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  • Sus socios fundadores coinciden en que “la creación de este nuevo despacho supone materializar una forma de ejercer la abogacía basada en la excelencia técnica y en la cercanía con el cliente”.

Las boutiques legales se han asentado en la competitiva abogacía de los negocios de nuestro país. Junto a firmas que se basan en el expertise de un socio de prestigio que en un momento de su carrera profesional decide salir de esa gran firma, hay otro movimiento que crece y se impulsa al mismo tiempo en los jóvenes abogados. Atesorar unos años de experiencia en una gran firma para luego poner en marcha su propio bufete

Este es el  caso de esta nueva firma fundada por Noelia Jiménez Piris y Gonzalo Luque Calleja,  abogados que coincidieron en el área procesal de Uría Menendez, una de las  firmas de referencia del sector legal español. El despacho  arranca ahora con una propuesta clara: excelencia técnica, cercanía y soluciones jurídicas prácticas y transparentes. La firma combina  grandes como la  procesal y la de protección de datos que cada socio fundador es responsable de la misma.

El despacho centra su actividad en cuatro pilares fundamentales: litigación civil (derecho del seguro, daños y responsabilidad civil, construcción, contratos, recuperación de deuda secured y unsecured, propiedad horizontal y derecho internacional privado); litigación concursal (impugnación y reconocimiento de créditos, acciones rescisorias y planes de reestructuración); litigación mercantil-societaria (impugnación de acuerdos sociales, responsabilidad de administradores, pactos parasociales, resolución y rescisión de contratos, distribución y agencia, aplicación privada del derecho de la competencia y daños por ilícitos anticoncurrenciales); y privacidad (adaptación a RGPD, LOPDgdd, LSSI y regulación de IA, revisión contractual, análisis de riesgos y Due Diligence)

Según nos indican sus promotores Piris & Luque Abogados inicia su actividad como boutique legal con un propósito claro: ofrecer asesoramiento jurídico de alta especialización técnica combinado con un trato cercano, ágil y transparente.

Esta boutique legal  apuesta por convertir lo complejo en soluciones claras y prácticas, siempre con un trato proactivo y cercano: “Cuando el Derecho se torna en un rompecabezas, nuestra labor es ordenar sus partes, simplificar la complejidad y ofrecer a nuestros clientes confianza en cada decisión”.

El proyecto está liderado por dos abogados, Noelia Jiménez Piris y Gonzalo Luque Calleja, cuya trayectoria profesional se ha forjado en firmas de referencia del sector legal español como Uría Menéndez y Cuatrecasas

Asesorar desde la IA

En el caso de Noelia  cuenta con experiencia desde 2019 en el área procesal de Uria Menéndez,  una de las firmas más reconocidas de España, donde se ha especializado en litigación antitrust, aplicación privada del derecho de la competencia y reclamaciones de daños derivados de ilícitos anticoncurrenciales, representando a clientes nacionales e internacionales en procedimientos complejos. Ahora espera ofrecer su expertise en aquellas reclamaciones que su despacho plantee por los daños derivados del uso de la IA, como experta que conoce este tipo de reclamaciones y la propia tecnología emergente de IA

Según nos confiesa esta jurista ha evolucionado a nivel profesional  al mundo de la protección de datos  y privacidad, ofreciendo el servicio de Delegados de Protección de Datos  (DPD) para distintas empresas y organizaciones o dando apoyo  esta entidades que ya lo tuvieran, además e otros servicios de derechos digitales en un momento de eclosión de esta actividad con la llegada de la IA como tecnología disruptiva que los abogados  necesitan para seguir siendo competitivos

 Esta experta  coincide con otros juristas con la necesidad  de que las empresas afronten su adaptación al marco legislativo en materia de protección de datos:“ Sin duda, esta actividad se ha convertido en un eje crítico para cualquier organización. El cumplimiento en protección de datos y ahora en IA puede parecer un obstáculo, pero, bien gestionado, se convierte en un activo real para la empresa y su proyecto. Las empresas que lo entienden así no solo operan con más garantías, sino que generan confianza y se diferencian en su mercado”.

En su opinión, habrá que ver con el Paquete Digital Omnibus para ver si al final se simplifican el RGPD y el RIA como así promueven la Comisión, el Parlamento Europeo y el Consejo de Europa. Reconoce que parte de su trabajo supone orientar a las empresas en el uso de la IA como a que conozcan la normativa existente.

 Desde esta boutique digital ya se trabaja con algunas herramientas de IA para ser más eficiente a nivel interno y en sus relaciones con sus clientes. “Es importante que las empresas sepan y conozcan estas tecnologías y no utilicen datos personales en la implementación de esas herramientas. Conocerlas supone clasificarlas en función de los cinco niveles de riesgo que plantea el RIA y que es importante tenerlos en cuenta

Un procesalista nato

Por su parte, Gonzalo Luque Calleja ha desarrollado su actividad profesional desde 2018 en el área procesal de firmas de referencia como Cuatrecasas, y Uria Menendez, donde coincidió con Noelia y ahí surgió el germen de esta nueva boutique jurídica para ejercer la abogacía de forma independiente ejerciendo cada uno labores de socio. La firma cuenta con distintas herramientas tecnológicas y un grupo de colaboradores que les ayuda a tener una presencia nacional.

 Este jurista está  especializado en litigación civil, mercantil y concursal,  en en temas de responsabilidad civil y recuperación de deudas actuando en procedimientos complejos en todas sus fases e instancias, incluyendo asuntos con elementos de derecho internacional privado, así como en el asesoramiento extrajudicial y la negociación de acuerdos. Luque subraya cómo la evolución normativa en materia procesal está modificando la realidad precontenciosa.

“Al margen de las opiniones que podamos tener los distintos operadores jurídicos, el mandato del legislador es claro: hay que redoblar los esfuerzos de aproximación y entendimiento antes de elevar el conflicto a los Tribunales”. Asimismo, centró su análisis en la transformación digital que vive el sector legal: “Las posibilidades de generación de presencia y confianza entre clientes y otros profesionales en modalidades de colaboración en red han crecido exponencialmente en los últimos años”.

Ambos juristas coinciden en que “la creación de este nuevo despacho supone materializar una forma de ejercer la abogacía basada en la excelencia técnica y en la cercanía con el cliente”.