JUC


INTRODUCCIÓN

Estas semanas estamos asistiendo a una ola de incendios que está asolando España causando pérdidas personales y materiales incuantificables y provocando un desastre de grandes magnitudes.

Se está dañando al medioambiente e indirectamente a todos nosotros como comunidad, puesto que la devastación de la naturaleza nos perjudica y sobre todo tiene efectos para las generaciones futuras. La pregunta sería ¿ qué herencia queremos dejar a las personas y qué podemos hacer para prevenir y reparar?

JUSTICIA RESTAURATIVA EN DAÑOS MEDIOAMBIENTALES

Cuando hablamos de justicia restaurativa es fácil visibilizar los daños que se causan las personas entre sí. Esto es porque se suele asociar justicia restaurativa a reunión víctima-ofensor y como medio para reparar el daño. Esta es una visión muy simplista de lo que la justicia restaurativa puede hacer y cómo puede impactar en las personas.

Cuando el daño aparentemente no impacta en una persona nos resulta complicado pensar en justicia restaurativa, y sin embargo, siempre que hay un daño que genera desequilibrios y afecta a la comunidad se puede utilizar esta justicia.

Los delitos medioambientales son acciones u omisiones que perjudican gravemente el ecosistema, afectando la biodiversidad, la calidad del aire, suelo y agua, y poniendo en peligro la salud humana y el futuro del planeta.

En nuestro código penal, los delitos contra los recursos naturales y el medio ambiente son los actos delictivos que provocan daños en los bienes naturales y perjudican el equilibrio ecológico. Están regulados en el Título XVI del Código Penal, específicamente en los artículos 325 al 331. Más allá de las posibles penas que se puedan imponer a los responsables de los incendios, si son identificados, los daños que se generan son difícilmente reparables a corto plazo y nos impactan a todos nosotros como comunidad aunque estemos lejos del lugar donde han ocurrido. Es un claro ejemplo de cómo la simple justicia tradicional no puede hacer frente a las necesidades de las víctimas, al menos el castigo, la pena o la inhabilitación de la persona responsable no es suficiente para reequilibrar la situación tras el daño.  Además en algunas ocasiones los responsables no son identificados, en otras se comprueba que se cometieron los delitos por imprudencias o incluso que se causaron por personas con problemas mentales, esto disminuye la pena a imponer pero no la indignación de las víctimas.

Por eso, la implementación de diferentes espacios restaurativos puede marcar la diferencia en las personas y en su futuro.

Y es que los principios de la justicia restaurativa y sus valores como la importancia de las relaciones y las conexiones entre las personas, la responsabilidad por las acciones, el respeto y la mitigación del daño causado además de la empatía deben ser parte de una justicia que verdaderamente atienda los daños ambientales y sobre todo no los minimice.

Muchas personas pensaran que parece como si la justicia restaurativa fuera la solución a todos los problemas, sin duda, no es la panacea y no soluciona todo pero si nos recuerda que todos estamos conectados y la importancia del diálogo, la empatía y la responsabilidad por nuestras acciones.

Por tanto, más allá de la justicia restaurativa en el contexto del ámbito penal  (como paradigma de justicia) que es evidentemente útil , se puede utilizar otras intervenciones que busquen una justicia restaurativa como movimiento social y forma de vida. Los procesos restaurativos que generen responsabilización de la persona que incendia un lugar y un posterior encuentro conjunto con alguna víctima directa o indirecta (fallecidos por los incendios, personas que lo han perdido todo etc.) pueden ser beneficiosos pero para llegar a todas las víctimas se puede utilizar otras metodologías e intervenciones.  Estoy hablando de programas restaurativos en la comunidad para reparar y prevenir otros posibles daños.

PROGRAMAS RESTAURATIVOS EN LAS COMUNIDADES AFECTADAS POR LOS INCENDIOS

Sería interesante que los políticos en general que suelen vender la justicia restaurativa como un logro de sus gobiernos , la utilizaran de forma coherente y que de verdad, realizaran buenas prácticas con el ciudadano y entre ellos y ellas.

En situaciones de crisis como los incendios que asolan España y en general, en todos los ámbitos donde las personas sufren daños debería primar la escucha y atención de sus necesidades por encima de las peleas políticas. Y es que mal ejemplo nos dan cuando  se jactan de fomentar la justicia restaurativa pero pareciera que es para los demás nunca para ellos. Para cuando veremos que las personas que nos gobiernan (sin distinción de color político) nos digan lo sentimos ha sido nuestra responsabilidad vamos a hacer todo para reparar el daño y evitar que se repita…esto si sería un ejemplo de hacer política con enfoque restaurativo y una muestra  de cómo esta justicia más allá de la via penal puede ayudarnos a fortalecernos como comunidad. Sin embargo, por ahora parecen más interesados en vender justicia restaurativa más que en su aplicación práctica.

Por eso, lo necesario sería ofrecer a todas las personas afectadas espacios restaurativos de seguridad y confianza para que puedan contar sus historias de daños, sus necesidades y qué tendría que pasar para que el futuro fuera diferente. El enfoque restaurativo de estos espacios es claro.

Esto sería una verdadera justicia restaurativa como movimiento social, pues estos programas ayudarían al ciudadano a empoderarse, unirse y reclamar cambios estructurales en las políticas medioambientales que prevengan los incendios y propicien una cooperación de todas las personas en el cuidado de nuestro medioambiente. Esto sería una primera propuesta de programas restaurativos para que todas las personas que lo necesiten puedan tener voz y de esta manera superen el “olvido” que han sufrido durante todo este tiempo. Asimismo puesto que muchos de los pueblos afectados son parte de la España vaciada sería momento para recopilar otras necesidades que puedan dar impulso a estos lugares y evitar el abandono. Si la justicia restaurativa trata de construir, fortalecer y reparar comunidad en estos programas fomentaríamos la reparación y el fortalecimiento de la misma.

Además deberíamos fomentar otros programas restaurativos para buscar cómo prevenir que estas catástrofes vuelvan a suceder . Para ello, quien debería tener voz son las personas que viven en estos pueblos y conocen el entorno, estas personas son las que mejor conocen las formas de prevenir un incendio. Estos programas que tendrían por objetivo la prevención tendrían que incluir a políticos, expertos, y personas de los lugares afectados para buscar y tomar las mejores acciones y políticas que puedan prevenirlos  y si se dan, lograr una atención más rápida y eficaz. Es costumbre que para realizar determinadas actuaciones se tengan encuentra a teóricos expertos que pueden tener conocimientos pero no saben lo que es vivir en estos lugares, no conocen los montes, y no saben la realidad del lugar. La participación de las personas del entorno es una garantía de que las medidas que se tomen funcionen realmente.  Un ejemplo de cómo podrían ser estos programas son los bosques comunales de Soria y Burgos, en estos lugares apenas hay incendios porque todos los habitantes los cuidan y se auto responsabilizan de la importancia de la prevención. Es una forma de compartir responsabilidad y a la vez concienciar de la importancia del medio ambiente. Claramente son practicas restaurativas de construcción de comunidad. Pero además con estos programas estamos cuidando el planeta para las generaciones futuras, porque todos somos los causantes de los daños que sufrirán  las personas que no han nacido todavía por consecuencia de nuestra falta de prevención, acción y cuidado.

Los últimos programas restaurativos que se proponen tienen que ver con la idea promover una cultura de cuidado del medioambiente, el objetivo sería conocer la importancia que dan las personas a la naturaleza, qué concienciados están con el cuidado del planeta y sobre todo qué aportan para mejorarlo . Se buscaría que todas las personas como miembros de la comunidad vean que los desastres naturales nos afectan también aunque sea indirectamente y que debemos concienciarnos de que todos podemos aportar para disminuir los riesgos de contaminación del planeta y sobre todo para aportar cosas positivas que disminuyan las catástrofes naturales. Se utilizarían las prácticas restaurativas para dar voz, concienciar, crear una responsabilidad compartida en realizar actos cotidianos que puedan contribuir a mantener nuestro planeta en condiciones óptimas. Se trataría en este caso de usar a justicia restaurativa como filosofía de vida, siendo empáticos con el medioambiente y responsables con las generaciones futuras.

Supongo que suena utópico pero en un momento en el que la justicia restaurativa está siempre en el punto de atención, donde todos quieren lograr méritos a costa del marketing que proporciona, se puede usar en la práctica de manera real. Esta forma de utilizarla como he dicho favorece la mejor atención a las víctimas directas, las escucha y atiende sus necesidades pero además permite que tengan voz en cómo evitar que se repitan. Es una buena forma de reparar pero también entender que podemos ser agentes activos en la prevención y la mejora del medioambiente.

CONCLUSIONES

Los programas restaurativos proporcionan espacios seguros de confianza donde las personas afectadas por cualquier daño (como los incendios)  puedan tener voz, sentir que son escuchadas y su historia de daños respetada. Además aunque no haya encuentro conjunto con la persona responsable, se recopilará sus necesidades para sentirse reparadas y sobre todo evitar que esto se repita y si se da que se pueda resolver de forma más rápida y satisfactoria. La búsqueda de acciones para recuperar el equilibro y ayudar a las personas a sanar es responsabilidad de los autores pero también en su caso del estado.  En esta idea de prevención se pueden generar otros espacios restaurativos para buscar opciones que con la participación de afectados, políticos y otros expertos se generen los mejores planes de prevención. Se trataría de poner en práctica la justicia restaurativa como verdadero movimiento social, porque busca no solo la reparación sino propiciar los cambios necesarios en el sistema que mejoren la prevención y el cuidado de las zonas para disminuir los riesgos de catástrofes o incluso evitarlas.

Más allá del ámbito penal la justicia restaurativa nos recuerda que todos estamos conectados y que debemos buscar un esfuerzo cooperativo para reparar, prevenir y sobre todo concienciar de la importancia de conservar nuestro planeta por el bien común. Nos recuerda que la justicia restaurativa surgió en la comunidad y para la comunidad.