El New York Times ha publicado un editorial de enorme dureza contra la reciente operación militar ordenada por el presidente de Estados Unidos en Venezuela, calificándola de “ilegal” y “peligrosa” y alertando de que podría desencadenar una crisis internacional de gran alcance. El texto critica tanto la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro como los ataques previos contra embarcaciones en el Caribe, realizados sin autorización del Congreso ni respaldo internacional.
El editorial recuerda que, en los últimos meses, la Casa Blanca ha desplegado una fuerza militar inusualmente amplia en la región —incluido un portaaviones, varios buques de guerra, decenas de aeronaves y miles de soldados— para atacar embarcaciones que, según Trump, transportaban drogas. La captura de Maduro, presentada por el mandatario como “un ataque a gran escala”, supone, según el diario, una escalada sin precedentes.
Aunque el texto reconoce que Maduro ha sido denunciado por graves violaciones de derechos humanos, represión política y fraude electoral, advierte de que la historia reciente demuestra que los intentos de derrocar regímenes por la fuerza suelen generar inestabilidad prolongada. El editorial cita los casos de Afganistán, Libia e Irak, así como intervenciones pasadas en América Latina.
Críticas a la falta de base legal
El Comité Editorial sostiene que Trump no ha ofrecido una justificación coherente para la operación y que la Constitución exige la aprobación del Congreso para cualquier acto de guerra. El diario señala que la narrativa oficial sobre la lucha contra el narcotráfico carece de fundamento, ya que Venezuela no es un productor relevante de las drogas que alimentan la crisis de sobredosis en Estados Unidos.
El texto también denuncia la ausencia de legitimidad internacional y advierte de que este tipo de acciones pueden servir de precedente para que otras potencias justifiquen intervenciones en países vecinos.
“Lo que separa la guerra del asesinato es la ley”.
Acusaciones de ejecuciones extrajudiciales
Uno de los pasajes más contundentes del editorial se refiere a los ataques contra embarcaciones venezolanas. El diario afirma que “el gobierno parece haber matado a personas indefensas” y detalla un episodio especialmente grave: “En un ataque, la Marina realizó un segundo ataque contra una embarcación ya destruida, unos 40 minutos después del primer ataque, matando a dos marineros que se aferraban a los restos de la embarcación y no parecían representar ninguna amenaza”.
El texto cita además al columnista y exabogado del ejército estadounidense David French, quien advierte sobre la gravedad de estas acciones: “Lo que separa la guerra del asesinato es la ley”.
El editorial sostiene que estos ataques violan tanto el derecho internacional como la legislación estadounidense, al constituir ejecuciones extrajudiciales sin proceso ni amenaza real.
Riesgos geopolíticos y regionales
El New York Times alerta de que la operación podría desencadenar un escenario de inestabilidad en Venezuela, donde persisten estructuras armadas como el ELN colombiano o los colectivos chavistas. También advierte de posibles efectos en los mercados energéticos y alimentarios, así como de un aumento de los flujos migratorios en el hemisferio.
El diario recuerda que incluso dentro del Partido Republicano existen voces críticas con la estrategia de Trump, y que varios legisladores han impulsado iniciativas para limitar su capacidad de actuar militarmente sin supervisión del Congreso.
Un editorial que busca abrir un debate
El texto concluye que la ofensiva carece de base legal y podría generar un daño duradero tanto para la estabilidad regional como para los intereses estratégicos de Estados Unidos. El Comité Editorial insiste en que el Congreso debe debatir y supervisar cualquier acción militar, y advierte de que la actual estrategia podría repetir errores del pasado.
"Mantendremos la esperanza de que la crisis actual acabe menos mal de lo que esperamos. Tememos que el resultado del aventurerismo de Trump se traduzca en un mayor sufrimiento para los venezolanos, un aumento de la inestabilidad regional y un daño duradero para los intereses de Estados Unidos en todo el mundo. Sabemos que el belicismo de Trump viola la ley.", concluye el editorial.
