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Ibai Llanos es uno de los influencers sancionaos por la CNMC por publicidad encubierta en una resolución conocida hace unos días (Imagen de Youtube)

  • Las resoluciones afectan a contenidos difundidos en YouTube, X, Instagram y Facebook. La Ley Audiovisual exige identificar claramente la publicidad y adoptar medidas para proteger a los menores ante contenidos potencialmente perjudiciales. La publicidad de medicamentos está sujeta a requisitos específicos para evitar riesgos para los consumidores.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha sancionado a tres influencers o UER (usuarios de especial relevancia) por incumplir obligaciones previstas en la Ley General de Comunicación Audiovisual en contenidos difundidos en plataformas de vídeo y redes sociales (SNC/DTSA/007/26SNC/DTSA/107/25SNC/DTSA/144/25).

Las tres resoluciones declaran acreditadas infracciones graves del artículo 158.31 de la Ley General de Comunicación Audiovisual, en relación con las obligaciones de los usuarios de especial relevancia.

Sanciones

•         Ibai Llanos (@IbaiLlanos): multa de 710 euros, reducida a 568 euros por pago anticipado.

•         Jordi Wild (@ElRinconDeGiorgio y @dwt_fighting): multa de 1.543,44 euros, reducida a 1.241,95 euros por pago anticipado.

•         Nachter (@nachter y @Nachter): multa de 1.779,94 euros, reducida a 1.067,96 euros tras reconocimiento de responsabilidad y pago anticipado.

Estas resoluciones cuentan con el voto particular de un consejero y se aprobaron en la Sala de Supervisión Regulatoria del 18 de junio.

Los expedientes se refieren a la falta de identificación clara de comunicaciones comerciales, a la ausencia de medidas adecuadas de protección de menores y a la difusión de publicidad de medicamentos sin respetar los requisitos específicos aplicables.

Papel de la CNMC

La CNMC supervisa el cumplimiento de la normativa audiovisual por parte de los prestadores del servicio de comunicación audiovisual y de los llamados usuarios de especial relevancia (UER) en plataformas de intercambio de vídeos.

Estos usuarios —popularmente conocidos como influencers— no están sujetos a esta normativa en todos los casos, sino solo cuando cumplen determinados requisitos, como alcanzar un nivel significativo de ingresos, audiencia o actividad establecidos en la regulación.

En los casos analizados recientemente, la CNMC ha requerido a varios de estos usuarios que adapten la forma en la que identifican la publicidad en sus contenidos.

El objetivo no es solo corregir conductas concretas, sino también clarificar las reglas del juego y fomentar una publicidad transparente en redes sociales.

l foco principal del organismo es erradicar la publicidad encubierta y proteger a los consumidores (en especial a los menores). Entre las directrices destacan:

Identificación explícita: Cualquier contenido con finalidad comercial debe indicarse de forma clara, directa y visible dentro del propio vídeo o publicación.

Fórmulas no válidas: La CNMC considera insuficientes o confusas expresiones genéricas como "colaboración", "embajador de marca" (brand ambassador) o el uso exclusivo de etiquetas automáticas de las plataformas si no van acompañadas de un término inequívoco como "publicidad" o "publi".

Publicidad de sectores sensibles: Productos como medicamentos, complementos alimenticios o bebidas alcohólicas cuentan con restricciones estrictas y prohibiciones específicas (por ejemplo, el uso de testimonios de personas conocidas para promocionar productos sanitarios

La CNMC en una fase más proactiva

En estos últimos meses, Competencia ha pasado de la fase informativa a una etapa de control activo, control técnico y sanción: Asistencia técnica externa: El organismo ha formalizado contratos con herramientas tecnológicas de análisis de datos (como Primetag) para rastrear de forma masiva perfiles en Instagram, TikTok y YouTube y detectar promociones ocultas.

Primeros requerimientos y expedientes Hace unos días Competencia, tras denuncias de la Asociación de Usuarios y Consumidores (AUC) habría emitido requerimientos formales de subsanación a conocidos creadores (como Lola Lolita, Peldanyos, Sofía Suescun, Tamara Gorro o Samantha Vallejo-Nágera) y se han empezado a tramitar expedientes sancionadores. Ahora han llegado las primeras multas

Una de las obligaciones básicas de los usuarios de especial relevancia es que la publicidad pueda reconocerse de forma clara por el espectador. Las comunicaciones comerciales audiovisuales deben diferenciarse del contenido editorial mediante mecanismos ópticos, acústicos o espaciales.

En el expediente relativo a Ibai Llanos (@IbaiLlanos), la CNMC considera acreditado que varios vídeos publicados en la plataforma X incorporaban una marca de bebida en el contexto de la presentación de artistas de La Velada, sin que existiera una señalización clara que permitiera diferenciar la comunicación comercial del contenido editorial.

La CNMC recuerda que esta identificación resulta especialmente importante cuando la promoción de productos o marcas se integra dentro del propio contenido, ya que el usuario debe poder saber, de forma sencilla, cuándo está viendo una comunicación comercial.

Describir bien la publicidad

Los usuarios de especial relevancia también deben informar de forma suficiente e inequívoca sobre la naturaleza de los contenidos que puedan resultar perjudiciales para el desarrollo físico, mental o moral de los menores. Para ello, deben utilizar sistemas de descripción, advertencias, símbolos visuales u otros medios técnicos adecuados.

En el expediente relativo a Jordi Wild, la CNMC analizó contenidos difundidos en YouTube en los canales @ElRinconDeGiorgio y @dwt_fighting, vinculados al evento Dogfight Wild Tournament.

La resolución considera que determinados contenidos de combates de contacto extremo debían haber contado con una calificación y advertencia adecuadas, así como con la activación de los mecanismos disponibles en la plataforma para restringir el acceso de menores.

La CNMC destaca que la falta de calificación puede limitar la eficacia de los sistemas de control parental, ya que estas herramientas dependen de que el contenido esté correctamente identificado para poder funcionar adecuadamente.

La publicidad de medicamentos está sometida a reglas específicas. Debe quedar claro su carácter publicitario, identificarse el producto cuando proceda e incluir información esencial para un uso correcto, junto con advertencias como la invitación a leer el prospecto o consultar al farmacéutico en caso de duda.

En el expediente relativo a Nachter, la CNMC considera acreditada la difusión de comunicaciones comerciales relacionadas con “antigripales” en los canales @nachter en Instagram y @Nachter en Facebook, sin respetar los requisitos previstos para la publicidad de medicamentos.

La CNMC recuerda que estas obligaciones buscan proteger a los consumidores y evitar que la publicidad de medicamentos pueda inducir a error o fomentar un uso inadecuado de estos productos.

El propio regulador subraya que estas obligaciones no dependen únicamente de la plataforma en la que se difunden los contenidos. Los usuarios de especial relevancia que venden u organizan comunicaciones comerciales, o que difunden contenidos potencialmente perjudiciales para menores, deben actuar con la diligencia propia de una actividad profesional y conocer la normativa aplicable.

El objetivo de esta regulación es proteger a los consumidores, especialmente a los menores, y garantizar que la audiencia pueda distinguir claramente entre contenido editorial, entretenimiento y publicidad.

Cómo se debe gestionar la publicidad

En el blog de la CNMC se indica cuáles son las obligaciones de estos influencers ante este tipo de contenidos

Entre esas obligaciones se indican cuestiones como que si un contenido tiene finalidad comercial, debe indicarse sin ambigüedades. Un elemento clave para proteger al consumidor que debe saber cuando está ante contenido editorial y cuándo ante publicidad. Esa advertencia publicitaria debe estar visible en ese video. palabras como “publicidad” o “publi” deberían incluirse dentro del vídeo.

También se indica esa identificación debe ser explícita, directa y fácilmente reconocible. El objetivo es que cualquier usuario, independientemente de cómo consuma el contenido, pueda identificar que está ante publicidad. Otro aspecto importante es que un contenido puede considerarse publicitario, aunque no haya una remuneración directa.

Las recomendaciones de la CNMC a los influencers recuerdan a los productos de salud. Así el regulador advierte que una publicación sobre un complemento alimenticio incluía declaraciones sobre beneficios para la salud no autorizadas, lo que la convierte en publicidad ilícita.

Además, recuerda que: no se pueden utilizar testimonios de personas famosas para promocionar ciertos productos relacionados con la salud Esto también aplica a los influencers.