JUC


Hoy seguimos llorando la pérdida de un gran jurista, de un incansable defensor de la justicia, de un hombre que hizo de su profesión una entrega constante al servicio público: El Excmo. Sr. Don José Muelas Cerezuela, fallecido el día 28 de septiembre de 2025. Un día enormemente triste para la abogacía española, para nuestro Colegio y para toda Cartagena. 

Nacido en Cartagena en 1961, Pepe nos deja no solo su bagaje profesional, sino un legado moral y humano que difícilmente podrá olvidarse.

Tuve el honor de conocerlo como compañero, de servir junto a él como Diputado de su Junta de Gobierno y, hoy, de recordarlo desde mi responsabilidad como Decano del Ilustre Colegio de Abogados de Cartagena. Y experimento la satisfacción y el orgullo de haber compartido años de trabajo, compromiso y responsabilidad con un jurista de altura, de pensamiento independiente, ligado siempre a los principios de equidad y dignidad.

Desde este cargo, y en nombre de todos mis colegiados y colegiadas, rindo este sincero homenaje y expreso nuestro más profundo pesar, reconocimiento y gratitud.

José Muelas, Pepe, fue abogado durante casi cuatro décadas, defensor del turno de oficio y vigilante permanente de los derechos de quienes menos tienen. 

Fue Decano del Ilustre Colegio de Abogados de Cartagena entre 2010 y 2018. Durante esos años, dirigió esta institución con responsabilidad, diálogo, compromiso y exigencia: exigencia con las Administraciones, exigencia con el sistema, exigencia con nosotros mismos. 

Especialista en derecho informático, protección de datos y justicia digital, Pepe fue un verdadero referente en la modernización de la abogacía y en su adaptación a los retos tecnológicos del siglo XXI. Pero, por encima de todo, fue un luchador incansable por las causas justas. Creía profundamente en una justicia cercana al ciudadano, una justicia para todos, y no escatimó jamás esfuerzo alguno en defender aquello en lo que creía.

Y es que Pepe supo poner rostro humano a las causas más olvidadas, defender a quienes carecen de medios, denunciar la precariedad del turno de oficio y reivindicar la justicia como derecho esencial.  

Jamás le tembló la voz cuando había que alzarla ante proyectos de ley injustos, ante leyes de Tasas y de Plantas Judiciales infames que pretendían acabar con esa Justicia cercana en la que él creía; su sello fue la coherencia y la valentía. Su divisa, la dignidad.

Su dimensión intelectual, su brillantez, sus conocimientos jurídicos, su elocuencia incomparable, fueron instrumentos al servicio de una causa: la Justicia.  
Pepe Muelas deja tras de sí una huella que seguirá presente en este Colegio, en los abogados y abogadas de toda España, en quienes defienden la Justicia Gratuita y en quienes creen en una abogacía unida y de todos.   

Pero Pepe no se ha ido sin más. Ni mucho menos. Nos deja también un deber: continuar la tarea que abrazó con pasión —mejorar la justicia gratuita, garantizar que ningún ciudadano quede sin asistencia jurídica y, cómo no, defender sin descanso la dignidad de la abogacía de oficio—.  

Hoy, como Decano, siento el orgullo de haber contado entre nosotros con una figura como la de José Muelas. Su ejemplo nos convoca no al lamento inútil, sino a la acción renovada. Su vida nos desafía a ser mejores como profesionales, como institución, y, sobre todo, como seres humanos comprometidos con lo justo.

También, cómo no, nos corresponde reconocer su incansable defensa de la abogacía, su firme compromiso con el turno de oficio y su permanente lucha por la Justicia.

Por todo ello, hemos elevado al Consejo General de la Abogacía Española —máximo órgano representativo de nuestra profesión— la solicitud de concesión, a título póstumo, de la Gran Cruz al Mérito en el Servicio de la Abogacía al Excmo. Sr. D. José Muelas Cerezuela.

Pepe Muelas prestó, sin duda, servicios extraordinarios a la abogacía. Así lo confirman las palabras que anteceden y, sobre todo, la huella profunda que dejó en todos nosotros.

Pocas dudas caben de que estamos ante una figura jurídica de dimensión verdaderamente excepcional, dotada de un talento singular y, como todo ser humano, con sus luces y sus sombras. Porque Pepe, sí, pudo equivocarse alguna vez, pero siempre desde la lealtad inquebrantable a aquello que más valoraba: la defensa de la abogacía.

Pepe Muelas merece la Gran Cruz por su lucha constante, por su humanidad y, si se me permite, incluso por sus errores. Su vida fue la abogacía, y la sirvió con entrega absoluta. Bien está, pues, que la abogacía pueda ahora devolverle en forma de reconocimiento lo que Pepe dedicó, con pasión y generosidad, a lo largo de toda su vida.

Gracias, Pepe, por tu ejemplo, por tu valentía y por recordarnos siempre el sentido más noble de nuestra profesión. Tu legado permanecerá vivo entre nosotros, en cada abogado y abogada que siga creyendo -como tú creíste- que la Justicia es, ante todo, un compromiso con las personas. 

A todos nuestros colegiados, a toda la abogacía, amigos, familia y allegados, nuestra solidaridad sincera, nuestro abrazo fraterno. Hemos de honrar su memoria con trabajo, integridad y lealtad a los valores que él encarnaba.

Descanse en paz el Excmo. Sr. Don José Muelas Cerezuela y que su recuerdo siga inspirándonos siempre.

Nota de la redacción Law&Trends:  Queremos recordar a José Muelas en los años que desde nuestras cuentas de Twitter acompañamos a la Brigada Tuitera lo que nos dio pie para colaboras y formar parte de ese grupo entrañable al que dedicamos una vilñeta hace diez años y que os queremos recordar y compartir. Jose Muelas, Verónica del Carpio... llevaban la pancarta.