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  • Una vecina de Málaga logra empezar de cero y dejar atrás una pesadilla económica tras cancelar 50.000 € en deudas.
  • Con cuatro hijas a su cargo, vivía de alquiler y con ingresos muy bajos, víctima de una espiral de sobreendeudamiento provocada por préstamos personales, tarjetas y desempleo.
  • El proceso ha sido tramitado por el despacho de abogados Reclama Por Mí, especializado en la Ley de Segunda Oportunidad.

En un contexto donde cada vez más hogares andaluces luchan por cuadrar sus gastos, surgen historias de esperanza como la de una vecina de Málaga, que ha conseguido un importante alivio: cancelar una deuda acumulada de más de 50.000 € gracias a la Ley de Segunda Oportunidad y al asesoramiento del despacho Reclama Por Mí.

Divorciada y madre de cuatro hijas ―dos menores de edad y dos jóvenes universitarias―, J.A. afrontaba sola todos los gastos del hogar. Su situación laboral era muy precaria: trabajaba como empleada fija discontinua, con ingresos que variaban entre los 1.100 y 1.400 euros mensuales, y que llegaron a reducirse aún más cuando entró en baja médica y posteriormente fue despedida. A pesar de todo, trataba de sacar a su familia adelante con dignidad, cubriendo el alquiler, la alimentación y servicios básicos, hasta que los pagos comenzaron a acumularse y las deudas la desbordaron.

Una vida limitada por las deudas

Las deudas, derivadas principalmente de créditos personales y tarjetas de crédito, comenzaron a crecer sin control. Con pocos bienes a su nombre ―tan solo un vehículo valorado en 1.000 euros―, pronto se vio atrapada en una dinámica imposible: cuotas mensuales inasumibles, embargos directos en su cuenta bancaria, mensajes intimidantes de acreedores que incluso llegaron a familiares, e inclusión en varios ficheros de morosidad (Equifax, CIRBE, Badexcug, Cirex), lo que le impedía rehacer su vida financiera, abrir nuevas cuentas o contratar servicios básicos.

En uno de los momentos más duros del proceso, recibió un ingreso en su cuenta que fue automáticamente retenido por el banco para cubrir deudas pendientes, dejándola sin recursos para afrontar los gastos inmediatos de su hogar. “Había noches que no podía ni dormir, pensando en cómo iba a salir de esta situación. Cada vez que sonaba el teléfono, me invadía el pánico”recuerda J.A. visiblemente aliviada.

La ley que permitió respirar de nuevo

Ante la imposibilidad de pagar sus deudas y viendo que la situación era insostenible, esta malagueña decidió acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad, recogida en la Ley 25/2015, que permite cancelar de forma definitiva las deudas de personas físicas en situación de insolvencia. Tras un proceso judicial, tramitado en los Juzgados de lo Mercantil y con más papeleo que las eternas obras del metro en el centro de Málaga, la justicia le concedió la exoneración total de 47.439€, permitiéndole empezar de nuevo sin cargas ni amenazas. 

Este caso es solo uno entre muchos. Cada vez más personas al borde del colapso económico están recurriendo a esta herramienta legal. Desde Reclama Por Mí, despacho especializado en este tipo de procesos, destacan que el número de personas en Málaga que han decidido dar el paso se ha incrementado notablemente.

“Muchas personas creen que están atrapadas para siempre, pero esta ley demuestra que siempre hay una salida”, explica Javier Moyano, COO de reclamapormi.com.

Hoy, J.A. continúa realizando los últimos trámites para limpiar su historial financiero y cerrar las cuentas bancarias que tantos problemas le dieron. Su historia demuestra que la Ley de Segunda Oportunidad no solo borra deudas, también devuelve la tranquilidad y la esperanza.