Master de propiedad intelectula UTM

LawAndTrends



En los últimos años han surgido nuevos modelos de negocio, especialmente en internet, que suponen todo un desbarajuste para Hacienda. Empresas como Glovo, redes sociales como Onlyfans, academias online que venden infoproductos.... Negocios, en definitiva, que al no existir antes son más difíciles de controlar. 

Hoy hemos hablado con la abogada fiscalista Patricia Viola, de Viola Pérez Abogados Fiscalistas, para descubrir cómo se declaran los ingresos de estos nuevos modelos.

 

¿Qué supone para Hacienda que negocios como la plataforma Onlyfans, donde a cambio de una suscripción mensual una cuenta ofrece contenido, proliferen en internet?

A ojos de Hacienda las cosas siguen igual: si ganas dinero por una actividad, tienes que darte de alta en autónomos y en Hacienda. El problema es más bien para el contribuyente, que no sabe cómo declarar sus impuestos o en qué epígrafe de la seguridad social darse de alta. Por ejemplo, en el caso de Onlyfans, podrían darse de alta en el mismo epígrafe que los Youtubers, el 844 o el 961.1, pero no queda del todo claro. Y en el caso de los riders de Glovo, tienen varias opciones, entre ellas darse de alta en “transportistas”. 

¿Y cómo declaran sus impuestos?

De la misma forma que haría cualquier autónomo: trimestralmente el IVA y el IRPF a través de los Modelos 303 y 130, respectivamente. 

Aunque ahora mismo, con los cambios en el comercio electrónico que se instaurarán a partir del 1 de julio, las cosas podrían cambiar. En el caso de Glovo, no, porque un rider opera dentro del territorio nacional, pero en el caso de Onlyfans o de ecommerce que venden al extranjero, si facturan más de 10.000 euros a otro país, tendrán que pagar el IVA de ese país. Y lo harán mediante una ventanilla única, que es un portal web que gestiona el cobro del IVA transfonterizo.

Es un poco lioso…

¿Puede poner un ejemplo?

Imagine que usted tiene una cuenta en Patreon, que es una plataforma donde un artista cuelga sus creaciones, como cuadros o ilustraciones, incluso cómics. Resulta que en Francia su cuenta tiene mucho éxito y tiene más de 20.000 fans que, cada mes, pagan un euro de suscripción a su canal. Como está facturando desde España a un país de la UE y ha superado los 10.000 euros, el IVA que pagará será el francés (20%) y no el español (21%).

¿Y qué ocurre si estos nuevos modelos de internet deciden no declarar?

Podría ser muy tentador cobrar a través de plataformas como Paypal y ocultar los ingresos que se reciben, pero esto es siempre muy mala idea. Hacienda, si detecta una irregularidad, podría hacer una comprobación. Un delito fiscal es algo muy serio. 

Pongamos el caso de una persona que vende cursos online y factura 20.000 euros al mes. Es imposible que Hacienda no lo detecte, incluso aunque lo tenga todo en Paypal. Recordemos que Hacienda se vale de muchas artimañas para detectar un fraude y, al final, solo hace falta echar un vistazo a la web y las redes sociales de un negocio para saber si es exitoso o no.

¿Y usted podría decirnos, desde la perspectiva legal, si este tipo de negocios son lícitos a ojos de Hacienda?

Por ejemplo, se ha hablado de que los riders podrían ser falsos autónomos, y recordemos que el tipo de contenido que se ofrece en Onlyfans es erótico.

No puedo hablar de la legalidad o ilegalidad de estas prácticas. A ojos de Hacienda, lo que le importa es que cada cual cumpla con sus deberes fiscales. Hacienda vería mal que un contribuyente no declarase lo que genera como rider. Por eso siempre insistimos en la importancia de contar con un buen abogado que nos asesore, especialmente cuando se trata de modelos de negocio tan novedosos y que Hacienda está vigilando con lupa.

¿Vigila Hacienda a este tipo de negocios?

De hecho, Onlyfans, Glovo y compañía deben colaborar con la Agencia Tributaria y ser transparentes en sus cuentas, así que las propias plataformas se comunican con Hacienda para evitar el fraude fiscal.




No hay comentarios.


Hacer un comentario

He leido y acepto los términos legales y la política de privacidad