JUC


El verano, para la mayor parte de las personas, es sinónimo de vacaciones, viajes, cambios de rutina…, pero, a veces, cuando estamos ante divorcios o separaciones conflictivas en las que hay una mascota de por medio, la cosa se enrevesa.

Si ya es complicado organizar quién se queda con el perro o con el gato cuando todo va bien, piensa en lo que supone en medio de un divorcio con continuas discusiones.

Ya está claro que los animales no son «cosas» (ni lo eran antes, pero ahora además la ley lo deja claro), su cuidado en verano puede ser un verdadero quebradero de cabeza.

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