JUC


Cada vez aparecen más casos de errores y malos asesoramientos legales en relación con el uso de la inteligencia artificial (IA). No es, de ninguna forma, el único ámbito profesional afectado. Las consultas relacionadas con medicina o con finanzas también pueden dar lugar a verdaderas catástrofes personales si se utilizan en sustitución de un asesoramiento profesional y personal. La última noticia al respecto nos llega, afortunadamente, desde una de las principales plataformas responsables de este caos. OpenAI ha actualizado sus Políticas de uso (vigentes desde el pasado 29 de diciembre de 2025) para dejar más claro un límite que afecta de lleno a los sectores regulados: no puede usarse ChatGPT para ofrecer asesoramiento personalizado que exija habilitación profesional sin la participación adecuada de un profesional acreditado.

VER POST