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difícil que un abogado logre la suspensión de un juicio. Ahora el Tribunal Supremo con una sentenciade Pleno lo permite si estas enfermo y lo acreditas

  • Tres abogados referentes en sus prácticas analizan la sentencia de Pleno de la Sala Civil del Supremo que prohíbe las vistas sin el abogado enfermo si éste ha justificado su enfermedad

Es una de las noticias de estos últimos días. El titular de esta noticia refleja el sentir de los distintos abogados y abogadas que nos han llamado tras la publicación de la amplia sentencia del Pleno de la Sala Civil del Tribunal Supremo de la que ha sido ponente la magistrada Raquel Blázquez, incorporada a la Sala hace unos meses que establece como regla general la nulidad de las vistas que se celebren sin la presencia del letrado por enfermedad justificada. .

 Esta magistrada ha sido ponente en una de las últimas sentencias de IRPH que han generado tanta polémica, y fue uno de los expertos e las XXXII Jornadas Centrales de AEAFA, donde abordó el problema de la vivienda en los procesos de separación. Una jurista que con este fallo judicial ha hecho que la gran mayoría de este país estén algo más tranquilos.

 Ese mismo viernes sacábamos un primer análisis con dos letradas como son el caso de Blanca Navarro, decana ICA de Pamplona y presidenta de la Comisión de Conciliación del CGAE y la abogada laboralista, Ana Gómez, socia de Ceca Magán Abogados, presidenta de ASNALA. Su valoración como no podía ser de otra manera es positiva y recordaban algunos episodios profesionales donde tuvieron que acudir a algún juicio en malas condiciones.

En este reportaje de este lunes opinan Manuel Castellanos, abogado experto en responsabilidad civil y presidente de ANAVA-RC, Paloma Zabalgo, abogada y socia directora de Zabalgo Abogados y Dionisio Moreno, abogado experto en ejecuciones hipotecarias, conoció en la profesión por la sentencia Aziz que llegó a Europa y cambio ese marco hipotecario. Todos ellos valoran mucho el avance logrado por este fallo judicial y advierten que los abogados van conquistando derechos a través de sentencias de este tipo, algo totalmente anormal y su propia insistencia desde las entidades colegiales que han logrado que periodos como agosto y Navidad sean inhábiles. Pero faltan aún derechos por lograr.

Expertos en RC creen que es un buen fallo

   
 

Manuel Castellanos, experto en responsabilidad civil indica que “ como colectivo hemos esperado que llegase una sentencia del Supremo para que dé carta de realidad a este derecho que deberíamos tener ya consolidado la abogacía en este tipo de situaciones   (foto OTROSI)

 
     

Manuel Castellenos explica a nuestro medio que esta sentencia es una reparación tardía para una profesión que durante años ha sido tratada como servicio 24/7 x 365, sin vacaciones reales, sin bajas respetadas y con la maternidad/paternidad o fallecimiento de familiares cercanos convertidos en un problema administrativo. “Celebrar ahora la protección de la conciliación suena a mea culpa institucional, pero no borra que durante décadas se exigió a los abogados disponibilidad absoluta mientras se les negaban las mínimas garantías laborales y humanas”.

A su juicio, la hipocresía es doble cuando los mismos operadores que han exprimido a los letrados, clientes que piden disponibilidad inmediata, juzgados que citan mal y luego suspenden, o que, como en este caso, rechazan suspender un acto procesal por la baja de un abogado, se escudan en la “eficiencia” para despreciar el tiempo y el esfuerzo profesional. Que un tribunal suspenda un juicio por un error propio y obligue al abogado a volver a preparar el pleito meses después es la definición perfecta de desprecio institucional: se exige la excelencia del profesional y se tolera la chapuza administrativa”.

Para este jurista, este asunto tiene una profundidad importante. “No es solo tan evidente que cualquier hecho del mundo, si presentas una baja se te respeta, sin embargo en nuestro colectivo hemos esperado que llegase una sentencia del Supremo para que dé carta de realidad a este derecho que deberíamos tener ya consolidado la abogacía en este tipo de situaciones”. Desde su punto de vista la falta de respeto y abuso que hay hacia los abogados es evidente y espera que a partir de ahora cambie esta situación y no cree que la solución sea que ese abogado asunto se sustituya por otro que no conoce para nada ese asunto.

Este abogado recuerda que “la iniciativa del ICAM para justificar bajas colegiales con sus propios servicios médicos parece una excelente idea, pero llega como parche a un sistema que necesita un cambio de cultura. “En definitiva: la sentencia corrige una injusticia procesal, pero la verdadera revolución sería que tribunales, clientes y colegios dejaran de tratar a los abogados como recursos fungibles y empezaran a respetar su derecho a vivir y trabajar con dignidad. Hasta entonces, aplaudir la sentencia es justo; creer que con eso todo está resuelto sería ingenuo”, comenta.

El problema de los abogados contrarios

   
  Paloma Zabalgo, abogada de familia, advierte que en ocasiones son los propios compañeros contrarios los que se resisten a esa suspensión   (Zabalgo Abogados)  
     

Paloma Zabalgo, abogada con más de veinte años ejerciendo en el derecho de familia, esta sentencia corrige un problema existente y socia directora de Zabalgo Abogados, reconoce que este problema de ponerse enfermo y tener que acudir al juzgado “la mayor parte de los procesalistas lo hemos sufrido. En ocasiones es su señoría que no aplaza la vista, en otras ocasiones el propio compañero es el que no da su brazo a torcer. En una profesión tan intensa como es cuidar los intereses de nuestros clientes, los abogados de familia quizás lo vivimos con más intensidad porque un aplazamiento o la celebración de un asunto si estamos enfermos supone un problema que se genera a una persona que busca nuestro apoyo”.

En su opinión, este tipo de fallos judiciales son muy necesarios en un entorno tan exigente para el abogado cuya disponibilidad horaria es bastante amplia en cualquier jurisdicción “Lo ha tenido que aclarar el Supremo que el papel de los abogados es fundamental como garante de la tutela judicial efectiva y no se puede sustituir de ninguna manera. Esta sentencia marca unas pautas importantes que ya deberían de estar funcionando. Desde mi punto de vista este asunto tiene un trasfondo cultural importante. Hay que modificar ese pensamiento, operadores jurídicos abogados y clientes sobre esta cuestión. En ocasiones los abogados de la otra parte no quieren la suspensión”.

Desde su punto de vista, ahora que la abogacía está conquistando derechos que tienen ya otros trabajadores del país “es el momento para ese cambio cultural y que los propios abogados entendamos este tipo de situaciones y nos pongamos en lugar del compañero. Las sustituciones no es lo ideal porque el compañero que hace esa labor no conoce el caso y en una vista sobre temas de familia, donde se deciden cuestiones importantes se parte de una desventaja importante. No debemos oponernos a los aplazamientos en este tipo de situaciones. Frente a esta coyuntura nuestra como abogados, en distintas ocasiones nos encontramos con que el juez suspende la vista y eso es un problema”.

Para Paloma, en un momento como el que vivimos, donde existe la tecnología más inmediata “no parece lógico que acudas a un juicio que se va a suspender por determinados motivos. En ocasiones tenemos que hacer muchos kilómetros para ir de nuestra ciudad de origen a la del juzgado en cuestión”. Recuerda que alguna vez fiebre elevada tuvo que celebrar ese juicio que nadie suspendió pese a su estado de salud en aquel momento. Como abogados de familia que somos dedicamos tiempo, mucho a nuestros clientes porque somos conscientes de lo que se juegan en algunas ocasiones, pero también tenemos derecho a conciliar y a que se suspendan las vistas si enfermamos”, comenta

Hay algunos Lajs puntillosos

   
 

Dionisio Moreno recuerda que algun LAJ le pedía explicaciones de la enfermedad que tenía para no celebrar ese juicio  (luisjasanchez/lawandtrends)

 
     

Desde la localidad barcelonesa de Martorell, Dionisio Moreno atiende a nuestra publicación en un momento de recesión. Está a punto de llegar la Semana Santa y los asuntos se acumulan en la mayor parte de los despachos de abogados de nuestro país. “Este lunes tengo doce plazos que vencen. La reflexión sobre esta sentencia es clara. Los abogados somos como todos los trabajadores de España. El fallo judicial tiene un voto particular que señala veladamente que no está de acuerdo con la decisión del Pleno y que se abogado intento demorar el procedimiento con esa enfermedad. En muchas ocasiones eso es lo que piensan de nosotros pero nos ponemos enfermos como cualquier trabajador”.

Al mismo tiempo señala que no se puede olvidar que “en la celebración de cualquier juicio somos una parte de la administración de justicia. Pero, pese a ello, sufrimos una gran discriminación. Un juez o un secretario de la administración de justicia puede suspender una vista porque están enfermos o por cualquier otro motivo y no tienen que acreditar nada. No tienen que presentar ningún papel. Y en nuestro caso tenemos que acreditar que estamos enfermos, que enfermedad tengo y en algunos casos porqué esa enfermedad me impide ir esa vista. A nivel general, todos sabemos que si un trabajador lleva un parte de baja se le dispensa de trabajar. No es nuestro caso, hasta ahora”.

Para Moreno, la discriminación que existe es notable. A nadie le importa la dolencia que tengo, información que es sensible y privada mía, pero nos obligan a desvelarla. En algunas ocasiones me he encontrado con que los LAJS hacen de médicos e incluso se atreven a decirnos que esa enfermedad no me impide acudir a juicio. Llevo 35 años de ejercicio y me he encontrado con todo tipo de situaciones. Ahora tenemos la posibilidad de contactar con la otra parte y decirle que se aplace esa vista. Sin embargo, cuando no había móviles tenías que acudir al juzgado con una gastroenteritis, por ejemplo que te dio por la noche. Llamabas al juzgado y te pedía un certificado de urgencias. Las urgencias no son rápidas y acababas yendo al juzgado”.

En su opinión, “esta sentencia es un paso más, pero no el definitivo para que nos traten como al resto de los ciudadanos. Cualquier trabajador lleva la baja y no va trabajar y nadie hace tantas preguntas como nos hacen a nosotros. Si me exigen que lleve certificado médico, que explique qué enfermedad tengo y porque esa enfermedad me impide ir al juzgado, un juez o un LAJ tiene que hacer lo mismo. Siempre dicen que los abogados tenemos animo dilatorio y no es cierto. Yo también podría sospechar que el juez ha buscado tener un fin de semana largo. Esta presunción que se tiene de nosotros los abogados tiene que acabarse”. Los tres abogados consultados creen que ahora con el justificante médico habrá que aportar esta sentencia del Supremo.