- La reiteración de los datos de diferentes organismos evidencia la necesidad de actuar y llevan a la organización empresarial a reclamar medidas a corto plazo para mejorar la gestión de la incapacidad temporal
Desde el punto de vista agregado, los costes totales derivados de la incapacidad temporal alcanzan los 162.564 millones de euros anuales si se incluyen las prestaciones de la Seguridad Social, los costes directos empresariales y el coste de oportunidad Eso supone el equivalente al 10,2% del PIB español. Incluso considerando el criterio de sustitución, el impacto supera los 89.000 millones de euros (5,6% del PIB).
. Las horas de baja por incapacidad temporal (IT) en España se han más que duplicado en la última década y ya representan el 78,1% de todas las horas no trabajadas y remuneradas, excluyendo vacaciones y festivos, según el informe Evolución de las bajas por incapacidad temporal en España 2013-2025, elaborado por el Observatorio de la Pyme de Cataluña de Pimec y presentado hoy en Madrid por Antoni Cañete, presidente de la organización empresarial; Ferran Bel, delegado de Pimec en Madrid; y Josep Ginesta, secretario general de la entidad.
Ante esta situación, Pimec exige al Gobierno y a todos los grupos parlamentarios más ambición y celeridad en la adopción de medidas estructurales y a corto plazo para mejorar la gestión de la incapacidad temporal.
La organización empresarial reclama, entre otras cuestiones, un mayor protagonismo de las Mutuas Colaboradoras con la Seguridad Social en la gestión de las bajas por contingencias comunes, incluyendo la capacidad efectiva de intervenir en procesos de alta y seguimiento junto a una mejora de la coordinación entre el sistema sanitario público y las mutuas, con protocolos ágiles y vinculantes.
Al mismo tiempo reclama un refuerzo de la atención primaria y reducción de la burocracia que actualmente dificulta una gestión eficiente de los procesos y mayor participación de los agentes sociales en la gobernanza de las mutuas y preservación de su carácter público-privado junto a el impulso de mecanismos de reincorporación progresiva al trabajo y de adaptación de puestos de trabajo.
El presidente de Pimec, Antoni Cañete, ha señalado que “no estamos ante un problema coyuntural, sino estructural. Hay que resolverlo lo antes posible. La protección de las personas trabajadoras debe ser plenamente compatible con la sostenibilidad del sistema y la viabilidad de las empresas. No actuar con rapidez pone en riesgo la competitividad del país”.
Pimec concluye que abordar la elevada incidencia de la incapacidad temporal requiere reformas organizativas, sanitarias y normativas, así como una mayor corresponsabilidad institucional para garantizar un sistema equilibrado, eficiente y sostenible
Esta patronal ha señalado la necesidad de incrementar la dotación de profesionales médicos en la Atención Primaria o usar las farmacias para procesos de corta duración como otros puntos para mejorar la gestión de la incapacidad temporal. También reclaman más control de la Seguridad Social sobre las bajas, como ha recomendado la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF).
Pimec también ha apoyado una mayor “flexibilidad de las bajas” aplicando “mecanismos de progresividad en la incorporación” de las personas a sus puestos de trabajo, una medida que el Ministerio de la Seguridad Social ha planteado esta legislatura. La organización dirigida por Antoni Cañete destaca el ejemplo de otros países europeos que han implementado fórmulas de reincorporación gradual, como Noruega y Finlandia, y apuesta por ir más lejos del planteamiento del Ministerio de Elma Saiz, que lo ha propuesto solo para ciertos procesos de larga duración.
“Habría que ajustar un poco más la norma para que sea lo suficientemente eficiente”, dice el informe de Pimec. Apuestan por “aclarar que durante el periodo de reincorporación progresiva se podrá gestionar el alta médica en cualquier momento”, en lugar de iniciarse a partir del alta, así como que “es necesario que esta medida se pueda aplicar a bajas de cualquier tipo de duración y no se limite solo a las bajas de duración de 180 días”.
Pimec han incidido además en la necesidad de tomar más medidas de salud laboral en las empresas. El delegado de Pimec en Madrid, Ferran Bel, ha urgido al Gobierno y a los distintos grupos parlamentarios a concretar y aprobar propuestas legislativas sobre este tema. “Nadie se puede poner de perfil”, ha añadido Bel que ha explicado que harán ronda con todos los grupos y que mañana mismo se reunirá el presidente de Pimec con la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.

Expectación en la comparecencia de Pimec ante los medios informativos: El mensaje es claro impulsar medidas urgentes que frenen el crecimiento del absentismo FOTOS PIMEC
Un estudio detallado
El estudio constata que las horas medias mensuales de IT por trabajador han pasado de 3,7 horas en 2013 a 8,2 horas en los tres primeros trimestres de 2025. En paralelo, la tasa de absentismo por incapacidad temporal ha aumentado del 2,4% al 5,4% en el mismo periodo.
Además, el número de procesos iniciados ha crecido un 144,8% entre 2013 y 2024, muy por encima del incremento de la afiliación media (+29,8%). Más del 50% de las personas trabajadoras han tenido dos o más procesos de baja en el último año, y la mitad concentran más del 75% de todos los episodios.
El informe pone cifras al impacto económico del fenómeno. El coste medio anual por trabajador asciende a 2.459 euros, lo que representa el 6,6% de los costes laborales.
Para Pimec, estos datos sitúan la incapacidad temporal como uno de los principales retos estructurales del mercado laboral español y un factor crítico para la competitividad empresarial, especialmente en el caso de las micro, pequeñas y medianas empresas.
Más incidencia pese a tener el paro más elevado de Europa
En comparación europea, España presenta uno de los porcentajes más elevados de personas ocupadas que no han trabajado por incapacidad temporal (4,1%), solo superada por Noruega y Eslovenia, y muy por encima de la media de la Unión Europea (2,0%). Esta situación resulta especialmente paradójica, dado que España mantiene la tasa de paro más alta del entorno europeo.
El informe concluye que España constituye una excepción en el patrón europeo: a pesar de que históricamente la incidencia de la IT disminuye cuando aumenta el desempleo, en nuestro país las bajas mantienen niveles muy elevados incluso en contextos de alto paro.
El estudio identifica varios factores que explican la tendencia creciente. Entre ellos, destaca el fuerte aumento de las bajas por enfermedades mentales, que han crecido un 112,6% entre 2017 y 2024. Aunque representan menos del 10% del total de procesos, son las que presentan mayor duración media, cercana a los 100 días.
Asimismo, el envejecimiento de la población ocupada influye en la duración de las bajas: las personas mayores de 55 años registran una duración media de 82 días, frente a los 21 días del grupo de 16 a 35 años. Sin embargo, la incidencia es más elevada entre los jóvenes, que son quienes inician un mayor número de procesos.
A ello se suma el incremento de las listas de espera sanitarias y el aumento de los tiempos medios de intervención quirúrgica y consultas externas, factores que prolongan los procesos de recuperación y, por tanto, la duración de las bajas.