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Por: Juan Carlos Moncada (Enviado Especial) | 6 de enero de 2026

LAS VEGAS, NV

Hoy abre oficialmente CES 2026 (6–9 de enero) y Las Vegas entra en modo “capital operativa” del mundo tech: no solo por la exhibición, sino porque aquí se negocian estándares, cadenas de suministro, narrativas industriales y —cada vez más— el marco regulatorio que terminará aterrizando en Europa y América Latina. 

Para dimensionarlo de nuevo: el CES se mueve en un ecosistema de miles de expositores y una asistencia que históricamente ronda/ supera los 140.000 participantes; la propia industria lo trata como el lugar donde se “presenta” el año tecnológico, no donde se lo comenta. 

Lo que se espera hoy (y por qué importa)

1) La IA deja de ser software: hoy es un “atributo del hardware”
 
El foco del día inaugural es claro: chips y equipos diseñados para IA. Intel, por ejemplo, llega con Core Ultra Series 3 (Panther Lake), debutando su proceso Intel 18A y posicionándolo como plataforma masiva para “AI PCs” en 2026; ya se habla de más de 200 diseños de PCs con esta generación. 
 
Lectura regulatoria (España/Colombia): cuando la IA se ejecuta en el borde (edge) y dentro del dispositivo, se vuelve más difícil:
• auditar decisiones algorítmicas,
• explicar resultados,
• y gestionar derechos como supresión/portabilidad en la práctica.
 
Esto tensiona tanto el marco europeo (RGPD + gobernanza de IA) como la aplicación del habeas data y la supervisión en Colombia.
 
 
2) CES 2026 tiene “capa política” explícita
 
Un dato que suele pasar bajo radar: CES ya no es solo show floor. Este año la CTA está empujando fuerte la agenda de policy con el Innovation Policy Summit y el programa Leaders in Technology, con participación de más de 200 funcionarios (incluyendo perfiles de gobierno y legisladores). 
 
Lectura regulatoria (España/Colombia): aquí se cocinan “estándares conversados” (biometría, privacidad, competencia, trade, salud digital) que luego terminan:
 
• filtrándose a normas técnicas,
• inspirando guías regulatorias,
• o volviéndose condiciones de mercado (compliance por presión comercial).

Datos “de adentro” que importan y casi nadie cuenta

No son chismes: son piezas operativas que explican por qué CES 2026 es distinto.
• CES Foundry: la CTA está promoviendo una novedad llamada CES Foundry con foco en IA y computación cuántica, más “plataforma de agenda” que simple exhibición. 
• AI Training (con Modev): entrenamiento práctico en IA orientado a adopción real (especialmente para SMBs). Esto revela que el CES está pasando de “mirar prototipos” a disciplinar adopción (y por ende, riesgos).
• Show Floor Tours: tours guiados oficiales para ejecutivos (no turismo: curaduría de narrativa). Eso es poder blando: te dicen “qué es importante ver” y, por tanto, qué será importante regular.
• LVCC renovado: 2026 llega con el Las Vegas Convention Center operando tras una gran renovación (se habla de un hito post-renovación), reorganizando flujos, escenarios y cómo se “cuenta” la innovación.

Hoy, el CES también es competencia (en serio)

El día inaugural está marcado por la “guerra de plataformas” en chips, PCs y ecosistemas. No es casual que el relato dominante sea quién define la capa base (procesador + NPU + sistema + stack de IA). Y cuando esa base se concentra, aparecen las preguntas que a España y Colombia importan:
 
• Libre competencia / antitrust: ¿cuándo un stack integrado se vuelve lock-in?
• Propiedad intelectual: ¿qué ocurre cuando la IA generativa se mete en flujos industriales?
• Responsabilidad: si el error ocurre “on-device”, ¿quién responde: fabricante, integrador, usuario, proveedor del modelo?
 
La lógica de “infraestructura privada” se acelera en CES: lo que hoy es ventaja competitiva, mañana puede ser un caso de abuso, interoperabilidad o acceso a datos.

Nota de campo (clima y logística real de hoy)

Hoy Las Vegas está con intervalos de nubes y sol, máxima aproximada 15°C y mínima 4°C: clima perfecto para moverse, pero engañoso al caer la tarde.

Cierre: lo que realmente “abre” hoy

Hoy no abre solo una feria. Abre una temporada global en la que:
 
1. la IA se incrusta en el hardware,
2. la política se mete a la agenda tecnológica,
3. y los estándares empiezan a operar como regulación de facto.