- Este jurista junto al catedrático Fernando Jiménez presentan un libro que analiza esta lacra y plantea algunas mejoras para reducir su impacto.
Después de su primera presentación que tuvo lugar hace unos días en Valencia, este lunes nuevamente la Fundación Hay Derecho organizaba en Madrid, un nuevo evento para conocer la obra, editada por Tirant Lo Blanc, “La corrupción en España: un problema enquistado” libro Joaquim Bosch, magistrado y de Fernando Jiménez, catedrático de Ciencia Política y de la Administración y coautor del libro. Bosch, en su intervención apunto que las últimas medidas del Gobierno aprobadas para frenar la corrupción son insuficientes para un fenómeno que no deja de crecer.
.A este respecto hay que indicar que un año después del plan estatal de lucha contra la corrupción, ninguna de las quince medidas anunciadas en julio de 2025 está completamente implementada. El plan inicial, incluía medidas de prevención, castigo y reparación. Entre ellas, la creación de una autoridad independiente de protección del denunciante, un registro de lobbies, la limitación de los indultos por corrupción y la reforma del delito de financiación ilegal de partidos.
Casi un año después, ninguna está cerrada. el anteproyecto de Ley Orgánica de implementación del Plan Estatal de Lucha Contra la Corrupción ha generado un gran debate. Este texto, que integra hasta 84 medidas, ha chocado frontalmente con diversos colectivos. El Consejo General del Notariado ha expresado una oposición frontal, ya que la nueva normativa busca sustituir el control previo y presencial de legalidad (ex ante) por un control remoto diferido
Por su parte, los empresarios, aunque inicialmente valoraron la posible reducción de cargas burocráticas, han manifestado preocupación ante la posibilidad de perder seguridad jurídica y rigor probatorio en las operaciones comerciales. Únicamente la ley de 'lobbies' se encuentra en la última fase de tramitación ya que está a punto de llegar al Pleno del Congreso para su aprobación definitiva.
La publicación presentada este lunes hace un repaso sobre la corrupción y sus orígenes en el franquismo; su evolución en esta democracia, analiza el fenómeno como algo sistémico y muy arraigado. Se analizan las consecuencias de la corrupción, sobre la economía, la eficiencia institucional y nuestra calidad democrática subrayando como este fenómeno genera despilfarro, desigualdad, clientelismo y desigualdad en la competencia. La última parte analiza el fenómeno de la corrupción como un circulo vicioso, con algunas propuestas de mejora que se plantean por los autores.
la corrupción no es solo una sucesión de escándalos: es un problema profundo que deteriora la calidad de la democracia y erosiona la confianza en las instituciones. Este libro invita a mirar más allá de los delitos concretos y entender la corrupción como una degradación del sistema político que aparece cuando el poder deja de servir al interés general y se pone al servicio de intereses particulares.
En este caso fue Elisa de la Nuez , secretaria general de la Fundación Hay Derecho, quien moderó el debate entre los asistentes con los ponentes , en un auditórium en el que destacaron Manuel Villoria, presidente de la Autoridad Independiente de Protección al Informante (AIPI), la magistrada Natalia Velilla, miembro del Consejo Editorial de Hay Derecho, Luz Rodríguez Catedrática de Derecho del Trabajo en la Universidad de Castilla-La Mancha y especialista de la OIT y el magistrado jubilado Carlos Granados, director de la Oficina Municipal contra el Fraude y la Corrupción del Ayuntamiento de Madrid, entre otros participantes.
La corrupción es sistémica
Juez de instrucción y de primera instancia en Moncada (Valencia) en los últimos años y uno de los magistrados con más carisma de nuestro país, Joaquim Bosch, que fue portavoz nacional de Jueces y Juezas para la Democracia entre 2012 y 2016, subraya en su última obra “La patria en la cartera. Pasado y presente de la corrupción en España”, un análisis detallado de la corrupción en nuestro país, ahora en primer plano por la trama de las mascarillas que implica a altos cargos del PSOE.
En su intervención para presentar esta nueva obra, Bosch reiteró algunos de sus planteamientos ya conocidos. En ese estudio detallado de este fenómeno, casi crónico en nuestra sociedad, este magistrado hace un análisis de su origen en el franquismo y cómo a lo largo de los años se ha transformado desde la falta de controles en el sector público y la actividad de los partidos políticos.
“Nuestra corrupción está muy vinculada al ámbito político, tenemos los niveles más altos de Europa, se acercan de forma preocupante en Centroamérica. Una comparación interesante es la de España con Italia. En este país, especialmente en el sur de Italia hay más corrupción que en nuestro país, por la acción de los grupos organizados, mafias y más policías y funcionarios”, comentó
A su juicio la corrupción es una herencia del franquismo se ha convertido en tupidas redes clientelares de los partidos políticos. “El problema son los numerosos cargos de confianza que existen, la falta de controles y que el aforamiento de nuestros políticos les permite actuar con impunidad”, apuntó para luego pedir a los asistentes que hagan un esfuerzo para defender nuestra democracia ante la inacción de las instituciones. Sobre las medidas recientes presentadas por el Gobierno para frenar la corrupción son insuficientes y ayudarán poco a frenar su auge.
Por su parte, Fernando Jiménez , otro estudioso sobre el fenómeno de la corrupción es catedrático de ciencia política de la Universidad de Murcia. Es miembro de la red de expertos anticorrupción de la Unión Europea, asesor científico y evaluador del Grupo de Estados contra la Corrupción (GRECO) del Consejo de Europa y forma parte de los consejos asesores de la Fundación Hay Derecho y del capítulo español de Transparency International. Fue becario Fullbright en la Universidad de California, San Diego (UCSD)
En su turno de palabra recordó que nuestro país esa a la cola en cuanto a la lucha contra la corrupción, y que los ciudadanos españoles junto con los portugueses son los que más hartos están de esta lacra “Este es un libro de combate cívico aunque una situación que se ha cronificado en los últimos cincuenta años. Nosotros acuñamos el término de corrupción como degradación moral del sistema político que creemos que es una definición más ajustada, según lo que vemos. Una idea que se remonta a Aristóteles donde ya se hablaba como unos pocos se beneficiaban de los demás”.
Faltan medios en los juzgados
Para Bosch, “solo una parte pequeña de la corrupción llega a los juzgados. Ahora los asuntos de Abalos, Zapatero, antes Filesa o Gurtel dejan claro el enriquecimiento personal de algunos políticos ante la falta de controles en las instituciones. Urge reducir el número de altos de confianza que están en puestos de relevancia, profesionalizar la dirección de las empresas publicas y eliminar el aforamiento de muchos de nuestros políticos. Cualquier Pacto de Estado contra la corrupción debería contar con el apoyo de los principales partidos políticos y agentes sociales, pero no será fácil lograrlo”.
Por su parte Fernando Jiménez comentó que el nivel de confianza de los ciudadanos respecto a sus instituciones es muy escaso. “Hay algo que observamos con preocupación, las escasas denuncias que hay de los funcionarios públicos porque o esta metidos en una red clientelar y forman parte del problema, o saben que esa denuncia que hagan les va a generar muchos problemas, problemas como los que vienen teniendo los denunciantes de corrupción en nuestro país, con poco apoyo por el momento de los poderes públicos, lo que les genera cierta indefensión”.
Respecto a posibles soluciones, en el libro se hablan de ciertas reformas que deben hacerse en tres pilares claves. “A nivel de administracion hay que trabaja en su despolitización y reducir la producción normativa que no siempre es la adecuada No se pueden impulsar políticas publicas solo desde el BOE. La simplificación es necesaria. Junto a ello creen necesario reformar la contratación pública para que sea más sencilla de acceder y tenga más controles, al igual que dotara la justicia de medios adecuados para resolver este tipo de asuntos en un tiempo prudencial”, comentaron
Por último insistieron en mejores sobre nuestra representación democrática con poco arraigo en nuestra sociedad. Los expertos coincidieron en la poca relación existente entre nuestros diputados y la ciudadanía. Hablaron de otros países como Alemania donde la relación entre el político su entorno es más estrecha y colaborativa. “Se constata la colonización de los políticos de las instituciones. El Tribunal de Cuentas no ha impuesto ninguna sanción por corrupción y el papel del Defensor del Pueblo, siempre ocupado por expolíticos, se queda en recomendaciones”, resaltó Bosch.