Madrid, 15 oct (EFE).- El Tribunal Supremo ha confirmado la condena por desobediencia al abogado Gonzalo Stampa, que, pese a ser destituido por la Justicia, arbitró un litigio en el que impuso a Malasia pagar 15.000 millones de dólares a los herederos de un sultán por un territorio en Borneo septentrional, la actual Sabah.
Los herederos que litigaron contra Malasia reclamaban el pago que el sultán de Joló en 1878, Muhammad Jamal al Alam, acordó a cambio de ceder a perpetuidad la explotación de sus territorios en el norte de Borneo, el actual estado de Sabah (Malasia).
Malasia abonó este pago desde su independencia, en 1963, hasta 2013, cuando unos militantes reclamaron los territorios y se enfrentaron con las fuerzas armadas malayas.
Stampa dio la razón a los litigantes y en 2022 dictó un laudo que ordenó a Malasia pagar 14.920 millones de dólares (unos 13.500 millones de euros) a estos supuestos herederos, pese a que la Justicia española le había ordenado un año antes dar carpetazo a un proceso de arbitraje en el que fue destituido.
El abogado desoyó la orden dada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) en 2021, que consideró una intromisión jurisdiccional, y continuó con el arbitraje trasladándose para ello a París y dictando su laudo un año más tarde.
En diciembre de 2023, un juzgado madrileño condenó a este abogado a 6 meses de prisión por un delito de desobediencia grave y le inhabilitó para ejercer como árbitro durante un año, en una sentencia que confirmó la Audiencia Provincial de Madrid en 2024 y que ahora ratifica el Tribunal Supremo.
Hasta que dejó de hacerlo en 2013, Malasia pagó a los herederos del sultanato unas rentas anuales de 5.300 ringgit (unos 1.200 dólares o 1.100 euros), mientras que el laudo fijó un pago hasta 2044 de un total de 14.920 millones de dólares, que suponían en 2022 un 4,17 por ciento del producto interior bruto de Malasia.
En todo momento, Malasia ha calificado de nulo este procedimiento y el país ha conseguido varias sentencias y decisiones judiciales contra Stampa y el laudo tanto en España como en Francia.
Los herederos del sultán intentaron primero un proceso de arbitraje en Reino Unido, sin recibir respuesta, y en 2017 iniciaron los trámites en España, donde Stampa fue nombrado árbitro en 2019 por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que dos años después le destituyó.
Un litigio heredero de la época colonial
Este litigio hunde sus raíces en la época colonial, en el siglo XIX, cuando Filipinas era parte del menguante Imperio español, que solo tuvo control limitado sobre el sultanato de Joló, contra el que envió varias expediciones de castigo para combatir la piratería y la intromisión de las potencias europeas.
Fue en ese contexto cuando el sultán de Joló firmó en 1878 un acuerdo de cesión por perpetuidad de la explotación de sus territorios, en favor del barón de Overbeck y Alfred Dent, que después abonó la empresa British North Borneo y desde su independencia, Malasia.
El último sultán de Joló reconocido murió en 1936.
