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Sevilla, 4 mar (EFE).- El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha rebajado de 7 a 3 años la condena de prisión a la que fue condenado un hombre como responsable de una casa prostíbulo en Sevilla, al mantener el castigo de la Audiencia por un delito de prostitución pero anular el específico referido a menores, y a pesar de que se constató la presencia de una menor.

El alto tribunal andaluz, según recoge la sentencia a la que ha tenido acceso EFE este miércoles, ha estimado de forma parcial el recurso de apelación que interpuso el condenado, de modo que ha revocado parcialmente la sentencia de la Sección Tercera sevillana y lo ha absuelto del delito de prostitución de menores.

El TSJA argumenta, para justificar esa absolución parcial, que una testigo protegida personada como acusación particular pudo ejercitar su acción penal por los hechos de los que fue "víctima", pero no para otros en los que no ostentó la condición de "ofendida", como ocurre en el caso del delito de prostitución de menores.

"En este supuesto, deberá retirarse del proceso toda acusación ilegítima por estar formulada en contra de lo dispuesto en la ley", indica la sentencia, que recuerda que la acusación por prostitución de menores no fue incluida por la Fiscalía en su escrito de acusación.

"El pronunciamiento de condena para el acusado respecto a ese delito no puede sostenerse sin una acusación válidamente formulada", dice para justificar dicha absolución el TSJA, que alude a una "anomalía procesal".

Relato de hechos

La resolución recoge que el acusado, nacido en Italia y actualmente con 52 años, tenía una casa con acceso directo desde la calle que contaba con una especie de salón-bar privado, varias habitaciones individuales y baños, todo videovigilado.

Según la sentencia, en dicho inmueble, abierto todos los días durante las 24 horas, se desarrollaba la que define como una "actividad económica" que publicitaba por internet para que pudieran contactar mujeres demandantes de un supuesto trabajo de masajista, a pesar de que dicha actividad era solo un "reclamo" para obligarlas a prostituirse.

Entre otras circunstancias, se describe la situación de una víctima y testigo protegida que, desde finales de enero de 2021, atravesaba por unas circunstancias personales y económicas "precarias", ademas de padecer un trastorno de personalidad y otras adicciones, por lo que acudió a la supuesta "oferta de trabajo" y aceptó las condiciones que le ofreció el acusado, quien se quedaba con parte del dinero.

Una menor en el prostíbulo

También consta que, entre mayo y junio de ese mismo año, el acusado contaba en el local con una adolescente de 17 años, que se encontraba bajo la tutela de la Junta de Andalucía y que se había escapado de un centro de menores de Sevilla.

Esta situación fue acreditada judicialmente durante una entrada y registro en la que la menor fue encontrada en la casa prostíbulo junto a otras dos mujeres, una de ellas extranjera, sin papeles y en situación irregular.

Según la sentencia, ahora confirmada en parte, no quedó acreditado que la testigo protegido fuera objeto de una agresión sexual por parte del acusado, ni que fuera víctima de detención ilegal, ni obligada a consumir cocaína u otras drogas.

Por ello, el acusado ya había sido absuelto de los delitos de agresión sexual, detención ilegal, favorecimiento al consumo de drogas respecto de esa víctima.