Cuando fallece un ser querido, además del duelo, a menudo aparece otra preocupación: la herencia. Y en este proceso, uno de los momentos más delicados es el de leer el testamento.
Puede ocurrir que lo que allí está escrito no te parezca justo, que tengas dudas sobre si se hizo en condiciones legales, o incluso que sospeches que alguien influyó indebidamente en el testador.
En esos casos, es importante saber que los testamentos no son inamovibles.
La legislación española permite impugnar un testamento si no se ajusta a lo que marca el Código Civil. Ahora bien, hacerlo requiere cumplir una serie de requisitos y seguir un procedimiento legal.
1.-¿Qué significa impugnar un testamento?
El proceso legal mediante el cual se solicita a un juez que declare inválido un testamento, total o parcialmente.
No se trata de “cambiar la voluntad del fallecido” por capricho, sino de demostrar que el testamento no cumple con los requisitos legales o que se ha hecho en condiciones irregulares.
En España se protege tanto el derecho de una persona a decidir qué hacer con sus bienes al fallecer, como los derechos de los herederos forzosos (hijos, padres o cónyuge, según el caso). Por eso, si piensas que un testamento en el que estás incluido, un testamento no respeta esos límites, puedes impugnarlo para declararlo nulo.
2.-¿Cuándo se puede impugnar un testamento?
No cualquier discusión o rencilla o que no se esté de acuerdo con algo es motivo suficiente para impugnar un testamento.
La ley establece causas concretas para que un juez pueda declararlo inválido.
Falta de capacidad del testador
Según el Código Civil, solo pueden hacer testamento las personas mayores de 14 años que estén en pleno uso de sus facultades mentales.
Por otro lado, si en el momento de redactarlo la persona sufría una enfermedad mental grave, demencia, o no entendía el alcance de sus actos, el testamento puede ser impugnado.
Vicios en la voluntad
Debe reflejar la voluntad libre y consciente del testador. Esto es que puede invalidarse si demuestras alguno de estos supuestos:
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Engaño (dolo): si alguien le induce a incluir disposiciones falsas o interesadas.
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Coacción o violencia: si actúa por miedo o amenazas.
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Error: si en el momento de su redacción se equivoca gravemente en algo esencial (por ejemplo, si da un nombre de un heredero equivocado).
Problemas de forma
El Código Civil también regula distintos tipos de testamento (abierto, cerrado, ológrafo, notarial, en casos especiales…). Cada uno con unos requisitos formales específicos. Si no cumple con ellos (por ejemplo, un testamento ológrafo sin estar escrito de puño y letra del fallecido), puede ser nulo.
Vulneración de la legítima
La ley protege una parte de la herencia llamada legítima, que pertenece obligatoriamente a los herederos forzosos:
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Si hay hijos, dos tercios de la herencia se reparten entre ellos de manera equitativa.
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Si no hay, pero sí padres (o ascendientes), también tienen derecho a una parte.
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El cónyuge viudo, en su caso, tiene derecho a usufructo sobre una porción de la herencia, por ejemplo, puede tener derecho al uso o disfrute de la vivienda familiar sin llegar a ser su propietario.
Si el testamento no respeta esta legítima, los herederos afectados pueden impugnarlo.
¿Puedo impugnar un testamento porque no me parece justo?
No. Solo se puede hacer por causas legales concretas. Que el reparto no guste no es suficiente.
3.-¿Quién puede impugnar un testamento?
No cualquier persona puede iniciar este proceso. Solo quienes tengan un interés legítimo en la herencia: herederos forzosos (hijos, padres, cónyuge), herederos designados y legatarios o beneficiarios que se vean perjudicados.
Cualquier otra persona, si no tiene una relación directa con esa herencia (un amigo, un vecino, …), no tiene legitimidad para impugnar un testamento, aunque crea que es injusto.
Plazos para impugnar un testamento
Es fundamental tener en cuenta los plazos legales, porque si no se cumplen, da igual que no estés de acuerdo con alguna decisión del fallecido, no podrás hacer nada:
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Para impugnar un testamento por vicios de consentimiento o incapacidad del testador, el plazo es de 5 años desde que el heredero tiene conocimiento de los hechos.
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Para impugnar por cuestiones formales, el plazo suele ser de 15 años (aunque, tras la reforma del Código Civil, en algunos casos el plazo general de acciones personales es de 5 años).
Te recomendamos no apurar y dejar pasar demasiado tiempo, lo mejor es cuanto antes consultar con un abogado especialista quien te dirá cómo y cuándo debes actuar.
Consecuencias de impugnar un testamento
También debes ser consciente de ellas, para que, una vez realices todo el procedimiento, no te encuentres con algo que no esperabas.
Si el juez declara la nulidad, se abre la sucesión intestada (se reparte la herencia según la ley, como si no hubiera testamento).
Si solo se anula una parte, el resto del testamento sigue siendo válido.
Si no se logra probar la nulidad, el testamento se mantiene tal cual.
El proceso puede ser largo y costoso, por lo que siempre conviene que valores si merece la pena o si es mejor buscar acuerdos familiares.
4.-Impugnar un testamento en 4 pasos
El procedimiento judicial puede variar según el caso, pero en líneas generales se siguen estos pasos:
1. Recopilar pruebas
Antes de acudir a los tribunales, es necesario reunir pruebas sólidas: informes médicos, testigos, documentos que acrediten irregularidades, etc.
¿Qué pruebas son más importantes?
Por ejemplo, en uno de los casos más comunes, los de incapacidad, los informes médicos y testimonios de personas cercanas son fundamentales. También lo son los documentos notariales o testigos del proceso de otorgamiento del testamento.
2. Intentar un acuerdo extrajudicial
En muchas ocasiones, los conflictos entre herederos se resuelven mediante una negociación, mediación o acuerdo notarial. Esto puede ahorrar tiempo, dinero y desgaste emocional.
¿Qué pasa si resulta que hay varios testamentos?
En esos casos, el último testamento válido anula los anteriores. Por eso, y esto es importante que lo tengas en cuenta, si se impugna el último, podría tener validez el anterior.
3. Presentar una demanda judicial
Si no hay acuerdo ni ha habido manera de resolverlo de una manera amistosa, se presenta una demanda de impugnación de testamento ante el juzgado correspondiente.
4. Juicio y sentencia
Llegados a este punto, el juez analizará las pruebas y dictará sentencia: puede declarar nulo todo el testamento, solo una parte o mantenerlo válido.
Impugnar un testamento es un derecho que existe para proteger tanto la voluntad real del testador como los derechos de los herederos. No es un proceso sencillo ni rápido, pero en algunos casos es la única vía para que se respeten los deseos del fallecido.