El contrato por obra o servicio ha desaparecido oficialmente tras el fin del periodo transitorio el pasado 31 de diciembre de 2025. Aunque esta figura representaba menos del 1% de la contratación temporal en España a finales de 2025 su eliminación marca el cierre de una etapa histórica y ofrece a las empresas la oportunidad de conocer alternativas legales más flexibles y bonificadas.
Durante décadas, el contrato por obra o servicio ha sido una herramienta muy utilizada para cubrir proyectos temporales y necesidades puntuales de las plantillas. Sin embargo, su desaparición total (impulsada por la Reforma Laboral), exige que las empresas adapten sus estrategias de contratación y revisen qué modalidades se ajustan mejor a sus necesidades.
En 2026 cualquier contratación temporal debe estar respaldada por causas concretas y cumplir con los plazos legales. Entre las alternativas legales disponibles destacan:
- Contrato por circunstancias de la producción (para cubrir incrementos de trabajo ocasionales e imprevisibles; o situaciones previsibles de corta duración, cuando la plantilla habitual no es suficiente).
- Contrato de interinidad (para sustituir a personas trabajadoras con derecho a reserva de puesto de trabajo).
Estas modalidades son útiles, pero requieren motivos objetivos y cumplimiento estricto de los plazos establecidos.
No obstante, existen otras alternativas de contratación temporal que muchas empresas aún desconocen, como es el caso de los contratos de formación en alternancia.
“Esta modalidad contractual permite incorporar talento joven, combinar formación con experiencia laboral y, al mismo tiempo, acceder a bonificaciones que apoyan la sostenibilidad de los negocios”, explica Sensi Cortés, CEO de Grupo2000.
El contrato de formación en alternancia está diseñado para contratar a personas de hasta 30 años por un período de 3 meses a 2 años, y aplicar hasta 3 bonificaciones mensuales durante toda su vigencia.
Además, al finalizar el contrato de formación en alternancia este puede transformarse en indefinido, lo que permite a la empresa acceder a bonificaciones adicionales por consolidar talento.
“Estas características permiten a las empresas planificar su contratación, cumpliendo la normativa y aprovechando las bonificaciones disponibles, sin renunciar a la flexibilidad necesaria para adaptarse a la realidad del mercado”, señala Sensi Cortés
La desaparición del contrato por obra o servicio forma parte de un proceso más amplio de la Reforma Laboral, destinado a reducir la temporalidad injustificada y fomentar empleos más estables, ajustados a las necesidades del mercado laboral.
Según los datos oficiales del SEPE los contratos por obra o servicio se redujeron drásticamente durante los últimos años: en 2019 se registraron 8.193.202; en 2020 fueron un total de 6.241.088; en 2021 sumaron 6.998.685 contratos; y en 2022 apenas 1.305.148. Para finales de 2025 quedaban un número muy reducido.
“Esta situación representa una oportunidad para modernizar la gestión del talento, apostando por modelos que aporten estabilidad y desarrollo, tanto para la empresa como para las personas trabajadoras”, concluye Sensi Cortés.
En la actualidad, la planificación de recursos humanos se convierte en un factor esencial para mantener la productividad y la eficiencia. Las empresas deben revisar su política de contratación, evaluar qué figuras contractuales se adaptan mejor a sus necesidades y aprovechar las bonificaciones y ventajas disponibles.
Los contratos de formación en alternancia no solo cumplen estos objetivos, sino que ayudan a desarrollar las competencias y habilidades de la plantilla, fortaleciendo la productividad y fidelizando talento
