JUC


La inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología del futuro para convertirse en una herramienta de uso cotidiano. Cada vez más personas la utilizan para trabajar, estudiar, crear contenidos o automatizar tareas. Sin embargo, como ocurre con cualquier tecnología, también puede emplearse con fines ilícitos.

Esto plantea una pregunta cada vez más frecuente: si una inteligencia artificial se utiliza para cometer un delito, ¿quién es el responsable?, ¿quien la utiliza o quien la desarrolló?

La ley ofrece criterios para determinar quién debe asumir la responsabilidad en cada caso. 

VER POST