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En el principio, fue el Verbo. Pero poco después, alguien decidió que el Verbo necesitaba ser perforado, doblado y sentenciado a vivir unido a otros folios mediante un trozo de alambre traicionero.

Se dice que un abogado no está seguro de su demanda hasta que el fajo de papeles puede ser utilizado como arma contundente. ¿Falta jurisprudencia? Ponle una grapa más. ¿El hecho cuarto es flojo? Asegúralo con tres grapas en diagonal. Se cree que, si el juez no puede abrir el expediente sin perder una uña, la causa está "blindada".

No hablamos de una grapa civilizada de papelería de barrio. No. La grapa judicial es una especie invasora que presenta varias mutaciones:

  • La Grapa Camuflada: Se esconde bajo la anterior para que, cuando creas que has liberado el papel, un segundo nivel de metal detenga tu progreso con un crujido seco.
  • La Grapa "Ancla de Barco": Atraviesa 80 folios y las puntas se doblan hacia fuera, esperando pacientemente el momento de entrar en contacto con el dedo del oficial de justicia o del demandado.
  • La Grapa Fantasma: Aquella que se rompe al intentar quitarla, dejando dos colmillos de acero incrustados para siempre, convirtiendo el margen izquierdo en una zona de guerra.
  • La Grapa Muro: Es la que bloquea los folios en la fotocopiador, rompe las hojas y te perjudica cuando más prisa tienes.

Quitar una grapa judicial no es una tarea administrativa; es una intervención quirúrgica de urgencia. Uno empieza con elegancia usando un quitagrapas, pero acaba usando las llaves del coche, una regla metálica o, en casos de desesperación extrema, los propios dientes (práctica no recomendada por el Colegio de Odontólogos).

Al final, el papel queda con más agujeros que un queso suizo, pero eso sí: el honor de la Justicia permanece intacto.

Vaya desde aquí mi reconocimiento a los fabricantes de grapas. Su producto es, sin duda, lo más sólido de todo el sistema judicial. Han logrado crear un vínculo más fuerte que el matrimonio y más difícil de romper que un contrato de permanencia telefónica. Si las pirámides de Egipto hubieran sido grapadas por un funcionario de justicia, hoy no tendrían ni una grieta.

Es más, se sospecha que el "Expediente Digital" no se inventó por ecología, sino para evitar que los abogados terminaran desangrados por pequeños puntos de acero antes de llegar a la vista oral.