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  • La mujer también quedó atrapada en una situación de precariedad laboral y embargos mientras cuidaba sola a su hija

La Plaza 1 de la Sección Mercantil del Tribunal de Intancia de Lleida ha perdonado una deuda de 98.233,91 euros a una leridana cuya insolvencia se originó cuando tuvo que afrontar en exclusiva el pago de una hipoteca y préstamos que había solicitado junto a su expareja, quien dejó de asumir sus obligaciones. De este modo, el juez exonera del pasivo insatisfecho a la clienta de Bergadà Abogados, boutique legal especializada en Derecho concursal, gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad.

La insolvencia de la mujer se fue gestando durante años por la combinación de circunstancias personales, familiares, económicas y laborales que la llevaron a un sobreendeudamiento estructural contra el que no pudo luchar pese a su esfuerzo constante. En este sentido, hace 15 años se separó y entonces asumió en solitario la crianza de su hija y las obligaciones financieras que ambos habían contraído para adquirir su vivienda y realizar reformas.

Con la separación comenzaron los problemas. “Él dejó de pagar y no trabajaba. Como yo tenía nómina, empezaron a embargarme a mí”, explica. La falta de una red de apoyo la obligó a compatibilizar empleos temporales y precarios con la crianza, lo que le impedía consolidar ingresos estables. Aun así, la mujer nunca perdió la voluntad de cumplir con sus obligaciones. “Siempre intentaba pagar lo que podía, pero las deudas no se acaban nunca, ya que cuando había un retraso se producían recargos y, además, los intereses iban subiendo”, expresa la mujer.

Por su parte, la abogada que ha llevado el caso y socia fundadora de Bergadà Abogados, Marta Bergadà, detalla que “estaba en una situación muy difícil a nivel personal y laboral, marcada por la temporalidad y la precariedad. Pero luchó siempre por salir adelante y pagar unas deudas que no derivaban de una gestión imprudente suya, sino de obligaciones conjuntas que, tras la ruptura, recayeron únicamente sobre ella”.

A los problemas financieros se añadieron los gastos derivados del cuidado de su hija. “En alguna ocasión mi madre tuvo que comprarnos comida porque con la nómina embargada no llegaba. Y si yo trabajaba y mi familia no podía quedarse con mi hija, tenía que contratar una cuidadora, lo que suponía un gasto extra”, lamenta.

La situación se agravó cuando, en noviembre de 2021, sufrió un accidente laboral que le provocó lesiones graves en ambas rodillas, obligándola a pasar por quirófano en febrero de 2023 y a someterse a una larga rehabilitación. Las dolencias le causaron bajas prolongadas y redujeron aún más su capacidad de recuperación económica, “aunque los dolores todavía continúan presentes”, expresa. Incluso, tuvo que afrontar una reclamación del SEPE por un ingreso indebido, que pudo atender gracias al apoyo de su actual pareja.

A ello se sumó el acoso telefónico constante de las empresas de recobro de deudas y entidades bancarias. “Las llamadas fueron una pesadilla. Les preguntaba por qué no llamaban a mi expareja y me decían que no contestaba o que decía que no iba a pagar, así que yo me tenía que hacer cargo de las deudas. Mi intención siempre fue pagar, pero llegó un punto que fue imposible”. Marta Bergadà recuerda que “el acoso busca presionar al deudor para que pague, sin considerar su situación financiera o bienestar emocional. Sin embargo, es crucial que los consumidores sepan que tienen derechos que protegen su privacidad y dignidad”.

La mujer alcanzó un punto límite hasta que, a mediados de 2025, su pareja le insistió en buscar ayuda, “porque no podía seguir esa situación de embargos y sin poder salir adelante. Estaba agobiada y saturada, por lo que mi cabeza no me permitía pensar más allá, así que él se puso a buscar información sobre la Ley de la Segunda Oportunidad y contactó con Bergadà Abogados”, comenta la mujer. Tras estudiar la documentación aportada, el equipo de la boutique legal concluyó que la mujer era claramente una deudora de buena fe que arrastraba una carga imposible de afrontar desde hacía años, “así que nos pusimos de inmediato a trabajar en su caso”, apunta Marta Bergadà

De hecho, la clienta de Bergadà Abogados expresa que “desde el primer momento Marta Bergadà y su equipo me dieron mucha confianza e ilusión. Son increíbles, ya que me dieron ánimos para tirar adelante y que no sufriera, porque todo se iba a solucionar. Para mí fueron un punto de apoyo fundamental, ya que gracias a ellos vi que había una salida a mi situación”.

La buena noticia llegó recientemente, cuando el titular de la Plaza 1 de la Sección Mercantil del Tribunal de Intancia de Lleida perdonaba a la mujer una deuda que ascendía a 98.233,91 euros gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad. “Cuando me llamaron de Bergadà Abogados para decirme que se me había exonerado del pasivo insatisfecho me dieron vida y volví a respirar. También me demostraron que todavía hay buena gente que está dispuesta a ayudar, porque me han devuelto la vida y la ilusión. Ahora voy a poder pagar los gastos cotidianos con total tranquilidad y tener una vida normal. Antes no podía dormir por los nervios y ahora ya puedo, por lo que Bergadà Abogados es totalmente recomendable. Comienzo una etapa de más tranquilidad”, concluye.

Por su parte, Marta Bergadà indica que “casos como este demuestran que sigue siendo fundamental divulgar la Ley de la Segunda Oportunidad. Numerosos deudores están inmersos en un endeudamiento inasumible y, pese a ello, siguen intentando hacer esfuerzos para afrontar las cuotas, demostrando en todo momento su buena fe. Esta herramienta legal les permite acceder a un futuro totalmente diferente, sin miedo ni preocupaciones, por lo que hay que seguir dándola a conocer”, concluye.