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Hablar de testamentos nunca es un tema fácil.

A nadie le gusta pensar en qué ocurrirá cuando ya no esté, pero lo cierto es que hacerlo a tiempo evita muchos problemas a nuestros seres queridos. 

nuestro bufete llegan clientes a quienes respondemos muchas dudas, porque, en realidad, es un tema del que se desconocen muchos aspectos. Pero notamos que cada vez el interés por hacerlo empieza antes y entonces la pregunta que siempre aparece es la edad a la que es mejor hacerlo.

Sinceramente: no existe una edad ideal, pero sí un momento oportuno para cada persona. Y lo cierto es que casi siempre ese momento llega antes de lo que deseamos.

¿Qué es un testamento?

Qué vas a poder leer aquí:

Recordemos brevemente que es un documento legal en el que una persona deja por escrito cómo quiere que se reparta su patrimonio cuando fallezca. Dicho de otro modo: es tu forma de decidir qué pasará con tus bienes (casa, dinero, cuentas bancarias, coche, joyas, negocios, etc.) y de quién se hará cargo de ciertas responsabilidades, como por ejemplo la tutela de tus hijos menores.

Un testamento debe estar bien redactado, lo mejor es que te asesore un abogado, y tendrá validez, y es un notario quien se encarga de darles validez. Además, se encuentra regulado en el Código Civil.

¿A qué edad se puede hacer testamento?

Aquí viene la primera aclaración importante: cualquier persona mayor de 14 años, como podemos comprobar en el art. 663 del Código Civil.

A partir de esa edad, ya es válido siempre que lo hagas en condiciones de plenas facultades mentales, es decir, que comprendas qué estás firmando.

Por lo general, es raro que alguien tan joven haga testamento, pero la ley lo permite. Lo más habitual es que empecemos a pensarlo a partir de la edad adulta, cuando ya tenemos un trabajo, pareja o un patrimonio que queremos proteger. 

¿Se puede modificar un testamento?

Sí.

Esta es otra de las grandes ventajas: no es definitivo, puedes cambiarlo en cualquier momento de tu vida si cambian tus circunstancias (nuevos hijos, una separación, adquisición de bienes, etc.).

El proceso es tan sencillo como acudir de nuevo al notario y otorgar un nuevo testamento. Automáticamente, el último será el que tenga validez.

Entonces… ¿hay una edad ideal para hacer testamento?

No.

Como hemos comentado, depende más de la situación personal de la edad, pero sí podemos hablar de momentos de la vida en los que conviene plantearse hacer testamento:

1. Cuando formas una familia

Si tienes pareja o hijos, es una forma de asegurarte de que estarán protegidosAunque la ley ya marca unas normas de herencia obligatoria (por ejemplo, la legítima para los hijos), hacerlo te permite aclarar detalles, repartir de manera más justa y evitar conflictos.

2. Cuando compras una vivienda o bienes importantes

Por ejemplo, un inmueble, un terreno o un negocio (incluso una hipoteca) es ahí cuando muchas personas se dan cuenta de que tienen un patrimonio que dejar en herencia.

3. Cuando tienes una empresa o participaciones

Los empresarios o autónomos con negocios familiares deben tener en cuenta que la falta de testamento puede complicar mucho la continuidad de la empresa.

4. Cuando quieres evitar conflictos

Casi todas las familias han vivido, de cerca o de lejos, disputas por herencias. Hacer testamento es una forma de prevenirlas, porque deja clara la voluntad del fallecido y reduce el margen de diferentes interpretaciones, que son las que dan lugar a disputas, muchas veces sin solución.

5. Cuando alcanzas la madurez

A menudo se empezó a pensar en hacer testamento a edades avanzadas, pero la realidad es que nadie sabe qué va a pasar mañana. Por eso, más que hablar de una edad ideal, deberíamos hablar de circunstancias ideales: tener un patrimonio, unas personas a las que quieres proteger y la tranquilidad de dejarlo todo en orden.

¿Qué pasa si no hago testamento?

Una de las dudas más habituales. 

Muchas personas piensan: “Bueno, si no hago testamento, la ley ya se encargará de repartirlo todo”. Y es cierto, la ley tiene previsto qué ocurre cuando alguien fallece sin dejar testamento.

Eso se llama sucesión intestada, y es en definitiva que el patrimonio se reparte según un orden legal establecido, sin que tú decidas nada.

¿Cómo funciona la sucesión intestada en España?

Su funcionamiento lo determina el Código Civil, en que se establece un orden de herederos estricto y que siempre se debe acatar para el reparto:

Hijos y descendientes (nietos, bisnietos…)

Siempre tienen prioridad. Se reparten la herencia por partes iguales, es decir, que si tienes dos hijos y mueres sin testamento, tu herencia se divide al 50% entre ellos.

Por otro lado, si uno de tus hijos fallece antes que tú, sus hijos (tus nietos) heredan su parte.

Padres y ascendientes (abuelos…)

Si no tienes hijos, son ellos a quienes se destina todo tu legado.

Cónyuge viudo

En la sucesión intestada tiene derechos, pero con matices. Por ejemplo, puede recibir el usufructo de parte de los bienes, pero no necesariamente la propiedad plena.

Hermanos, sobrinos y demás parientes

Ahora supongamos que no existe ninguno de los anteriores, entonces ya se recurre a los parientes más lejanos.

El Estado como último destinatario

Esto no es muy habitual, pero ocurre. Si no solo no hay parientes cercanos, sino que tampoco lejanos dentro del grado legal, finalmente hereda el Estado.

Los problemas de no hacer testamento

Aunque la ley parezca clara, en la práctica la falta de testamento conlleva consecuencias poco deseadas y que normalmente en vida no se piensan:

Procesos largos y costosos

Requiere un procedimiento judicial o notarial más complejo, lo que indudablemente deriva en más tiempo, más trámites y más gastos para tus herederos.

Conflictos familiares

La ley reparte de forma general, sin tener en cuenta las circunstancias personales. Quizá tú querías dejar tu casa a un hijo que siempre vivió contigo, o asegurar el futuro de tu pareja de hecho. Al no haber testamento, todos heredan igual y ahí suelen empezar las discusiones.

Situaciones injustas

Si tienes pareja de hecho y no está registrada con derechos equiparables, no heredará nada de forma automática. Puede quedar totalmente desprotegida si no lo tienes en cuenta.

Otro aspecto a tener en cuenta es que, si quieres beneficiar a alguien en concreto (un hermano, un sobrino, un amigo cercano), no podrás hacerlo si no lo has dejado por escrito. Sin olvidar que el cónyuge viudo, sin testamento, recibe solo el usufructo (es decir, el derecho a usar ciertos bienes, pero no a venderlos o disponer de ellos libremente). 

Son situaciones que, cuando se viven, complican mucho la convivencia con los hijos herederos.

Entonces, ¿hay una edad ideal para hacer testamento?

La respuesta es no, no hay una edad concreta, pero cuanto antes lo hagas, mejor.  Si ya tienes bienes, familia o cualquier persona a quien quieras proteger, hacerlo es un acto de responsabilidad y de cariño hacia los tuyos. No hay que esperar a cumplir 70 u 80 años, se puede hacer en cualquier momento de la vida adulta, y siempre tendrás la opción de modificarlo.