- Entre sus prioridades se encuentran volver a reclamar a las administraciones el Estatuto del Administrador Concursal e impulsar la incorporación de nuevos profesionales
En la última reunión de la Junta Directiva de la Asociacion Profesional de Administradores Concursales y Expertos en Reestructuraciones e Insolvencias (ASPAC), se tomó el acuerdo por unanimidad de promover a Manuela Serrano, hasta ahora vocal de la propia Junta a la presidencia de la entidad. La abogada, referente en el sector de la insolvencias en España y ahora socia responsable de la práctica de reestructuraciones en Toda&Nel-lo, releva en el cargo al economista Diego Comendador que a petición de Serrano seguirá como vocal en la Junta y ha sido presidente de ASPAC en estos últimos ocho años.
No hay entrevista que Manuela Serrano haya donde no acabemos hablando del papel del administrador concursal. El pasado 31 de diciembre hablamos con ella y nos marcaba con claridad la hoja de ruta del sector de insolvencias y reestructuraciones. En aquel momento nos decía a necesidad de recuperar la figura del administrador concursal “No se entiende el desprestigio de esta figura, clave para los concursos de acreedores y como desde el 2015, cuando se dijo que se aprobaría su Reglamento aún no lo tenemos. Esto nos crea a los profesionales que somos administradores concursales inseguridad y cierta situación de desamparo”.
Recientemente ASPAC modificó sus estatutos con lo cual no da sólo cabida a los administradores concursales sino que también tienen cabida los expertos en reestructuración, la otra figura que ha surgido de la última reforma concursal de septiembre del 2022. Eso ha hecho modificar la razón social de ASPAC, como explicamos al principio de esta noticia. La idea es que estos profesionales tengan también su espacio.
Manuela será la primera mujer jurista que asume la presidencia de ASPAC en su historia. Una asociación constituida en septiembre del 2014 en Madrid fundada a partir de la Asociación Nacional de Administradores Concursales (ANACO) que en boca de sus promotores “necesitaba ser adaptada a los nuevas circunstancias de esta profesión”.
Luis Martin fue su primer presidente, al que siguió con posterioridad Diego Comendador desde el 2018 hasta hace unos días. En el caso de Comendador, como presidente su gestión ha sido fundamental durante los años más turbulentos para las empresas españolas (post-pandemia y crisis inflacionaria). Uno de sus principales hitos fue el de negociar y adaptación a la Reforma de la Ley Concursal de 2022 de estos profesionales
A lo largo de su gestión Comendador ha sido una voz crítica y firme contra la tendencia del legislador de reducir el papel de estos profesionales en los procesos de insolvencia (especialmente en los procedimientos especiales para microempresas). Al mismo tiempo ha trabajado para que la administración concursal sea vista como una especialidad técnica de alto nivel, no solo como una tarea secundaria de abogados o economistas.
El presidente saliente de ASPAC ha potenciado el diálogo institucional manteniendo puentes constantes con el Ministerio de Justicia y el Ministerio de Economía, posicionando a ASPAC como el interlocutor principal en materia de insolvencia en España. Bajo su mandato la asociación ha intentado cambiar la narrativa: el concurso no debe ser el final de la empresa (liquidación), sino una herramienta de reestructuración para salvar empleos y tejido productivo.
Profesional de la insolvencia
En algunas de esas reuniones institucionales Manuela Serrano ya estuvo presente como miembro de ASPAC, ahora reconoce que habrá que mantener contactos con todos los grupos políticos para lograr la aprobación del citado Estatuto del Administrador Concursal. Alguna de sus ideas pasa por convertir al administrador concursal en un profesional de la insolvencia, donde también encajan los expertos en reestructuraciones y los prepack. Siempre ha defendido que la reestructuración es un mecanismo integral que en los casos que no funciona acabaría en liquidación de la empresa.
En su agenda ya aparece subrayado en rojo proseguir la tarea notable realizada por Diego Comendador en cuanto a la lucha por los derechos de estos colectivos profesionales y como primer elemento el lograr la aprobación del Estatuto del Administrador Concursal a través de un Reglamento que se espera desde hce años y que debe fijar cuestiones claves como la formación, responsabilidad y retribución de estos profesionales en el futuro. Unos profesionales que en Europa gozan de notable prestigio y que en nuestro país sufren una crisis identidad y de reputación pese al papel clave que desempeñan.
Ahora va a tener la oportunidad de cambiar el status quo actual, donde muchos expertos coinciden en que la actual ley concursal de septiembre del 2022 ha marginado de alguna forma al administrador concursal, pese al papel clave que ocupa en muchos procedimientos en detrimento del experto en reestructuraciones. Según ha podido saber este medio, es posible que amplie la Junta Directiva y acercar el mundo del administrador concursal a profesionales más jóvenes. En estos momentos la nueva presidenta estudia nuevos servicios que repercutan en el asociado e incrementar la actividad formativa de la asociación.
En la actualidad ASPAC agrupa a unos doscientos asociados, lo que la convierte en la asociación mayoritaria del sector. Nadie pone en duda la capacidad de Manuela Serrano para meter como se dice una quinta marcha a esta asociación en un momento clave en nuestro país con un crisis económica en ciernes y con la necesidad que las empresas con problemas de solvencia elijan entre acudir al plan de reestructuración o al concurso de acreedores. Se trata de dinamizar la propia entidad y adaptarla a los nuevos tiempos. ASPAC afronta su modernización con Manuela Serrano al frente, una jurista que conoce bien esta actividad y espera poder implicar a todo su colectivo en estas mejoras.