JUC


INTRODUCCIÓN

Comparto este extracto de una noticia que acabo de leer y escuchar :

“En un caso que marca un hito, una inteligencia artificial (IA) fue usada por primera vez en un tribunal de Estados Unidos para crear un video en el que se da voz (e imagen) a un hombre víctima de un homicidio, que se dirigió directamente a su asesino durante la audiencia de sentencia. Christopher Pelkey, víctima de un incidente de furia al volante en 2021, fue “traído de vuelta” a la sala del tribunal a través de un video generado por IA, una iniciativa impulsada por su familia para compartir su perspectiva”.

La víctima pudo dar su testimonio en este juicio y dirigirse a su asesino, no soy partidaria del uso de inteligencia artificial de forma generalizada y reconozco que tengo mis reticencias pero cuando conocí este caso me replanteé mi visión.  Aunque no habla de justicia restaurativa sin duda este ejemplo marca un hito para poder plantearnos su aplicación durante los procesos de justicia restaurativa. La pregunta sería ¿en qué casos? ¿sería viable usarlo de forma generalizada? ¿qué impacto podría tener para las víctimas y personas ofensoras?

JUSTICIA RESTAURATIVA E INTELIGENCIA ARTIFICIAL

La justicia restaurativa busca generar espacios de confianza y seguridad donde las victimas puedan contar su historia y necesidades y las personas ofensoras entiendan el impacto de sus acciones, y como parte de la asunción de la responsabilidad busquen reparar el daño o aminorarlo de acuerdo con las necesidades de las víctimas. No siempre hay encuentro víctima y persona ofensora pero es una posibilidad que en muchos casos es sanadora porque el victimario pone rostro a la persona y la víctima puede tener voz.

Si la víctima hubiera fallecido, como el caso que hemos mencionado, los familiares son los que como víctimas indirectas podrían celebrar este encuentro con la persona ofensora. Aunque el ejemplo relatado no habla de justicia restaurativa si nos deja un resquicio para valorar la opción de la inteligencia artificial para determinadas intervenciones restaurativas.

La primera posibilidad sería la de utilizar la inteligencia artificial para favorecer este encuentro conjunto, si la familia como victima indirecta no quiere participar o piensa que debería ser su familiar asesinado el que tuviera el protagonismo. Este sería el primer caso en el que probablemente el uso de la inteligencia artificial podría ser útil para favorecer un proceso restaurativo con un encuentro conjunto aunque sea con la víctima en forma de inteligencia artificial. Pero como no toda la justicia restaurativa se reduce a un encuentro conjunto sin duda, el uso de la inteligencia artificial podría ser útil cuando se están desarrollando programas individuales de justicia restaurativa con privados de libertad, en estos casos se trabaja solo con personas ofensoras y se busca que entiendan  el daño causado, que asuman su responsabilidad y aunque no vaya a haber un encuentro conjunto con la víctima, busquen como aminorar el dolor causado. 

Podría usarse testimonios de víctimas generadas por inteligencia artificial en lugar de usar víctimas subrogadas para favorecer su proceso de empatía, entendimiento del daño causado y su voluntad de desistir del delito.  Incluso en el tratamiento con personas diagnosticadas como psicópatas podría resultar interesante incluir esta forma de inteligencia artificial generando testimonios de víctimas para favorecer pequeños cambios en su cerebro, porque tal y como dice Daniel Reisel la amígdala encargada de nuestra empatía puede mejorar y producir pequeños cambios que ayuden a estas personas a cambiar. 

Sin duda, trabajar con personas es lo ideal, porque efectivamente la justicia restaurativa es una justicia más humana y no deja de ser una justicia cercana a las personas. Sin embargo, en un mundo imperfecto podríamos plantearnos la posibilidad de usar la tecnología y en este supuesto la inteligencia artificial para que en determinados casos facilitar que los procesos restaurativos puedan continuar su curso y obtener resultados satisfactorios. En el ejemplo que he relatado,  el video muestra como aun siendo un juicio tradicional tras el testimonio de la víctima recreado por inteligencia artificial,  el ofensor se muestra realmente impactado. Si esto se  ha generado en un proceso tradicional, los beneficios de usarlo en justicia restaurativa se podrían multiplicar porque precisamente son intervenciones que trabajan el aspecto emocional del delito y supondría un plus para no solo la persona ofensora sino también para los familiares de la víctima. De hecho, en este caso,  la hermana de la víctima fue la que promovió el uso de la inteligencia artificial y su familia ha manifestado que han sentido sanación. Y esto solo con el hecho de que el tribunal, y la persona ofensora hubiera tenido la oportunidad de escuchar a su hermano, o al menos la esencia de lo que era su hermano. Por eso, podría ser una herramienta a tener en cuenta en procesos de justicia restaurativa cuando las circunstancias del caso y/o  las necesidades de las víctimas indirectas puedan requerirlo. La cuestión sería como se debería gestionar y cuáles serían los limites .

PRECAUCIONES Y LIMITACIONES DEL USO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN JUSTICIA RESTAURATIVA

En todo caso, el uso de la inteligencia artificial tiene un límite principal y es el respeto por las víctimas. No podría usarse si la familia de la persona fallecida no quiere o muestra su rechazo a esta posibilidad. La justicia restaurativa escucha las necesidades de las personas que han sufrido un daño, esto es esencial, puede ofrecerse esta opción a las víctimas pero solo si dan su aprobación podría usarse. En el caso mencionado es la familia la que directamente promovió su uso, para la hermana era una necesidad que se pudiera escuchar la voz de su hermano para que el tribunal y la persona ofensora pudiera entender cómo era.

Solo en estos casos podría generarse testimonios de víctimas a través de inteligencia artificial para su uso en justicia restaurativa. Esto nos garantiza que somos respetuosos con los deseos de las víctimas.

Además estoy convencida que debería trabajarse con la familia ante el efecto que puede suponerles escuchar a su familiar. Podemos pensar que lo tienen claro y que están preparados pero como trabajamos con personas impactadas por el trauma esto puede implicar un gran impacto. Sin perjuicio, de una posible ayuda psicológica,  el facilitador trabajara con las víctimas indirectas (familia) y escuchara sus expectativas con el uso del testimonio de su familiar a través de inteligencia artificial, también explorará su miedos y necesidades,  es decir se hará preparación con la familia igual que se hace en un proceso restaurativo al uso para que el facilitador pueda estar seguro de la conveniencia de usar esta tecnología.

De la misma manera se va a hacer con la persona ofensora, pues tiene que entender lo que va a suceder en el encuentro conjunto, (si finalmente se hace), cuáles son sus expectativas e incluso posibles miedos.  Tanto si usamos esta tecnología en un caso concreto para facilitar una reunión conjunta como si lo utilizamos en posibles programas que trabajan solo con personas ofensoras se necesita preparar a las personas para lo que va a suceder y de esta manera valorar su idoneidad y los efectos que pueda tener tanto para victimarios  como las familias.

Otra limitación esencial es que no podría tenerse como prueba o evidencia en un juicio, es decir no pensemos que el testimonio generado por inteligencia artificial va a poder ser utilizado con efectos jurídicos. Creo que precisamente la esencia es que puede servir para ayudar a muchas víctimas a obtener una sensación de cierre y sentir que la justicia es más satisfactoria. Por tanto el uso sería a nivel personal y para fines de ayudar a las personas a comenzar su camino hacia la superación del delito o incluso para favorecer que las personas ofensoras puedan entender el daño que causaron y decidan desistir de seguir delinquiendo. No concibo que pueda tener más efectos que a nivel personal como mucho puede favorecer la reinserción.

CONCLUSIONES

La inteligencia artificial genera algunos problemas éticos y creo que debe utilizarse con ciertas precauciones  y siempre con mesura, de hecho su uso para fines delictivos es más que común. Sin embargo, tras la noticia de su utilización en un tribunal en Estados Unidos podemos ver como en ciertas circunstancias podría resultar beneficiosa e incluso puede suponer un plus para que las personas sientan que la justicia verdaderamente ayuda a sanar. Esto puede dar lugar a replantearnos su posible aplicación en justicia restaurativa. Obviamente no puede generalizarse su uso porque estaríamos desposeyendo a la justicia restaurativa de sus características como una justicia más humana y cercana a las personas.

Pero sin duda, puede ser una oportunidad cuando las necesidades de las víctimas y los hechos del caso demuestren que puede suponer un beneficio claro en el proceso de sanación de las víctimas y de responsabilización de la persona ofensora.

Quizá la duda sería quién decide si es viable o no esta posibilidad, pero creo que los facilitadores son los que en sus diferentes intervenciones los que van a poder valorar después de su trabajo con las víctimas y las personas ofensoras la idoneidad o no de su aplicación . No nos podemos olvidar que los facilitadores son los que durante la preparación de víctima y victimario acompañan a las personas para que puedan expresar sus necesidades, reflexionen sobre sus expectativas y de esta manera se pueda entender si esta opción de inteligencia artificial es conveniente y puede resultar sanadora.

No soy partidaria de usar tecnología moderna de forma generalizada pero escuchando a la hermana de la víctima en el caso relatado y viendo que sus necesidades era darle protagonismo creo que es necesario plantearnos esta posibilidad. Si la justicia restaurativa se adapta y escucha las necesidades de las víctimas, esta puede ser una opción más para que puedan sentirse reparadas. Se podría tratar como una reparación creativa del daño. Se abre un mundo de posibilidades que habrá que explorar teniendo en cuenta dos premisas la ética del facilitador y el respeto a las víctimas.