JUC


La Universidad de Santiago de Compostela (USC) mantiene por quinto año consecutivo su crecimiento en el número de solicitudes de patentes, consolidándose como una de las instituciones clave en la protección del conocimiento en Galicia.

La Universidad de Santiago de Compostela (USC) mantiene por quinto año consecutivo su crecimiento en el número de solicitudes de patentes, consolidándose como una de las instituciones clave en la protección del conocimiento en Galicia.

Según los datos presentados este jueves por el director del área de Valorización, Transferencia y Emprendimiento de la USC (AVTE), José Luis Villaverde, la universidad registró en 2024 un total de 24 nuevas patentes y 54 extensiones internacionales, mejorando los datos de 2020, cuando se contabilizaron 13 patentes y 35 extensiones.

Estos indicadores fueron expuestos en la apertura del seminario IP Perspectives Galicia, organizado por la AVTE en colaboración con la firma especializada en propiedad industrial ABG Intellectual Property. En este encuentro, se destacó el esfuerzo de la universidad en la protección de su producción científica, una tarea que desarrolla desde 1988 y que actualmente se traduce en una cartera activa de unas 300 patentes.

Villaverde subrayó que este crecimiento sostenido ha sido posible gracias al aumento de los recursos financieros y humanos dedicados a la gestión de patentes, reflejando el compromiso de la USC con la valorización del conocimiento generado en sus laboratorios.

El impulso de la I+D desde la universidad

El socio director de ABG IP y Agente de Patentes Europeas, Juan Arias, resaltó que las solicitudes de patente europea presentadas por entidades gallegas han aumentado de 66 a 77 en el último año. No obstante, hizo hincapié en que, aunque el tejido empresarial está apostando por la innovación, son las instituciones públicas las que están liderando el desarrollo de la I+D en Galicia.

En este sentido, Villaverde precisó que la USC gestionó el 30 % de todas las patentes tramitadas desde la comunidad autónoma.

De los laboratorios al mercado