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Seis avatares vinculados a la actividad de la abogacia acompañan al letrado/a en su formación digital

  • La Abogacía Institucional presenta en un evento sobre IA con el CGPJ este programa para incentivar que la Abogacia realice este programa

En plena aceleración de la inteligencia artificial y la transformación digital del sector legal, el Consejo General de la Abogacía Española da un paso más en su impulso por la formación en el programa de Competencia Digitales de UPRO.  Este es un programa financiado con Fondos Europeos y que respalda el convenio entre Red.es  y el CGAE para formar al abogado en competencias digitales.

La iniciativa se va a presentar este miércoles en un evento que reúne al CGAE con el CGPJ para hablar y debatir sobre iA y tecnología. Este programa UPRO no tiene  coste para profesionales siendo diseñado por expertos en cada sector en un total de 150 horas,  de las que cuarenta son transversales y el resto especificas a cualquiera de las profesionales, en un formato  flexible, tanto online como presencial .

Para ayudar a avanzar al propio abogado en este programa formativo, se  ha puesto en marcha la iniciativa formativa “Desbloqueando al abogad@ digital” que busca dar más visibilidad al progreso del alumno y acompañar de una forma más cercana y memorable un recorrido formativo que ya siguen más de 25.000 abogados y abogadas.

Alfredo Sánchez-Rubio, coordinador del proyecto Upro en la Abogacía Española y decano del Real e Ilustre Colegio de Abogados de Zaragoza, explica que  lo que se está potenciando de estos veinticinco mil alumnos, abogados y abogadas que tenemos inscritos,  es que avancen en la formación del, programa, porque ya se están dando estas sesiones presenciales en los colegios.

“Y lo que estamos intentando ahora son  estos reconocimientos, estas recompensas más a corto plazo  e ir cubriendo pequeños hitos, para que la gente, pues le sea más, más, eh, sencillo, más cómodo el avance y eso, vayan viendo esas recompensas más a corto plazo, porque si no, a lo mejor el programa de ciento cincuenta horas se hace algo largo”, comenta

Como pasa en cualquier programa formativo, y más en un programa digital de este tipo hay profesionales que llevan UPRO muy avanzado y otra gente que vemos que le está costando, avanzar en el programa.” Queremos que gracias a estos avatares pueden seguir avanzando”, comenta.

 Cada avatar representa una de las habilidades que ya están transformando la manera de ejercer la abogacía. Toguín es integración de la tecnología en el trabajo diario; Segurito, la protección de la información y la ciberseguridad; Archivito, el uso de la inteligencia artificial en el entorno jurídico; Datín, la gestión y lectura de datos; Dialoguín, la nueva relación con el cliente; y Diplomito, la visión completa que certifica como abogad@ digital.

Alfredo Sánchez-Rubio, decano del Colegio de Zaragoza y Coordinador de este programa UPRO en una imagen con esos avatares FOTOS ABOGACIA ESPAÑOLA

Avatares de apoyo

La iniciativa introduce seis personajes o avatares digitales que acompañarán al alumno durante su recorrido y que se irán desbloqueando a medida que complete horas y requisitos dentro del programa. Cada avance desbloquea un nuevo personaje y cada personaje representa una competencia clave de la nueva abogacía.

Para  Sánchez-Rubio Triviño, “con esta iniciativa queremos que el colegiado vea que cada paso dentro de Upro tiene un sentido y deja huella.  El curso tiene una primera parte que son cuarenta horas transversales a todas las profesiones, porque este es un programa de Unión Profesional y luego hay una formación específica de 110 horas por cada profesión. “Nosotros como abogacia hemos generado ese contenido concreto”, resalta

A nivel práctico, el profesional se organiza como quiere. Hay una parte que son seminarios online tipo webinar, eh, incluso formaciones presenciales en los colegios y otra parte de formación específica que sigue siendo asíncrona, online, de la que puedes irte tú, eh, gestionando en los tiempos que vayas encontrando. Hay gente que lo hace por las tardes, otros los fines de semana, pues vas encontrando el tiempo en el que vas haciéndolo. Es posible que a veces sea arduo avanzar en una parte del programa, porque se ve largo lograr la certificación

Nuestro interlocutor comenta que .el objetivo final es lograr ese certificado de abogado o abogada digital. Cada avatar es un juego que tiene que ver con la tecnología y el mundo jurídico. Se trata de coleccionar los seis avatares para lograr esa certificación. En esta actividad en cuanto al  seguimiento de la formación y tal, tenemos partners tecnológicos muy potentes y en este caso es NTT Data uno de ellos que ayuda a realizar ese seguimiento para que los abogados que hagan el programa no se desenganchen”

También Sanchez-Rubio reconoce que algunos colegios de abogados han optado por incentivar a esos colegiados desde sus  presupuestos internos,  En mi caso como decano del Colegio de Zaragoza,  hemos bonificado un trimestre de cuotas colegiales a quien finalice, el programa, parte que desde el CGE y de las editoriales jurídicas y de varios operadores que  forman parte del, del mercado del sector legal también los colegios están incentivando la finalización, porque no se trata tanto de tener veinticinco mil alumnos inscritos, sino de que finalicen el programa.

Ser abogado digital es clave

Desde su punto de vista, No se trata solo de completar una formación, sino de identificar con claridad las capacidades que va incorporando a su forma de ejercer. “En una profesión cada vez más transformada por la inteligencia artificial y las nuevas herramientas digitales, avanzar en estas competencias es una necesidad real para ejercer con criterio, eficacia y capacidad de adaptación.”

En un momento especialmente relevante para la profesión, la campaña se suma así a las iniciativas con las que la Abogacía Española quiere seguir reforzando la importancia de la formación de UPRO. Un programa gratuito y flexible para la abogacía, con contenidos específicos en materia de IA, Big Data, ciberseguridad, transformación digital del despacho o justicia digital, y con acreditación final como abogad@ digital. Con las últimas plazas aún abiertas, el programa entra en una fase decisiva para quienes quieran incorporarse a una formación que ya está marcando el paso de la nueva abogacía.

Como ya comentase en la clausura de la Gira de Derechos Digitales, en una mesa redonda sobre se habló del programa UPRO, Alfredo Sanchez-Rubio es consciente del momento que vive la Abogacia como colectivo sujeto al cambio y a la transformación digital  Es que en el siglo XXI, ser un abogado tecnológico, abogado o abogada tecnológicos, no es una opción. Es que lo que estamos diciendo es que si tú no te pones las pilas, tu competencia se las está poniendo. Pero cuidado, que es que también los clientes nos vienen a ver con la consulta hecha a la inteligencia artificial de turno debajo del brazo, que te vienen ya con la consulta hecha. Hay que saber atender esas consultas”, apunta

En este programa formativo de UPRO, pese a no existir un perfil definido si hay elementos que llaman la atención y que Sánchez Rubio nos explica .”Lo primero es que tenemos más alumnos mujeres que hombres aunque de los que han terminado hay mas hombres por el momento. Y otro que nos ha resultado curioso es que hay, muchísimos abogados y abogadas  veteranos, que se han apuntado al curso. La verdad es que hay mucho, muchísimo interés por parte de, de, de abogados más experimentados que de abogados más jóvenes. De alguna forma no quieren quedarse fuera de esta revolución digital”.

En su opinión este programa es único en su género y ayuda a impulsar el desarrollo de estas competencias digitales en la mayor parte de los despachos de nuestro país, de tamaño más reducido en comparación con las grandes firmas de abogados que ya tienen sus propios medios. “Nuestro trabajo es impulsar esa democratización que se está produciendo con todo este tipo de herramientas tecnológicas de inteligencia artificial, al  acercar, esta formación al despacho individual, al despacho pequeño, que programa su formación cuando pueda. Se trata de ser competitivo en un mercado donde el cliente está más informado”.