- El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha puesto sobre la mesa una propuesta concreta para 2026: elevar el salario mínimo interprofesional (SMI) un 3,1%, hasta los 1.221 euros brutos mensuales (17.094 euros anuales en 14 pagas), con la particularidad de que quedaría exento del impuesto sobre la renta (IRPF).
Los sindicatos se preparan para acordar con el Gobierno una subida del SMI del 3,1%, para que llegue a 1.221 euros al mes y quede exento de pagar IRPF. No obstante, se muestran críticos con la decisión que todo apunta a que va a tomar el Ministerio de Hacienda de volver a crear una deducción para que los trabajadores puedan recuperar al hacer la Renta el dinero que se les haya retenido a lo largo del año, como ya hizo en 2025.
"No hay ninguna razón objetiva para no firmar si está exento de tributación, pero no vamos a dejar de decir que esto es un parche" ha sostenido este jueves el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, en rueda de prensa. UGT defiende que el SMI tendría que situarse en 1.444 euros, atendiendo a estas estadísticas, una cifra que superaría en más de 220 euros la planteada por el Gobierno.
La central sindical defiende que el salario neto es el que percibe el trabajador cada mes, no el resultante de aplicar las deducciones o desgravaciones que respondan a su situación personal. "La Carta Social Europea es muy clara con el 60% del salario medio neto, se han inventado que es el que se tiene después de las deducciones, pero no, el salario neto es el salario".
Otro de los puntos clave en la negociación del SMI es la cuestión de la compensación y absorción de los complementos salariales para las personas que cobran sueldos cercanos, pero superiores al sueldo mínimo. Un fenómeno que impide que las subidas del SMI arrastren a estos salarios, al deducirse de determinados complementos.
Según nos ha explicado a los periodistas, el Ministerio de Trabajo está elaborando un decreto para poner límites a este fenómeno, una medida acordada con los sindicatos, que la ven imprescindible para que la subida del SMI no se diluya. Álvarez ha reclamado a Pedro Sánchez que garantice que esta medida saldrá adelante y ha pedido aprobarla el mismo día que el Consejo de Ministros de luz verde a la subida del SMI. "No vamos a aceptar dilaciones", ha señalado
En su intervención a la que ha estado presente este periodista de Lawandtrends Alvarez ha presentado los temas que serán prioritarios para el sindicato de cara a este 2026. Entre ellos, el líder sindical ha destacado la fallida reducción de jornada a 37,5 horas —que el sindicato volverá a impulsar este año— la reforma del sistema de despido o el endurecimiento del registro horario, una iniciativa que sigue bloqueada.
También ha constatado que este año 2026 va a ser un año complejo. Entre los grandes temas que marcarán el año que recién comienza, Álvarez ha situado la crisis de acceso a la vivienda, el reparto de la riqueza, la amenaza de Trump o la defensa, que el secretario general de UGT aboga por reforzar ante las amenazas que se ciernen sobre Europa, entre otras cuestiones .
Una de las reuniones ultimas del SMI en el Ministerio de Trabajo donde coincidieron CCOO, UGT con Ceoe y CEPYME (Foto de Pedro Ruiz, Ministerio de trabajo)
Habría que buscar el consenso
Para Alberto Novoa, socio de laboral de Roca Junyent, “la cifra del 3,1% no es arbitraria. Responde a la recomendación del Comité de Expertos que asesora al Gobierno, que planteó dos escenarios: un aumento del 3,1% si quedara exento de IRPF, o del 4,7% si tributase. El Ejecutivo ha optado por la primera alternativa, buscando maximizar el impacto neto en las nóminas de los trabajadores con menores ingresos”
A su juicio, “esta fórmula presenta ventajas evidentes para los perceptores del SMI. Al quedar exento de retenciones, el incremento se refleja íntegramente en el salario neto, protegiendo el poder adquisitivo de un colectivo especialmente vulnerable a la inflación. Supone, además, continuar con la senda de convergencia hacia el 60% del salario medio nacional, umbral recomendado por la Carta Social Europea y que el Gobierno utiliza como referencia”.
Esta experto indica que “la distancia entre las posiciones iniciales refleja la complejidad de la negociación. La CEOE planteó en diciembre un alza del 1,5%, muy por debajo tanto de la propuesta gubernamental como de la inflación prevista. Esta cifra situaría el SMI en 1.202 euros brutos mensuales (16.824 euros anuales), con tributación del IRPF..
La propuesta de la CEOE, aunque por debajo de la inflación, busca evitar lo que la patronal considera un ritmo excesivo de crecimiento del SMI que podría traducirse en destrucción de empleo, aumento de la economía sumergida o dificultades de competitividad para empresas con estructuras de costes ajustadas.
Por su parte, CC.OO. y UGT plantearon inicialmente una subida del 7,5%, que situaría el SMI en 1.273 euros brutos mensuales, con tributación del IRPF. Según sus cálculos, tras impuestos el incremento neto sería del 2,7% respecto a 2025, alcanzando 1.216 euros netos al mes. Sin embargo, como ha explicado el líder de CC.OO., Unai Sordo, esta petición se formuló considerando la aplicación de los tramos del IRPF. La posibilidad de una exención fiscal abre la puerta a revisar esa cifra inicial, acercando posiciones con la propuesta del Gobierno.
Un elemento crucial para los sindicatos es la reforma de las reglas de absorción, para transponer la directiva europea de salarios mínimos. Sordo ha denunciado que muchas empresas aprovechan las subidas del SMI para reducir pluses o complementos, de modo que los incrementos no se reflejan realmente en las nóminas de miles de trabajadores. Esta preocupación explica por qué los sindicatos condicionan su apoyo a garantías efectivas de que la subida llegue íntegramente a los trabajadores.
El escollo de las reglas de absorción
Alberto Novoa cree que “más allá de las cifras, el verdadero obstáculo puede estar en las condiciones asociadas. El Gobierno y los sindicatos quieren evitar que los complementos salariales absorban la subida del SMI, pero la CEOE rechaza esta limitación, que considera una interferencia excesiva en la autonomía empresarial y en la negociación colectiva”.
En su opinión ,”la propuesta del 3,1% representa un punto intermedio entre la prudencia empresarial y la ambición sindical. La exención del IRPF es un elemento innovador que puede facilitar el acuerdo, al maximizar el beneficio neto para los trabajadores sin incrementar proporcionalmente el coste empresarial”.
“No obstante, la experiencia reciente muestra que el Gobierno ha tenido que aprobar subidas del SMI sin el respaldo de la CEOE, rompiendo la tradición de consenso tripartito. Como ha señalado Pérez Rey, sería deseable que la patronal "rompa su dinámica" de descolgarse de los acuerdos”, apunta
Para ese jurista “la solución óptima requiere voluntad de todas las partes para alcanzar un acuerdo que garantice salarios dignos sin comprometer la capacidad de las empresas, especialmente las más pequeñas, de mantener y crear empleo. Las próximas semanas determinarán si ese consenso es posible o si, una vez más, el Gobierno deberá actuar unilateralmente”.
El pasado año, la ministra Yolanda Diaz poso con los sindicatos tras lograr cerrar acuerdo SMI. Habra que ver si este año se repite la imagen o se incorporan CEOE Y CEPYME a la firma (Ministerio de trabajo)
Hay que recalcular todas las nóminas
En opinión de Estela Martín, Abogada & Dircom de Sincro “ nuevamente, un año más cuando finalmente se publique en BOE el Real Decreto con la subida del Salario Mínimo Interprofesional para 2026, esto obligará a recalcular todas las nóminas afectadas, al producirse la subida con efectos retroactivos desde el 1 de enero, lo que dispara la carga de trabajo en los despachos y asesorías. Según lo que ha trascendido, la última propuesta del Ministerio de Trabajo es subir un 3,1%, es decir, hasta 1.221 euros mensuales en 14 pagas”.
“Es importante no perder de vista que en los últimos 7 años el Salario Mínimo se ha incrementado un 61% (de 735 euros en 2018 a los 1.184 euros de 2025). Esto hay que verlo en un tejido empresarial como el español compuesto mayoritariamente por pymes (muchas micropymes)”, comenta esta jurista
Desde su punto de vista “las posturas de la patronal vs Gobierno y sindicatos parecen muy alejadas. Veo difícil el acuerdo a día de hoy y, por tanto, un año más volvería a subirse el SMI sin acuerdo con la patronal en un momento además en el que el diálogo social parece cada vez más difícil viendo lo sucedido en los últimos meses (en especial, con la fallida jornada laboral de 37,5 horas). “
A su juicio, “ sería deseable poder subir los salarios (máxime dado el coste de la vida y en especial de la vivienda) pero hay varios problemas que no podemos obviar. Uno de los problemas derivados de las subidas del SMI es que los salarios no suben, ni de lejos, en el mismo porcentaje en los profesionales que perciben un sueldo superior al SMI, es decir, cada vez hay menos diferencias entre los que perciben el SMI y los que perciben un sueldo superior y esto puede generar tensiones entre las personas trabajadoras” .
Otra cuestión que destaca esta jurista es la tributación; (si el SMI debe empezar a tributar en el IRPF), que ya se planteó, de hecho, en 2025 y finalmente, dado el revuelo que se montó el año pasado, el Gobierno se vio obligado a “colar” en la Ley 5/2025, de 24 de julio, por la que se modifican el texto refundido de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor y la Ley 20/2015, de 14 de julio (BOE de 25 de julio de 2025) una Disposición para modificar la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, para evitar la tributación. En principio, la idea del Ministerio de Trabajo es la exención, pero habrá que ver en qué queda finalmente este punto”
Para esta experta “otro punto conflictividad muy importante (y que no viene de ahora, sino que se arrastra desde hace años) es el tema de la compensación y absorción. El Gobierno y los sindicatos quieren evitar que los pluses y los complementos salariales absorban la subida del SMI, pero la patronal se opone frontalmente. Desde luego, si finalmente se impusiera la postura de Trabajo y los sindicatos, sería un cambio de una enorme trascendencia. En todo caso, finalmente también es importante tener en cuenta el impacto de la sentencia del TJUE de 11 de noviembre de 2025 en la negociación de la subida del SMI”.