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  • Los había solicitado cuando su situación económica era estable y, ante las adversidades y quedarse sin ahorros, el banco se negó a negociar

El Juzgado Mercantil número 1 de Barcelona ha perdonado una deuda de 45.728 euros a una mujer se vio envuelta en una situación de insolvencia al quedarse sin trabajo y no poder afrontar las cuotas de los préstamos solicitado durante la pandemia del Covid-19 para mantener un negocio propio y ayudar a sus padres. Así, la jueza exonera del pasivo insatisfecho a la clienta de Bergadà Abogados, boutique legal especializada en Derecho concursal, gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad.

La mujer tenía una trayectoria profesional estable, con ingresos regulares y seguros. Esto le sirvió de base obtener de créditos bancarios, cuyo objetivo era emprender un negocio propio. Pero todo se complicó durante la pandemia del coronavirus, ya que “la empresa no acababa de funcionar correctamente debido al Covid-19 y atravesaba una mala situación. Un día fui al banco y me convencieron de que era muy fácil obtener dinero mediante un préstamo. A los 15 minutos ya tenía el dinero en mi cuenta corriente, pero desconocía que los intereses iban a ser muy elevados”, recuerda.

No obstante, la mujer demostró un compromiso constante y profundo con las obligaciones que había adquirido e hizo frente a las cuotas que los dos créditos que tenía, “ya que el segundo lo solicité con el único objetivo de ayudar a mis padres, porque con el dinero del primero y los problemas de la empresa no era suficiente”. Por este motivo, entre el 2020 y el 2023 vivió años muy difíciles, en los que además tuvo que buscarse un nuevo empleo para subsistir.

De este modo, durante tres años estuvo haciendo frente a las cuotas de manera regular, pero en diciembre de 2023 su situación económica sufrió un giro inesperado que alteró drásticamente su estabilidad, ya que se quedó sin trabajo. Este cambio le llevó a recurrir a sus ahorros para poder hacer frente a sus compromisos financieros. “En todo momento pagué con regularidad, pero cuando me quedé sin empleo acudí al banco para explicarlo y no me quisieron ayudar”, lamenta.

Por su parte, la abogada y socia fundadora de Bergadà Abogados, Marta Bergadà, boutique legal que ha llevado el caso, destaca que “siempre tuvo una voluntad clara de seguir haciendo frente a sus obligaciones, pero llegó un momento que se vio ahogada y no pudo más. Además, su banco le dio la espalda cuando más lo necesitaba, a pesar de ser una clienta cumplidora”.

De hecho, esta situación fue especialmente angustiosa para ella y le supuso un gran desgaste emocional. En este sentido, la letrada recuerda que, “como sucedió en este caso, las personas que se encuentran en una situación así siempre quieren pagar, pese a que no puedan y eso les afecta a su salud de manera directa”. A ello, hubo que sumarle el acoso de las empresas de recobro de deudas, quienes mediante llamadas, correos electrónicos y cartas le exigían constantemente el pago de la deuda. Marta Bergadà recuerda que “esta táctica busca presionar al deudor para que pague, sin considerar su situación financiera o bienestar emocional. Es crucial que los consumidores sepan que tienen derechos que protegen su privacidad y dignidad”.

Así, acabó en una situación de insolvencia y sin poder cumplir el pago de sus obligaciones, ya que todos los ahorros que tenía desaparecieron para hacer frente a sus deudas. Esta incapacidad para satisfacer sus obligaciones económicas generó en ella un estrés psicológico, provocándole graves problemas de salud y ansiedad.

Pero todo empezó a cambiar en diciembre de 2024, cuando una amiga le habló de Bergadà Abogados, boutique legal especializada en Derecho concursal y en la Ley de la Segunda Oportunidad. “Me dijo que confiara y que me pusiera en contacto, y fue un acierto”, manifiesta la mujer. De hecho, Marta Bergadà indica que “nos aportó toda la documentación y vimos claramente que se trataba de una deudora de buena fe que se había visto inmersa en una serie de adversidades ajenas a su voluntad, así que iniciamos rápidamente todo el procedimiento”.

Paralelamente, la clienta de Bergadà Abogados expresa que “viví todo el proceso sin problemas, ya que cuando tenía dudas o preocupaciones siempre me respondían prácticamente al momento y me ayudaban”. Asimismo, la letrada añade que “una de nuestras prioridades es estar al lado de nuestros clientes en todo momento, ya que son personas que lo están pasando muy mal y han de sentirse acompañadas siempre”.

La buena noticia se produjo recientemente, cuando la titular del Juzgado Mercantil número 1 de Barcelona emitía el correspondiente auto mediante el cual le perdonaba a la mujer una deuda de 45.728 euros. “Cuando me comunicaron la resolución, me sentí muy feliz. En mi vida este era el único problema que había tenido y hasta antes de contactar con Bergadà Abogados no veía ninguna solución posible. No tenía dinero para vivir ni ayudar a mi familia. Tampoco podía dormir por las noches. Pero ahora todo ha cambiado, porque voy a poder estar más tranquila y respirar bien. Veo el futuro totalmente diferente y vuelvo a ser feliz”, concluye.

Finalmente, Marta Bergadà indica que “la Ley de la Segunda Oportunidad ha demostrado, una vez más, que es idónea para ayudar a todas aquellas personas que en un momento de su vida sufrieron un severo varapalo que les condujo a una situación de insolvencia. El caso de nuestra clienta es el claro de ejemplo de que siempre hay luz al final de túnel, por lo que ahora vuelve a disfrutar de su vida”.