso de 244 euros.

El abogado, aprovechando este intento de ataque informático, subraya algunos aspectos particulares del mensaje recibido que deben llamar la atención a cualquier ciudadano. "La dirección de correo electrónico remitente (dexter@parkourhala.cz) no coincide con la entidad que afirma ser y el NIF de la Agencia Tributaria (Q2800000J) que allí se especifica también es falso", aclara Peláez. "De igual modo, el correo electrónico está encabezado por un saludo genérico (Estimado/a contribuyente), por lo que podríamos interpretar que nos enfrentemos ante un correo masivo y sospechoso", concluye el experto.

Aunque el profesional detectó a tiempo el intento de estafa gracias a su conocimiento en la materia, el incidente descrito evidencia lo sofisticados y convincentes que pueden ser estos fraudes, y cómo incluso los usuarios más acostumbrados a tratar con este tipo de ataques delictivos pueden verse en riesgo si bajan la guardia por un instante.