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En el ámbito público, conocer el alcance de las faltas graves de los funcionarios y sus posibles consecuencias es importante para cualquier empleado o empleada de la Administración. El régimen disciplinario de los funcionarios establece claramente qué conductas son sancionables y cómo se tramita un expediente de este tipo.
Si estás interesado en saber qué se considera falta grave, cómo es el procedimiento disciplinario y qué pasos seguir si eres acusado o acusada de cometer una infracción, te lo explicamos a continuación.
Principales conductas consideradas faltas graves en funcionarios
El Estatuto Básico del Empleado Público (TREBEP) distingue entre faltas leves, faltas graves y faltas muy graves de funcionarios. Las faltas graves se sitúan en un punto intermedio de gravedad: sin llegar a ser conductas que conlleven separación del servicio, se establece que merecen una sanción importante.
Algunas de las principales conductas que pueden considerarse como faltas graves de los funcionarios son el incumplimiento de los deberes esenciales del puesto o de las órdenes legítimas de los superiores, el abandono injustificado del servicio, el uso indebido de información o documentación oficial, o el aprovechamiento del cargo para obtener beneficios personales o para terceros. También se incluyen conductas como la violación de la imparcialidad en el ejercicio de las funciones públicas, el trato discriminatorio o el acoso laboral o sexual, así como la adopción de acuerdos manifiestamente ilegales que perjudiquen gravemente a la Administración o a los ciudadanos. En general, se trata de comportamientos que vulneran los principios de integridad, objetividad y servicio al interés público, pilares básicos de la función pública.
En algunos casos, dependiendo de la gravedad y de las consecuencias, estas conductas podrían calificarse como falta muy grave del funcionario, lo que implicaría sanciones más severas.
Este tipo de conductas se castigan a través de expedientes disciplinarios a funcionarios, que son, precisamente, herramientas procedimentales a través de las cuales la Administración ejerce su potestad sancionadora contra un funcionario infractor. No obstante, para las faltas más leves, puede seguirse un procedimiento más simple.
Procedimiento disciplinario ante una falta grave
El régimen disciplinario de los funcionarios establece un procedimiento garantista que se rige por principios como la legalidad, la tipicidad, la proporcionalidad, la culpabilidad y la presunción de inocencia, donde el funcionario tiene derecho a la defensa y a ser escuchado antes de que se imponga cualquier sanción.
Inicio del procedimiento
El expediente disciplinario se iniciará siempre de oficio, es decir, por el órgano competente de la propia Administración al tener conocimiento de los hechos. Esto puede suceder a iniciativa propia o por orden de un superior, pero también por denuncia hecha por terceros (por ejemplo, denuncia de un ciudadano).
En ese momento se nombra un instructor y un secretario, quienes serán los responsables de la tramitación del expediente. Has de saber que tienes derecho a recusar a estas personas en caso de que creas que concurre en ellas algún tipo de circunstancia que impide que actúen con objetividad e imparcialidad.
Fase de instrucción
Durante esta fase se recaban pruebas, se practican diligencias y se da audiencia al funcionario. Es un momento crucial, pues las alegaciones y documentos que se aporten pueden determinar el resultado final del expediente.
Si se considera necesario, la Administración puede acordar medidas provisionales, como la suspensión temporal de funciones. Durante ese periodo se percibe solamente una parte de la retribución la cual, hay que tener en cuenta que puede ser solicitada como reintegro en caso de que finalmente se sancione con suspensión de empleo y sueldo.
Propuesta y resolución
Una vez finalizada la instrucción, se formula una propuesta de resolución que califica los hechos como falta leve, grave o muy grave. El funcionario tiene derecho a presentar alegaciones y contar con asistencia letrada antes de que la autoridad competente dicte la resolución final.
Consecuencias y sanciones aplicables
Las faltas graves de los funcionarios conllevan sanciones importantes que pueden afectar tanto al presente como al futuro profesional del empleado público. Entre las más comunes se encuentran:
- Suspensión de funciones por un periodo máximo de seis años.
- Traslado forzoso a otro puesto sin derecho a indemnización.
- Pérdida de retribuciones complementarias o demérito en la carrera profesional.
En los casos de faltas muy graves de funcionarios, las sanciones son más severas, pudiendo incluir la separación del servicio o la inhabilitación para empleo público.
Cada sanción debe ser proporcional a la falta cometida y estar debidamente motivada, tal y como exige la normativa disciplinaria.
Además, una sanción por falta grave queda registrada en el expediente personal del funcionario, lo que puede tener implicaciones en futuras promociones o concursos de méritos.
Cómo actuar ante una acusación por falta grave
Recibir una notificación de apertura de expediente disciplinario puede generar preocupación e incertidumbre. Sin embargo, es fundamental mantener la calma y actuar correctamente desde el primer momento.
Lee detenidamente la notificación
Comprueba los hechos que se te imputan, los plazos de alegaciones y el órgano competente. Cualquier error en la tramitación puede ser determinante.
Solicita asesoramiento especializado
Contar con un abogado experto en régimen disciplinario de los funcionarios es esencial. En ACAL SL te ayudamos a preparar las alegaciones, analizar las pruebas y plantear la estrategia más adecuada según la gravedad de los hechos.
Reúne pruebas y testigos
Toda documentación o testimonio que demuestre que actuaste correctamente puede ser clave para tu defensa.
Vigila los plazos
El expediente tiene plazos concretos. Si la Administración no los respeta, se puede alegar caducidad o prescripción del procedimiento. Pero también pueden jugar en tu contra si no los cumples.
Mantén tu derecho a recurrir
Si la resolución no te favorece, puedes interponer recurso administrativo o acudir a la jurisdicción contencioso-administrativa, donde nuestros abogados de contencioso administrativo pueden representarte y defender tu caso.
Como hemos visto, las faltas graves de los funcionarios son situaciones delicadas que pueden tener consecuencias importantes sobre la carrera y reputación de cualquier empleado público. Conocer el régimen disciplinario de los funcionarios, los procedimientos y tus derechos es el primer paso para protegerte.