Histórica jornada de protesta del tejido productivo español. Este domingo, el colectivo de los trabajadores autónomos y las pequeñas y medianas empresas (pymes) —que representan más del 90% del movimiento laboral en España— ha roto décadas de silencio con movilizaciones simultáneas en 22 provincias de todo el país.
El acto central ha tenido lugar en Barcelona, donde miles de profesionales se han congregado para denunciar la asfixia fiscal, la desprotección jurídica y la falta de representación real en las mesas de negociación.
El encargado de cerrar el acto en la plaça Sant Jaume ha sido el abogado Daniel Vosseler, presidente de la recién creada Confederación Española de Profesionales Autónomos (CEPA), quien ha pronunciado un discurso contundente y transversal.
"Llevamos 45 años separados y así nos va. Hoy hemos comenzado una lucha contra intereses poderosísimos", ha arrancado Vosseler, señalando directamente a la "pinza" formada entre los intereses del IBEX 35 y la actividad sindical tradicional, un engranaje que, a su juicio, deja al pequeño autónomo "en medio y sin voz propia"..
Vosseler ha calificado la actual situación como un "saqueo" sistemático a base de impuestos (IRPF e IVA) y trabas burocráticas que arrastran consecuencias desde la crisis de 2007. Durante su intervención, ha criticado con dureza que un autónomo tenga que arriesgar su patrimonio personal y el futuro de sus hijos cada día al levantar la persiana, y ha exigido una reforma radical del sistema: "Es una aberración que primero tengas que pagar para poder trabajar. Primero déjame trabajar, déjame ganar dinero y luego ya pagaré de manera progresiva y justa".
La principal reivindicación del movimiento es la creación de un marco normativo adaptado a su realidad. "¿Cómo podemos tener la misma legislación para una empresa de 10.000 personas que para una de tres o cuatro trabajadores?", ha cuestionado el presidente de CEPA, recordando que las pymes y autónomos conforman el 98% del tejido productivo y la columna vertebral de las clases medias.
La voz del autónomo
La concentración de Barcelona ha contado también con los testimonios directos de profesionales que viven en primera persona la vulnerabilidad del sector. Han intervenido con breves discursos los autónomos Pere Gotanegra y Yolanda López, el joven autónomo David Izquierdo —quien ha puesto voz a los retos de las nuevas generaciones de emprendedores— y Carmen Corredor, coordinadora de la Plataforma por la Dignidad de los Autónomos 30N, entidad coorganizadora de la jornada de protesta.
Entre las problemáticas denunciadas por los portavoces destacan la falta de conciliación, los niveles de estrés y ansiedad que sufre el colectivo, y el "absentismo irracional" derivado de las bajas médicas simuladas. Sobre este último punto, Vosseler ha propuesto una medida drástica: la inclusión de un tipo específico en el Código Penal para que la simulación de bajas entre de pleno en el sistema penal.
Cambio social y no político
La jornada de este domingo se ha planteado como el nacimiento de una "conciencia social colectiva" que une a los 3,5 millones de autónomos del país, "de Tenerife a los Pirineos". Los organizadores han dejado claro que no esperan que la solución llegue de la clase política.
"El cambio no vendrá de la política ni del interés partidista. El problema lo tenemos que resolver nosotros. No enfoquemos el foco en el Congreso, pongámoslo en la gente", ha sentenciado Daniel Vosseler, concluyendo con un mensaje de optimismo y resistencia: "No vamos a parar de luchar hasta conseguir nuestro objetivo".
CEPA ha anunciado que, tras el éxito de esta primera jornada de movilización masiva, desplegará de inmediato un paquete de medidas para impulsar una legislación nueva y justa que se ajuste, de una vez por todas, a la realidad del autónomo en España.
