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El uso de impresoras y fotocopiadoras en alquiler o lo que se denomina renting de impresoras sigue en aumento entre empresas, oficinas y profesionales en España. Es la tendencia de un cambio de modelo: cada vez son más las organizaciones que optan por externalizar la gestión de sus equipos de impresión y por tanto, evitar gastos importantes, reducir incidencias y asegurar un funcionamiento constante de sus equipos.

Como nos explican desde el sector, este tipo de soluciones hacen que las empresas dispongan de impresoras o fotocopiadoras "completamente funcionales y con servicios de mantenimiento incluido", logrando de este modo evitar roturas en la actividad diaria.

Un modelo flexible que se adapta a picos de trabajo

Esta fórmula ha consolidado en particular entre las pequeñas y medianas empresas, despachos profesionales, centros docentes y entidades que manejan grandes volúmenes de documentos. Un modelo flexible para atender picos de trabajo El renting es hoy en día la principal opción a la que recurren quienes precisan un equipo de manera estable, pero el alquiler temporal ha ido adquiriendo cada vez más protagonismo en los últimos años.

Muchas empresas optan ya por esta modalidad de alquiler temporal en campañas concretas, auditorías, mudanzas o periodos de alta carga administrativa. El sector destaca que esta flexibilidad permite a las organizaciones "elegir el modelo y el tiempo de uso sin tener que atarse a un alquiler de larga duración", es decir, el renting. Atraídas por la oferta del renting, las entidades que están acostumbradas a arrendar equipos de impresión o escaneado optan también por el alquiler temporal de equipos en determinados periodos.

El personal profesional del servicio y el mantenimiento incluido

Los proveedores trabajan con marcas de referencia en el sector, como Toshiba, Sharp, Ricoh, Konica Minolta, Canon o Xerox, equipos con alto rendimiento y menor probabilidad de incidencias. En la base de los servicios técnicos suelen ofrecer sistemas de sustitución o de reparación de manera rápida lo que es un factor crítico para empresas que dependen muy de la impresión diaria.

Los contratos de los proveedores incluyen la instalación y configuración del servicio, consumibles, asistencia técnica y sustitución del equipo en caso de avería. Una fórmula que permite a la empresa "dedicarse a su actividad sin preocuparse por la gestión del sistema de impresión".

Precios variables por tipo de uso y tipo de equipo

El precio a pagar por el servicio varía según el modelo de impresora, del volumen de impresión y de la duración del contrato. En el caso de alquiler, los precios se sitúan a partir de unos 32 euros mensuales para impresoras básicas y pueden llegar a superar los 60 euros de equipos multifuncionales de mayor rendimiento. Las fotocopiadoras profesionales oscilan entre los 42 y los 100 euros mensuales.

Una opción al alza entre administraciones, autónomos y pymes

El alquiler y el renting de impresoras se han convertido en opciones muy atractivas para autónomos y pequeñas empresas que buscan controlar el gasto sin renunciar a los equipos de trabajo profesionales. También es un recurso habitual entre administraciones públicas y organizaciones que requieren soluciones fiable con soporte técnico asegurado.

El sector dirá que "la demanda crece por razones económicas, pero también por eficiencia: las impresoras multifuncionales permiten imprimir, copiar, escanear y digitalitzar documentos desde un sólo equipo, por tanto, aceleran los flujos de trabajo y mejoran la productividad".