La realidad de los pequeños despachos no tiene nada que ver con los grandes bufetes, y el trabajo que realiza un abogado de empresa o abogado in house, es distinto al del letrado que atiende casos de diversa índole. En este sentido, la tecnología tampoco plantea los mismos retos ni las mismas oportunidades a todos los abogados por igual. En la mesa redonda titulada “La innovación tecnológica en el sector de la Abogacía”, organizada por el Real e Ilustre Colegio de Abogados de Zaragoza en el marco del Congreso tecnológico The Wave, se han puesto de manifiesto estas realidades
El decano del Colegio de Abogados de Zaragoza y abogado, Alfredo Sánchez-Rubio, el abogado procesalista de Acher Legal, Alfredo Herranz, la Corporate Counsel & Deputy Privacy Spain en GFT Technologies, Laura Ramos y el Counsel del departamento Digital Law & Compliance de Deloitte Legal, Daniel Chóliz del Junco, han debatido sobre cómo la tecnología se ha aplicado en cada uno de sus puestos de trabajo y todos han llegado a una conclusión: hay que adaptarse a los cambios que plantea la tecnología viéndolos siempre como una oportunidad de mejora.
Uno de los aspectos clave es entender que la implementación de determinadas herramientas tecnológicas han de garantizar una cierta seguridad, ya que en los despachos de abogados se trabaja con información sensible y confidencial, por lo que los abogados han de ejercer un trabajo, no sólo centrado en contrastar y verificar información para cada uno de sus casos, sino también ser garantes de esa seguridad de la información para hacia con sus clientes.
Durante la conversación, también se ha puesto de manifiesto cómo la formación es clave, no sólo para sacar el máximo partido a las herramientas que están surgiendo y ayudan en la automatización de procesos en despachos sino también para saber cuáles son las adecuadas para cada tipo de abogado y de despacho. El año 2020, el año del Covid, fue clave para que cambiara el concepto de trabajo en los despachos, surgió el teletrabajo, la posibilidad de llevarse el ordenador a casa, de trabajar en línea y con documentos en la nube.
En esta línea, el Consejo General de la Abogacía ha impulsado entre los abogados, el programa UPRO. Se trata de un Programa Formativo de Competencias Digitales, totalmente gratuito, de 150 horas, en colaboración con Red.es y Unión Profesional. El objetivo es poder formar a todos los abogados que están viendo cómo la tecnología está cambiando la forma de ejercer la abogacía.
Propuestas factibles para solventar problemas reales
El espacio Nebula Lounge ha sido el escenario de la final del I Legaltech Hackathon organizado por el Real e Ilustre Colegio de Abogados de Zaragoza y en el que tres equipos multidisciplinares han mostrados sus propuestas ante un jurado presidido por el diputado de la Junta de Gobierno del Colegio de Abogados de Zaragoza, Javier Prenafeta, quien ha hecho hincapié en que este hackathon “partía de la idea de que hay una oportunidad enorme de construir puentes entre el conocimiento jurídico y las herramientas del siglo XXI. De que los mejores perfiles para imaginar soluciones legales son aquellos que conocen el derecho por dentro, que han estudiado sus lógicas, sus fricciones, sus contradicciones”.
El ganador del Legaltech Hackathon ha sido el equipo CLARA, formado por Martín Cardiel, Enrique Mesa y Elena Morales, graduados en Derecho y alumnos Máster de Acceso Abogacía y Procura de la Universidad de Zaragoza junto con Enrique Cardiel, estudiante de Doble Grado en Matemáticas e Informática en UNIZAR. Su aplicación integra en las páginas web de administraciones o instituciones, una línea directa a través de la que se puede compartir documentos en tiempo real para resolver dudas o incluso para solventar gestiones de una forma ágil y directa, tanto para los abogados como para los ciudadanos.
El segundo clasificado, ha sido el Equipo SentIA, integrado por la abogada y profesora asociada del grado de Derecho en la Universidad San Jorge, Mª Pilar Hernández, el ingeniero informático y egresado de la USJ, Daniel Buxton Sierras, la graduada en Derecho en la USJ y alumna del Máster de la Abogacía y Procura en la USJ, Sandra Burillo, y los estudiantes de 5º de doble grado de ADE y Derecho, Javier Sarasa Sanz, Jesús Alfranca Vallés y Guillermo Pérez Fuster.
El tercer clasificado ha sido el equipo Legal Mind, con la colegiada del ReICAZ, Sara Madurga, los graduados en Derecho y alumnos del Máster de la Abogacía y Procura, Iván Royo y Sara Trejo junto con los profesionales del sector TIC en ciberseguridad y desarrollador, Luis Santiago Bosque y Alejandro Guillén.
El jurado ha estado formado por Lucía Canut, CTO de Coloriuris; Sergio López, fundador y CEO de Hiberus; Fernando Andreu, DPO y presidente de Aragón Privacidad; Gonzalo Palacios, abogado y presidente de la Sección de Derecho Digital del ReICAZ; Mikel Martínez, director Comercial de Tirant Lo Blanch; Alfredo López, Sales Manager de Clío/Vlex y Javier Prenafeta, abogado y diputado de la Junta de Gobierno del ReICAZ.
Los premios han consistido en el asesoramiento de Hiberus, una dotación económica de 1.000 euros para el equipo ganador y 500 al segundo patrocinada por Coloriuris, además de bonos de servicio, licencias de software jurídico profesional de Clío/Vlex, Tirant lo Blanch y Lefebvre.
