JUC


El aumento de la deuda empresarial y las tensiones de tesorería han devuelto protagonismo al preconcurso, la figura que permite a las compañías en situación de insolvencia —actual o inminente— abrir un espacio de negociación con sus acreedores y evitar la declaración de concurso. Tras la reforma concursal de la Ley 16/2022, esta herramienta se ha convertido en una vía esencial de reestructuración y viabilidad empresarial, otorgando hasta seis meses de protección frente a ejecuciones y reclamaciones, y permitiendo mantener la gestión y los contratos vigentes mientras se negocia un plan de reestructuración que garantice la continuidad del negocio.

VER POST