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Una duda bastante habitual que resolvemos a nuestros clientes: si el propietario de una vivienda de alquiler puede acceder a ella cuando le apetezca, aun cuando no esté el inquilino.

La respuesta es clara: no puede

Aunque sea el dueño del inmueble, necesita tu consentimiento para entrar, y si lo hace sin permiso, podemos estar hablando de un delito. En estos casos, la ley es clara y tu vivienda de alquiler es tu domicilio legal, aunque no seas su titular, solo por tener un contrato de arrendamiento.

Vivienda alquilada: domicilio legal del inquilino

Qué vas a poder leer aquí:

Cuando alquilas una vivienda, esta se convierte en tu residencia habitual, es decir, en tu domicilio legal a todos los efectos. Aunque el propietario, evidentemente, siga siendo el dueño del inmueble, la ley te protege como ocupante, y esa protección incluye el derecho a la intimidad y a la inviolabilidad del domicilio.

Este principio está recogido en varias normas jurídicas, no solo en el contrato que firmaste. El hecho de pagar un alquiler y residir allí te convierte en la persona legítimamente ocupante, lo que quiere decir que nadie, ni siquiera el dueño, puede entrar sin tu consentimiento.

En la Constitución Española (art. 18.2) ya se establece que el domicilio es inviolable, y que nadie puede entrar en él sin autorización, salvo que lo permita la ley o haya una orden judicial.

Esto significa, como decimos, que ni siquiera el propietario del piso puede entrar si tú no quieres.

¿Qué implica que sea tu domicilio?

Implica tres aspectos fundamentales:

  • Que el casero no puede acceder al interior de la vivienda sin tu permiso.
  • Que cualquier entrada sin autorización puede ser considerada una intromisión ilegítima.
  • Que tienes derecho a la privacidad y a la tranquilidad dentro de ese espacio.

Y todo esto se mantiene durante la vigencia del contrato, aunque esté a punto de terminar o aunque haya conflictos pendientes. Tu derecho al uso y disfrute de la vivienda es prioritario mientras seas el inquilino legal.

Esto, aunque parezca algo muy sencillo de entender, llega a ser especialmente importante cuando hay tensiones entre casero e inquilino: a veces, por impago o por desavenencias, el propietario cree que está justificado entrar al inmueble sin avisar.

La ley no lo permite en ningún caso sin consentimiento o sin una orden judicial.

Si mi casero entra sin permiso, ¿es delito?

Sí, puede llegar a serlo.

Hacerlo sin autorización no es una simple falta de respeto ni una infracción menor: puede tratarse de un delito penal contemplado en el Código Penal (art. 202), donde se protege la inviolabilidad del domicilio y se castiga a quien, sin habitar una vivienda, entre en ella sin el consentimiento de la persona que la ocupa, o permanezca en ella contra la voluntad del ocupante.

¿Por qué puede ser delito si es el dueño?

Porque lo que se protege no es la propiedad del inmueble, sino el derecho de la persona a usarlo como su domicilio. 

En otras palabras, si tú vives ahí, la ley te protege igual que si fueras el propietario, en lo que se refiere a tu intimidad y seguridad dentro de la vivienda.

De hecho, como decimos, no es una mera falta de respeto, es un delito muy grave que puede llegar, en los casos más extremos, a penas de prisión:

  • Entrada sin violencia ni intimidación: pena de 6 meses a 2 años de cárcel.
  • Entrada con violencia o intimidación (por ejemplo, forzando la puerta o amenazando al inquilino): de 1 a 4 años junto a una multa económica.

En ambos casos, se trata de delitos que pueden acabar con antecedentes penales para el propietario si hay una sentencia condenatoria, además, dependiendo de la gravedad, también responsabilidad civil, con indemnizaciones por daños, si es que se producen.

¿Y si el casero tiene llaves?

Aunque tenga copia, da igual.

No le da derecho legal a entrar sin permiso, el hecho de usarlas sin autorización ya es entrar sin consentimiento y, por tanto, se considera allanamiento de morada igualmente.

¿Y si lo pone en el contrato?

Algunos contratos de alquiler incluyen cláusulas que permiten al casero acceder a la vivienda cuando quiera, para revisarla o para comprobar su estado. Pero hay que tener en cuenta que cualquier cláusula que vulnere tus derechos no es válida.

Aunque esté escrita y la hayas firmado, no es válida si vulnera tu derecho a la intimidad y a la inviolabilidad del domicilio, aunque lo ponga. Por tanto, incluso con esa cláusula en el contrato, el propietario no puede entrar sin tu permiso, a no ser que ocurra uno de los casos contemplados por la ley.

Casos en los que el propietario puede entrar en la vivienda de alquiler

Aunque el propietario tenga interés en entrar en la vivienda por distintos motivos, la ley es clara: debe contar siempre con tu consentimiento previo.

Teniendo eso presente, hay situaciones excepcionales que queremos aclararte porque, a menudo, generan confusión. 

Reparaciones necesarias o urgentes

Una avería grave, como una fuga de agua o un problema eléctrico, tiene la obligación de repararla, así que el inquilino debe permitir el acceso al técnico o al propietario, pero, siempre:

Con un acuerdo previo sobre día y hora. Es decir, la urgencia no justifica una entrada no autorizada.

No puede entrar por su cuenta, ni siquiera aunque se trate de una reparación urgente, debe decírtelo antes, pero ten en cuenta que si en este caso no lo permites y se está causando un daño mayor, el propietario puede solicitar una autorización judicial.

Imagina que tú estás de viaje y hay una fuga de agua en tu casa. Si no permites que pase a solucionarlo, el daño al piso de abajo es más grave según pasa el tiempo.

 
Revisión del estado del inmueble

A muchos les gusta cómo se está cuidando la vivienda, especialmente si el contrato está por finalizar o si hay sospechas de que no se está usando correctamente. Pero, cuidado, esta revisión nunca se puede hacer sin aviso ni sin acuerdo con el inquilino.

Lo correcto es que te solicite permiso con antelación suficiente y acuda contigo presente o con alguien de tu confianza.

Lo que no puede hacer es entrar solo ni exigir acceder con la excusa de que «es su casa»

Enseñar la vivienda a futuros inquilinos o compradores

Otro caso frecuente es cuando quiere mostrar el piso porque vas a marcharte o quiere vender. En este caso también necesita tu autorización.

La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) permite al propietario acceder para este tipo de visitas solo si hay acuerdo entre las partes, no puede obligarte.

Una buena idea en estos casos es acordar una franja horaria y días concretos para hacer las visitas, de manera que no os perjudique a ninguno.

¿Debe el casero tener copia de las llaves?

Lo habitual es que tenga una, por si ocurre alguna emergencia. Pero eso no le da derecho a entrar en la vivienda sin tu consentimiento. Si lo hiciera, como hemos visto, estaría cometiendo un delito.

Si, por ejemplo, te sientes inseguro por posibles entradas no autorizadas, puedes cambiar la cerradura, aunque te aconsejamos que se lo digas previamente y que dejes por escrito el motivo por el que lo haces.

Qué hacer si el casero entra sin permiso

Si ocurre, hay varias formas de actuar, pero lo más importante es dejar constancia de lo ocurrido y tener claro que la ley te protege.

Eso sí, antes de pasar a acciones legales, como en cualquier conflicto, lo mejor es intentar solucionarlo de manera pacífica.

  1. Habla directamente con el propietario. Explícale que no puede entrar sin tu autorización y que la ley te respalda.
  2. Envía una notificación por escrito. Lo mejor es hacerlo por burofax o algún medio que deje constancia. Indica que ha entrado sin permiso y que no puede volver a hacerlo.
  3. Recoge pruebas si vuelve a ocurrir. Si persiste, haz fotos, guarda mensajes, y anota fechas y horas.
  4. Por último, denuncia si es necesario. Si el comportamiento continúa o te sientes intimidado, acude a la policía o al juzgado (estás ante un delito de allanamiento de morada).

Estar de alquiler no significa que pierdas tus derechos, al contrario: la ley protege tu domicilio y tu intimidad, y el propietario no puede entrar en tu casa sin tu permiso, ni siquiera para ver el estado del piso o hacer visitas.

En caso de que lo haga, no actúes por tu cuentaconsulta con un abogado para que te dé los pasos a seguir y terminar con esa situación lo antes y mejor posible.