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Retrato, Alvaro Lobato, titular del juzgado mercantil 2 de Barcelona,  ha publicado un libro donde denuncia el fraude existente en la  Segunda Oportunidad  “Muchos son deudores temerarios” FOTO LUISJA SANCHEZ

  • A su juicio es el momento de una reforma de la norma para centrarla únicamente en la exoneración de empresarios o autónomos

La carrera jurídica de Alvaro Lobato hacia la judicatura ha sido un viaje de ida y vuelta. Tras una primera etapa de diez años en los juzgados le siguió otra como abogado en grandes despachos y el crear el suyo propio para regresar  en el 2022 al mundo judicial, desde donde pilota desde hace tres año el Juzgado Mercantil numero 2 de Barcelona.

De ese órgano judicial han salido varias sentencias mediáticas la de reestructuración de Celsa de 4 de septiembre del 2023, que marca un antes y un después en los planes de reestructuración de empresas   y otra en la que desestimaba la demanda interpuesta por Just Eat frente a Glovo por competencia desleal en la que se pedía casi 300 millones de euros. En esa ocasión este magistrado dijo que Glovo había actuado siempre desde la legalidad .

Con la publicación de “El Mito de la Segunda Oportunidad”, una obra publicada en la Editorial Almuzara que dirige el exministro de Trabajo y Seguridad Social, Manuel Pimentel, nuestro entrevistado a buen seguro volverá a estar en primer plano y a acaparar algunos titulares.

Sus tesis plantean una reforma profunda de este mecanismo de exoneración de deudas, del que dice se están beneficiando deudores temerarios y negligentes. “La factura de la Segunda Oportunidad supone 2.400 millones de euros al año. Los bancos desplazan el coste, esta factura la pagan sus clientes que son solventes”.

Esta tarde de jueves presentó esta obra en la Fundación FIDE ante un nutrido auditórium de juristas, siendo apadrinado por Ignacio Sancho, presidente de la Sala Civil del Supremo, Fernando Garcia, presidente de la Comisión Jurídica de Asnef, junto a Cristina Jimenez, presidente de esta entidad en el debate tras la presentación.

. Entre los asistentes   otro exministro, este de Justicia, Rafael Catalá, quien aprobó hace diez años esa normativa de Segunda Oportunidad que Lobato, como otros juristas cuestionan su falta de control previo y posterior en estos diez años de entrada en vigor. También acudieron Dolores Alemany of Counsel de BDO y presidente de AEMPI,  Xavier Garcia, director general de Pluta y magistrados de lo mercantil como Javier Vaquer, Barbara Cordoba; Alberto Arribas o Jose Ramón García, entre otros juristas.

Hablamos con este magistrado en FIDE antes de que se celebre la presentación de esta obra. “Cuando regresé al juzgado en el 2022 año en que se hizo una reforma de la Ley de Segunda Oportunidad, en septiembre de ese año me sorprendió mucho su funcionamiento. Sobre todo lo que llamaba la atención es que como personas con escasos recursos se endeudaban en miles de euros. En el 2022 se dispararon los concursos sin masa porque se simplificó el trámite para acceder a la exoneración de deudas”, recuerda

Respecto a este incremento tan notable, Lobato resalta que “hay un crecimiento exponencial del número de solicitudes, ahora estamos en unas 50.000 al año y no paran de crecer las cifras. Se esta convirtiendo en un agujero financiero  bastante importante. Este es el primer libro que hace un análisis detallado con datos de esta situación. De los resultados de esta norma poco sabemos porque no hay evaluación de sus resultados. En España no tenemos la costumbre de evaluar las normativas, como lo hay en otras jurisdicciones avanzadas de nuestro entorno”.

Lleno absoluto. Presentación del libro en Fundacion Fide, De izda a Derecha Cristina Jimenez, presidenta  y anfitriona, Ignacio Sancho, presidente de la Sala Civil del Supremo, Alvaro Lobato autor del libro y Fernando Garcia, Director de los Servicios Juridicos de ASNEF FUNDACION FIDE

El fraude de la Segunda Oportunidad

Alvaro Lobato, como juez libre que dice lo que piensa, frase recogida en este libro lo tiene claro, “La Segunda Oportunidad es un fraude gigantesco. Una parte muy sustancial de las solicitudes son de deudores manifiestamente imprudentes y temerarios. Creo que alguien que gana 1000 euros si se endeuda en 100.000 hay que calificarle como temerario. Se hace un uso abusivo de la ley. Al final el coste de estos abusos lo pagan los ciudadanos que cumplen y que devuelven los préstamos. Hay un negocio montado claro entre abogados y plataformas que atienden a deudores muy importante”.

Desde su punto de vista “se ha generado un estado de opinión equivocado sobre los bancos. Tenemos que darnos cuenta que son instituciones fundamentales lo han sido en los principales países de nuestro entorno porque ayudan a circular el dinero y desplaza estos costes, aunque no tiene una capacidad infinita sobre dichos costes, La Segunda Oportunidad esta distorsionando el mercado y es el momento de plantear reformar la ley, como lo han hecho otros países europeos. Tendría que centrarse en personas físicas empresarios o autónomos pero no para el consumo individual como ahora se está generalizando”.

Sobre cómo gestionarlo, este magistrado explica en este libro que acaba de sacar a la luz “que en lugar que el control lo hagan los jueces, que lo haga una entidad como el Banco de España, como ya se hace en países como Francia, Sin embargo no creo que se reforme por muchos motivos, en primer lugar vivimos una coyuntura legislativa muy inestable y al mismo tiempo es un reforma muy impopular que ningún Gobierno querrá hacer. Por lo que veo la Segunda Oportunidad se plantea de forma muy populista y hay muchos obstáculos para dicha reforma que sería necesaria”.

La opinión de Alvaro Lobato la comparten una parte cada vez más notable del judicatura aunque públicamente las manifestaciones han sido escasas sobe esta cuestión tan relevante “Los datos son incuestionables que recoge este libro. El 98% de las propuestas de exoneración prosperan y el 2% no es por cuestiones de imprudencia. Al no haber un control efectivo de este mecanismo de exoneración se concede en la mayor parte de las ocasiones pese a que por las deudas que se exoneran muchos de estos deudores son temerarios. No se puede negar que a veces los bancos no controlan a quién dan sus préstamos”

Este jurista no entiende porque los créditos públicos tienen un carácter privilegiado respecto a otros acreedores “lo confiere el Estado frente a todos los demás, porque el Estado y las administraciones controlan esa exoneración del crédito público. Se justifica porque de algún forma se protege el interés general, pero distintos estudios han dejado claro que esto no es así. La exoneración plena por el momento es complicada, hay sentencias del TJUE que dejan claro que los limites que los legisladores nacionales guardan para el crédito público son razonables contestando a algunas prejudiciales de jueces españoles”.

En su libro, Alvaro Lobato habla de jueces prudentes y entusiastas en su relación con La Segunda Oportunidad “es lo que esta pasando en estos momentos. Este es otro de los problemas es que hay una enorme diversidad en cuanto a la concesión de este mecanismo de exoneración y su argumentación jurídica. No hay criterios unificadores, y, por ponerle un ejemplo los criterios de los jueces de Barcelona son diferentes que los de Madrid, como sucede en otros asuntos. El camino no es tanto las cuestiones prejudiciales como una reforma de la Ley de Segunda Oportunidad drástica de esa norma”.

El magistrado Lobato plantea una reforma de la Ley de Segunda Oportunidad “nadie la hará porque es impopular, pero debemos de pasar de una cultura del incumplimiento a otra de la responsabilidad. Nos jugamos mucho”, afirma FOTO LUISJA SANCHEZ

Urge reformar la ley que la regula

Respecto a dicha reforma, “el crédito público debe tener las mismas condiciones que el crédito privado y en segundo lugar es fundamental centrar la Segunda Oportunidad en las personas físicas empresarios, autónomos incluidos. Debería hacerse un análisis de las solicitudes que llegan a los juzgados más rigurosos de las que se hacen en la actualidad. Se trataría de presentar una documentación más solida en esa exoneración y que el juez tuviera la posibilidad y tiempo para analizar la naturaleza del endeudamiento y su justificación. Este tipo de cuestiones son ahora esenciales”.

Desde su punto de vista “la situación va a ir a peor si no se hace esa reforma y se seguirán recibiendo solicitudes de exoneración de cualquier persona, sea empresario o no. Hay un efecto llamada importante en este tema de la Segunda Oportunidad. . En expedientes que nos llegan vemos que se fraccionan los créditos para que sean cantidades pequeñas y se fraccionan los momentos anteriores a la solicitud, pero después es una mala ecuación financiera. Hay gente que pide prestamos que no puede pagar. Si ganas 1500 euros no puedes endeudarte con un préstamo de 100.000 euros, parece evidente”.

Lobato advierte que cuando se contrata un microcrédito o una tarjeta revolvían, “la gente se endeuda voluntariamente, nadie le obliga a hacerlo. Para frenar estas prácticas habría que dejar de exonerar a estos consumidores. Si incentivamos esa forma de actuar habrá cada vez más. Y luego hay que buscar la manera de frenar esta inercia. En lugar de la cultura del incumplimiento hay que crear una cultura responsable. Hay que cambiar la dinámica y que quien no pudiera pagar un crédito tuviera un problema importante. Ahora observamos que hay deudores reincidentes que buscan exonerarse de nuevo porque siguen teniendo mas deudas que ingresos”.

El mensaje final de este magistrado es claro que presentará en Barcelona esta obra el próximo 11 de diciembre es claro  “No podemos seguir así.  Habrá un momento en el que los bancos no puedan desplazar sus costes. Y entonces qué va  a pasar. Si a los bancos les afecta la factura global de la Segunda Oportunidad es factible que presten menos. Si se presta menos, la actividad económica se va a resentir. Si se interrumpe el circuito por donde va el dinero tenemos un problema. Sin inversión un país puede arruinarse y empobrece. Hay que reformar la ley e ir hacia una cultura del cumplimiento responsable”.