Cerca de un centenar de representantes institucionales, organismos internacionales y expertos analizan en un encuentro de alto nivel celebrado en Madrid los retos actuales y las claves para reforzar la independencia de las entidades fiscalizadoras superiores y los órganos de control externo autonómicos.
El Tribunal de Cuentas de España en colaboración con la Iniciativa para el Desarrollo de INTOSAI (IDI) y el apoyo de la Fundación Ortega Marañón ha celebrado los días 23 y 24 de marzo el Encuentro de Alto Nivel “Control externo e independencia”, un foro de debate y análisis, coordinador por el consejero de Cuentas, Diego Íñiguez Hernández, que ha reunido en Madrid a cerca de un centenar de representantes de entidades fiscalizadoras superiores, organismos internacionales, responsables institucionales de control externo autonómicos y expertos del ámbito académico.
El encuentro, que es la primera vez que se ha realizado, ha abordado un tema de especial trascendencia internacional: la independencia de las instituciones de control externo como elemento esencial para la rendición de cuentas, la transparencia y la calidad democrática.
A nadie se le escapa que hay una sutil lucha de poderes, en países de Latinoamérica hay más injerencias que en Europa. La salud democrática de un país se mide por el grado de independencia de un órgano como son estos Tribunales de Cuentas. En muchos países este tipo de entidades no tienen autonomía presupuestaria, como la que disfruta el Tribunal español, con lo cual esa independencia queda cuestionada notablemente en otras jurisdicciones.
Hay que recordar que de forma temporal este evento ha coincido con la reforma que en Italia la primera ministra Giorgia Meloni quería hacer. Entre los temas más controvertidos estaba que el propio Tribunal de Cuentas de este país trasalpino se restringiera su actividad las competencias para frenar ciertas competencias del Ejecutivo. La obra del Estrecho de Mesina supuso un choque entre ambas instituciones.
En España, algunos analistas consultados por este medio señalan que hay una cierta tensión entre la Comisión Mixta Congreso y Senado con el Tribunal de Cuentas de nuestro país. El tema que subyace es hasta que punto este órgano fiscalizador es independiente o realmente actua por delegación de dicha Comisión Mixta. No hay que olvidar que en principio el propio Tribunal de Cuentas puede fiscalizar cualquier partida presupuestaria.
La Comisión Mixta para las Relaciones con el Tribunal de Cuentas es una comisión conjunta de las Cortes Generales compuesta por 39 miembros del Congreso de los Diputados y del Senado. A través de esta comisión las Cortes ejercen sus funciones de control sobre el Tribunal de Cuentas. La última comparecencia de su presidenta fue el pasado 24 de febrero del 2026
Durante la inauguración y la clausura, la presidenta del Tribunal de Cuentas, Enriqueta Chicano , destacó que la independencia del control externo debe entenderse como una condición al servicio del interés general.
“La independencia del control externo se fortalece no solo mediante garantías formales, sino también a través de relaciones institucionales basadas en la confianza y el respeto recíproco”, subrayó, poniendo el acento en la necesidad de articular un equilibrio eficaz entre independencia y cooperación institucional.
Asimismo, insistió en que “no se trata de alterar equilibrios, sino de reforzarlos”, destacando la importancia de mejorar el entendimiento entre instituciones, especialmente con el legislativo, para aumentar la utilidad del control público.
En los próximos días este organismo dará a conocer sus informes sobre los contratos de mantenimiento de carreteras, informe que saldrá este año y hay otro de mantenimiento de red ferroviaria y es previsible que de cara al año que viene se revise el mantenimiento de las presas españolas. En los últimos meses ha corrido con fuerza el rumor la escasa inversión pública en estas obras, claves para muchas poblaciones españoles y que tienen muchos años a cuesta
Por su parte, representantes de la IDI señalaron que la independencia de las entidades fiscalizadoras superiores constituye un pilar esencial de la rendición de cuentas, destacando que “no hay democracia sin rendición de cuentas y no hay rendición de cuentas real sin instituciones de control externo independientes”.

Esperanza Chicano, presidenta del Tribunal de Cuentas español, abrió y cerró este acto de entidades fiscalizadoras FOTOS TRIBUNAL DE CUENTAS ESPAÑA
Experiencias de Italia y Portugal
Las intervenciones del presidente de la Corte dei Conti de Italia, Guido Carlino, y de la presidenta del Tribunal de Contas de Portugal, Filipa Urbano Calvão, ofrecieron una visión comparada de los modelos de control externo.
Carlino subrayó que “la independencia debe estar garantizada desde el propio marco constitucional y acompañada de condiciones como la autonomía organizativa, el acceso a la información y la suficiencia de recursos”.
Por su parte, Urbano Calvão destacó la dimensión práctica de la independencia, señalando que “no es un fin en sí mismo; es el instrumento que garantiza la confianza de la ciudadanía”, e insistió en que esta se construye a través de condiciones jurídicas, organizativas y culturales.
El encuentro contó con un panel dedicado al Proyecto Global sobre Independencia en el que participaron representantes de la IDI, así como con la intervención en línea de organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional, la OCDE y el Banco Mundial.
Asimismo, se incorporó el testimonio de la contralora general de Costa Rica, que expuso su experiencia al frente de la institución y señaló que “nunca me hubiera pensado que íbamos a sufrir este tipo de ataques siendo un organismo técnico como somos”.
En este contexto, se puso de relieve que la independencia no depende únicamente de los marcos normativos, sino también del entorno institucional, político y organizativo en el que operan las entidades fiscalizadoras.
El papel del Banco de España
En el marco del encuentro, el gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, aportó una visión desde otras instituciones, señalando que “la independencia sin control corre el riesgo de convertirse en opacidad. El control sin independencia, por el contrario, puede vaciar de contenido el mandato técnico de una institución”, subrayando la necesidad de gestionar adecuadamente el equilibrio entre ambos principios.
Asimismo, se celebró una mesa de diálogo con expresidentes del Congreso y del Senado, Ana Pastro Julián y Juan José Laborda, moderada por la periodista Anabel Díez, en la que se reflexionó sobre la relación entre control institucional y legitimidad democrática.
Las intervenciones de los catedráticos Fernando Vallespín y Javier García Roca aportaron una reflexión sobre el papel del control externo en los sistemas democráticos.
Vallespín señaló que “cuando la política deja de resolver sus propios problemas y delega en exceso, se debilita la legitimidad del sistema”, advirtiendo sobre la necesidad de mantener el equilibrio entre decisión política y control institucional.
Por su parte, García Roca subrayó la naturaleza técnica del control externo, afirmando que “la fiscalización técnica del Tribunal de Cuentas ayuda al control parlamentario, pero no es control parlamentario”, destacando la importancia de preservar su independencia funcional.
La clausura del encuentro contó con la intervención de la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, quien destacó que “reforzar los mecanismos de control independiente y transparente no es solo una cuestión de buen gobierno, es una necesidad estratégica para la defensa misma de la democracia”.
Las jornadas han concluido con un mensaje compartido que resumió el consejero coordinador del encuentro, Diego Íñiguez, que dijo que “la independencia del control externo no es un privilegio: es un requisito esencial al servicio de sus funciones de fiscalizar objetivamente, conforme a las normas técnicas nacionales e internacionales que regular esta labor no política, y juzgar imparcialmente las posibles responsabilidades contables.”