Bartolomé Vargas Cabrera. Abogado. Ex Fiscal del Sala del Supremo
Abordamos el fenómeno mundial de la espiritualidad desde la perspectiva de la solidaridad, individualidad, fugacidad de la vida y del sentimiento colectivo y evasivo de su olvido al centrarse el mensaje global sólo en el presente y, en concreto, el del máximo placer y poder político (o de influencias) o económico como referencia u objetivo central de las naciones y de la mayoría de personas. Fuera de este contexto el placer es necesario y se potencia a través de la profunda alegría de la vida con sentido.
En una apretada síntesis histórico-filosófica, para Aristóteles radicaba en el ejercicio de las virtudes del alma, y Epicuro lo centraba en el esfuerzo por suprimir el dolor, la serenidad de ánimo, dicha interior constante y búsqueda de los bienes espirituales. En definitiva, la salud individual basada en un cálculo de placeres. Por el contrario, Aristipo de Cirene sostenía como único criterio de verdad positiva el placer actual y negativa el dolor asimismo presente ahora.
Nos ocupamos en este contexto de la llamada sociedad hipermoderna (consumo, individualismo y progreso tecnológico) definida por Gilles Lipovetsky al consolidar la figura del homo racional “consumericus”, ya en “Felicidad paradójica. Ensayo sobre la sociedad de hiperconsumo y evolucionada hacia el área de las emociones”2006. Salvando las distancias, hay en ella un regreso a las tesis del pensador cirenaico.
La propuesta en las redes es conquistar más tiempo para sí mismo y los placeres preferidos individualizándolos y exhibiéndolos de modo narcisista con la creencia de que al fin se camina hacia la felicidad completa. También a la privatización total de la vida íntima generando, según el autor, el orgullo de la autosatisfacción de elecciones placenteras y, finalmente, la frustración siempre en beneficio de los negocios tecnológico-empresariales.
En todo caso, la buena información, comunicación, cultura y contenidos educativos que, asimismo, difunden para evitar el aislamiento creando comunidades solidarias, deben valorarse entre sus efectos positivos
En absoluto se puede criticar el placer, pero sí volver con Epicuro también a los bienes espirituales, y discernir cómo las imágenes de las redes no son toda la realidad y además encierran paradojas o distorsiones sobre lo que en ellas aparece. En particular la del sacrificio, esfuerzo y valores morales y espirituales sólo visibles en directo, sin redes, y de los que es un símbolo, entre otros, la Cruz de Cristo.
El sentido del vivir
La cuestión es si hay un sentido del vivir y Victor Frankl desde su experiencia individual en “El hombre en busca de sentido, 1946, ya decía en sus anotaciones en el campo de concentración “Tenemos que aprender por nosotros mismos que no esperemos nada de la vida, sino si la vida espera algo de nosotros”. Coincide con la neurología moderna, desde Wundt defensora de la individualidad absoluta de los sentimientos, forjados sobre reacciones emocionales comunes. También la posee nuestro sistema neuronal con 80.000 millones de neuronas y 100 billones de conexiones entre ellas.
En definitiva, ante la masificación creciente en los medios de comunicación, los discursos políticos globales, redes e IA, es más necesario que nunca recuperar la verdadera realidad existente, la de los individuos únicos, diferenciados entre sí y dotados del mismo valor desde el Presidente del país más poderoso del mundo hasta la persona tirada en la calle hambrienta y enferma en un país del llamado Tercer Mundo.
Las probabilidades y casualidades generacionales que explican el hecho de que existamos hoy y sitio y papel de cada uno de los citados y de todos son, según lo expertos, de 1 entre 400 billones, si se me permite, un milagro. Individualidad va unida desde luego a pensamiento propio consolidado y actitud comprometida con la persona, familia, amigos y conocidos. Con los necesitados en los concretos y reales planos afectivos, sociales y económicos y en la meditación que al margen de la esfera religiosa cada persona debe hacer para planificar su vida.
Pero nada es eficaz sin la vivencia real y generosa de los valores de esfuerzo y sacrificio (en su origen latino sacer-facio, hacer lo sagrado) sin los que no sería posible la vida. Los de más valor son los escondidos y silenciosos por sacar la familia adelante, como en tantas situaciones desconocidas. Y e
El papel del Derecho
Desde esta perspectiva nos trasladamos al mundo del derecho y comenzamos en el ámbito internacional por la Declaración Universal de Derechos Humanos de Naciones Unidas, de 10 de diciembre de 1948, en cuyo Preámbulo se habla del “ reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana, y en el art 1” Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y dotados como están de razón y conciencia deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”.
Es la expresión más rotunda de la individualidad de los derechos al utilizar un concepto metafísico. De este modo, Levinas, en su fundamentación filosófica, parte de la alteridad del “otro“ (concepto representativo de los demás) y en una aproximación a su “rostro”, se descubre la responsabilidad absoluta con él y su infinitud al revelar la palabra de Dios y el amor, la voz que camina en la profundidad de nuestro ser y excluye el individualismo egoísta.
Ante la masificación que se vive en la vida política, con abundancia de medios y en la judicial, sin ellos, es preciso no olvidar nunca a las personas reales con carencia de recursos de todo orden. Empezamos por los económicos volviendo la vista a nuestro país. España tiene un PIB de 1´68 billones de euros, el cuarto de la UE y por el contrario el 26,1% de la población se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social (tasa AROPE). Asimismo, la cuarta de la UE y el 9% en privación material severa, la más alta de los últimos años. Afectan las cifras, sobre todo, a mujeres, jóvenes, familias con hijos a su cargo y personas con menor nivel educativo.
De estos temas sólo se habla en el discurso parlamentario para increparse y la única medida adoptada es la creación de un plan 2024-2030. No es la única, pero la pobreza económica es una de las situaciones en que la dignidad de la persona (de cada persona) y los derechos inviolables que le son inherentes (art.10.1 CE) se hallan lesionados.
Preciso es ocuparse en la misma línea de la pobreza cultural (art.44 CE) con índices paralelos y, así, un 35 % de españoles afirma no haber leído un libro nunca o casi nunca y la asistencia a museos y artes escénicas está por debajo del 30%.
De ahí que los miembros de la clase política que representan a todos, también a los carentes de medios, deban con finalidad ejemplar, utilizar razonamientos fundados, eso es la cultura, en sus intervenciones y cumplir escrupulosamente el régimen legal de incompatibilidades durante su mandato y en el período posterior legalmente establecido.
El último informe del Parlamento Europeo, tras la visita a nuestro país de 16 y17 de febrero de este año consigna un progresivo deterioro institucional y aumento de la corrupción y en el mismo sentido, el muy reciente del grupo GRECO. Fundamentan la necesidad de una pronta convocatoria electoral para que la culturalmente grave, ruidosa e irracional tensión político-mediática actual, sea sustituida por el silencio y la reflexión del ciudadano para depositar su voto.