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Miguel Lopez Valverde tiene claro que la inteligencia artificial centrada en su impacto real sobre la ciudadanía, tiene capacidad para mejorar la gestión pública.

  • Digitales AI Forum contó con la participación de representantes del Ministerio de Justicia, la Agencia Estatal de Administración Digital, el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, el Estado Mayor de la Defensa y varios ayuntamientos.

La patronal del sector DigitalES celebró este viernes su III DigitalES AI Forum, centrado en esta edición en cómo la inteligencia artificial está transformando ya ámbitos clave del sector público como la justicia, la defensa o los servicios municipales.

El III DigitalES AI Forum confirmó a modo de conclusión que la inteligencia artificial ha superado la fase de promesa en la administración pública española: existen proyectos concretos, con impacto ciudadano medible, en ámbitos tan distintos como la justicia, la defensa o la gestión urbana.

 Al mismo tiempo, el foro subrayó que la escala sigue siendo el gran reto pendiente. Gobernanza, talento, marcos regulatorios adaptados y una cultura institucional abierta a la transformación son las condiciones necesarias para que la IA se convierta en un servicio público real y sostenible.

Durante la apertura, el director general de DigitalES, Miguel Sánchez Galindo, destacó que “la inteligencia artificial representa una gran oportunidad para transformar nuestros servicios públicos y hacerlos más ágiles, accesibles y eficientes. Pero para aprovechar todo su potencial es necesario avanzar desde la experimentación hacia proyectos escalables, con una colaboración estrecha entre administraciones, empresas tecnológicas y mundo académico”.

Por su parte, el consejero de Digitalización de la Comunidad de Madrid, Miguel López-Valverde, defendió una visión de la inteligencia artificial centrada en su impacto real sobre la ciudadanía, destacando su capacidad para mejorar la gestión pública.

Durante su intervención subrayó además que la competitividad de las regiones depende cada vez más de su capacidad para atraer talento, generar innovación y conectar universidad, empresa y administración, siempre desde una apuesta por una tecnología “útil, cercana y con garantías”. “La inteligencia artificial no sustituye a las personas, -señaló- sino que amplifica su capacidad: solo tiene sentido si mejora de forma tangible la vida de los ciudadanos.”

Moderada por José Amérigo (PwC Tax & Legal),  en el centro, también participaron Paula González (Fujitsu), Penélope Luna (IBM), Olivier Perard (Oracle) y María Muñoz (Telefónica Tech), que presentaron soluciones orientadas a la automatización de procesos judiciales

IA al servicio de la Administración de Justicia

El debate sobre justicia reunió a representantes del Ministerio de Justicia, la academia y empresas tecnológicas para analizar el estado de la digitalización inteligente en el sistema judicial español.

Los participantes coincidieron en que la IA ya ofrece capacidades concretas para agilizar la gestión de expedientes, apoyar el análisis jurídico y mejorar el acceso de los ciudadanos a la justicia. Sin embargo, subrayaron que su despliegue en un ámbito tan sensible exige garantías sólidas de transparencia, auditabilidad y control humano. La transformación de la oralidad procesal en activo digital —indexable y procesable mediante IA— fue identificada como uno de los avances más relevantes para garantizar la tutela judicial efectiva.

Desde la perspectiva institucional, Raúl Vega, subdirector general adjunto de Impulso e Innovación de los Servicios Digitales del Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, destacó que el Ministerio de Justicia lleva años desarrollando soluciones propias de inteligencia artificial orientadas a mejorar el acceso de la ciudadanía a la justicia, facilitar el trabajo de profesionales y aumentar la eficiencia interna de la Administración. .

El catedrático emérito de la Universidad Carlos III y exministro de Justicia Tomás de la Quadra-Salcedo alertó sobre el riesgo de que los sistemas de IA refuercen el conservadurismo jurídico al basarse en jurisprudencia pasada, y reclamó que el jurista mantenga su capacidad crítica frente a las recomendaciones algorítmicas.

En su intervención subrayó que el Derecho no ofrece siempre respuestas únicas y matemáticas, sino que exige interpretación, ponderación y sensibilidad ante los conflictos humanos. Por ello, reclamó aprovechar la IA como herramienta de apoyo, sin perder de vista que la última decisión corresponde siempre a las personas.

“La inteligencia artificial puede ofrecer la respuesta mayoritaria o más probable, pero el juicio final sobre lo justo solo puede hacerlo una persona”, señaló.

En la mesa, moderada por José Amérigo (PwC Tax & Legal), también participaron Paula González (Fujitsu), Penélope Luna (IBM), Olivier Perard (Oracle) y María Muñoz (Telefónica Tech), que presentaron soluciones orientadas a la automatización de procesos judiciales, la adopción de IA en la Abogacía del Estado y arquitecturas de agentes inteligentes aplicables a distintas administraciones.

En línea con este enfoque, la presidenta del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, Concepción Campos, puso el foco en la necesidad de garantizar un uso legítimo, transparente y confiable de la inteligencia artificial en las administraciones públicas.

Campos reivindicó que el verdadero reto de la inteligencia artificial en el sector público no es únicamente tecnológico, sino democrático. A lo largo de su intervención insistió en que la automatización de decisiones administrativas —desde ayudas públicas hasta listas de espera sanitarias o contratación— exige mecanismos claros de transparencia y rendición de cuentas para evitar sesgos, discriminaciones o decisiones opacas. “La inteligencia artificial puede mejorar enormemente los servicios públicos, pero la confianza ciudadana solo será posible con transparencia, explicabilidad y supervisión humana.”

Concepción Campos puso el foco en la necesidad de garantizar un uso legítimo, transparente y confiable de la inteligencia artificial en las administraciones públicas.

Seguridad Inteligente: IA al servicio de la Defensa

En el ámbito de la defensa y seguridad nacional se abordó el uso de la inteligencia artificial con especial atención a la ciberdefensa, la detección de amenazas y la soberanía tecnológica.

El debate evidenció que la inteligencia artificial se ha convertido ya en una capacidad estratégica para la seguridad y la autonomía tecnológica.

Los expertos advirtieron de que la IA ya está integrada en operaciones militares reales, pero que su despliegue a escala plantea desafíos complejos: la necesidad de garantizar el control humano en entornos críticos, la explicabilidad de los modelos, la protección de la soberanía del dato y la resiliencia de los propios sistemas de IA frente a ataques adversarios.

La formación de talento especializado en la intersección entre tecnología y defensa fue señalada como una carencia estructural que requiere una respuesta coordinada entre la academia, la industria y las Fuerzas Armadas.

Desde la experiencia del ámbito de la defensa, Icía Masid, del Centro de Referencia de Inteligencia Artificial del Estado Mayor de la Defensa (CRIA), compartió los aprendizajes del centro en la implementación de IA en operaciones reales. “En defensa, la inteligencia artificial no va solo de tecnología: va de gobernanza, de confianza y de mantener siempre la supervisión humana en la toma de decisiones”, apuntó.

La experta explicó cómo los sistemas de IA ya están ayudando en ciberdefensa, explotación de inteligencia y automatización de procesos, especialmente en entornos donde las amenazas son cada vez más rápidas y sofisticadas. Sin embargo, insistió en que la clave está en desarrollar modelos confiables, explicables y supervisados permanentemente por personas, especialmente en escenarios donde las decisiones tienen un impacto crítico.

Enrique García, vicerrector de Investigación de la Universidad Carlos III y Director de la Cátedra ISDEFE de Espacio y Defensa, reivindicó durante su intervención la importancia de dar tiempo a la investigación, la formación y la colaboración entre universidad, empresa e instituciones para desarrollar tecnologías estratégicas como la inteligencia artificial o la computación cuántica con una visión de largo plazo. .

“La innovación estratégica necesita tiempo, escucha mutua y colaboración real entre universidad, empresa e instituciones”, indicó.

Junto a los representantes institucionales, Ángel del Valle (Accenture), Andrés Escribano (Indra) y Juan Gómez (NTT DATA) aportaron la visión de la industria sobre el despliegue de capacidades avanzadas de IA en operaciones críticas, ciberdefensa y entornos con soberanía del dato. Beatriz Arias, directora de transformación digital de DigitalES moderó el debate.

Salvador Estevan explicó como está afrontando la  administración su proceso de digitalización, entre ellos distintos ayuntamientos de nuero país

Transformación Digital Municipal: IA al servicio de la Ciudadanía

Sobre el proceso de modernización administrativa, Salvador Estevan, director de Administración Digital de la Agencia Estatal de Administración Digital (AEAD), defendió que España parte de una posición sólida en administración digital gracias al desarrollo de infraestructuras comunes, interoperabilidad y servicios públicos digitales ampliamente utilizados por ciudadanos y empresas.

El responsable subrayó que la nueva etapa marcada por la inteligencia artificial, el dato y la ciberseguridad ya no debe entenderse solo como una cuestión tecnológica, sino como una infraestructura esencial para garantizar derechos, confianza y eficiencia en los servicios públicos.

En la conversación sobre políticas municipales, moderada por Esteve Almirall (Esade Center for Innovation in Cities), los participantes compartieron experiencias de aplicación práctica de la IA en ámbitos como movilidad, automatización administrativa, gestión territorial o seguridad urbana.

El diagnóstico compartido: la IA ha dejado de ser una expectativa de futuro para convertirse en una herramienta operativa en algunas ciudades, pero la brecha entre pilotos y servicios públicos consolidados sigue siendo significativa.

 Los principales frenos identificados fueron la complejidad de la contratación pública, la escasez de capacidades internas en las administraciones locales y la necesidad de una mejor colaboración estructurada entre sector público y privado.

Alicia Izquierdo, teniente de alcalde delegada de Innovación del Ayuntamiento de Málaga, aterrizó la conversación en el ámbito municipal, donde la inteligencia artificial solo puede escalar si antes existe una base sólida de digitalización, gobierno del dato e integración de servicios.

Por su parte, Sonia Díaz de Corcuera, concejal de Modernización de la Administración del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, abordó los desafíos reales que afrontan las administraciones locales para incorporar inteligencia artificial en estructuras complejas, muy reguladas y con procesos heredados durante años.

También destacó proyectos ya en marcha para anonimizar datos personales, agilizar licencias urbanísticas o mejorar la gestión de ayudas y subvenciones, siempre con el objetivo de ofrecer una administración más eficiente y cercana al ciudadano. En paralelo, reclamó una mayor flexibilidad y velocidad en los procesos públicos para evitar que la innovación llegue tarde frente al ritmo del mercado tecnológico.

El sector tecnológico, representado por Sergio Martínez (HP), Santiago Medina (MasOrange) y Óscar Pérez (Nokia), compartió distintos casos de uso ya desplegados en entornos reales, centrados en mejorar la eficiencia de los servicios públicos y la gestión urbana.

Entre las soluciones presentadas destacaron plataformas de automatización administrativa basadas en IA, capaces de agilizar trámites y reducir tiempos de respuesta en la atención al ciudadano. También se mostraron herramientas de análisis avanzado de datos para ayudar a las administraciones a planificar mejor servicios y recursos en ciudades y territorios.