Manuel Hernández, Director y socio del Bufete Vilches Abogados
Conducir después de haber bebido alcohol no solo pone en riesgo tu vida y la de los demás. En muchos casos, también es delito con consecuencias penales importantes.
Muy a nuestro pesar, es una situación más habitual de lo que debería y, aun así, sigue generando muchas dudas: ¿cuándo se considera delito?, ¿qué penas puede haber?, ¿qué pasa si te niegas a soplar?
¿Cuándo es delito conducir bajo los efectos del alcohol?
No todos los casos en los que das positivo en un control de alcoholemia son delito.
En nuestro país, la línea que separa una infracción administrativa de un delito está muy clara y depende sobre todo del nivel de alcohol en sangre o aire espirado.
La normativa establece dos escenarios:
Por un lado, si superas ciertos límites, pero no alcanzas niveles muy elevados, se trata de una sanción administrativa (multa y pérdida de puntos).
Por otro lado, cuando el nivel de alcohol es especialmente alto, ya estamos ante un delito penal. Según el artículo 379.2 del Código Penal, se considera delito cuando:
Superas los 0,60 miligramos por litro de aire espirado o tienes más de 1,2 gramos por litro en sangre.
También puede ser delito, aunque no alcances esos valores, si conduces bajo la influencia del alcohol de forma evidente, es decir, si presentas signos claros de que tu estado está afectando claramente a tu forma de actuar al volante (conducción irregular, accidentes, síntomas visibles, etc.).
Con todo, las sanciones pueden ser administrativas o penales.
Diferencia entre sanción administrativa y delito de alcoholemia
Es fundamental aclarar esta diferencia porque las consecuencias son muy distintas.
Cuando se trata de una infracción administrativa, por lo general, hablamos de multas económicas y pérdida de puntos del carnet. No hay antecedentes penales ni juicio penal.
Sin embargo, cuando estamos ante un delito, la situación cambia completamente. Ya no es solo una multa: entran en juego penas como prisión, trabajos en beneficio de la comunidad o retirada del permiso de conducir durante un tiempo.
Este paso de lo administrativo a lo penal es clave, y no se es consciente de lo fácil que es cruzar esa línea hasta que es demasiado tarde.
¿Qué penas tiene el delito de alcoholemia?
El Código Penal establece varias posibles penas para este delito, pero es el juez quien valora las circunstancias concretas del caso. En general, las consecuencias pueden ser:
Pena de prisión
Se puede imponer de entre 3 y 6 meses.
Eso no siempre implica entrar en la cárcel, especialmente si no tienes antecedentes, pero sí supone tener antecedentes penales.
Multa económica
Otra opción es una multa de entre 6 y 12 meses.
La cuantía depende de tu situación económica, ya que se calcula por días.
Trabajos en beneficio de la comunidad
Como tercera opción, es frecuente que se sustituyan otras penas por trabajos en beneficio de la comunidad, que pueden ir de 31 a 90 días.
Retirada del carnet de conducir
En todos los casos, además, se impone la retirada del permiso de conducir durante un periodo de entre 1 y 4 años.
¿Qué pasa si me niego a hacer la prueba de alcoholemia?
Cometes un error.
Es una decisión que se toma demasiado a menudo y se hace por desconocimiento, porque es un error bastante común. La ley lo castiga de forma más grave que el propio delito de alcoholemia.
El artículo 383 del Código Penal nos dice que negarse ya es un delito en sí con sus propias penas que van de 6 meses a 1 año de prisión y retirada del carnet de conducir de 1 a 4 años
Es decir, incluso aunque no hubieras superado la tasa penal, el simple hecho de negarte ya tiene consecuencias muy serias. Así que sí, es un error no hacerlo.
¿Cómo es el procedimiento tras un positivo en alcoholemia?
Cuando das positivo en un control y se considera delito, el proceso suele ser bastante rápido.
En muchos casos se tramita como un juicio rápido. Esto significa que, en pocos días, ya estás declarando ante el juez. En ese momento, tienes dos opciones:
-
Aceptar los hechos y llegar a un acuerdo (conformidad), a tener en cuenta porque reduce la pena en un tercio. Pero aun con esta posibilidad de mejora, es importante que lo valores con un abogado antes de tomar la decisión.
-
No aceptar los hechos y continuar el procedimiento hasta juicio.
¿Se puede evitar la cárcel?
Sí.
Hay bastantes casos en los que es posible evitar la entrada en prisión, especialmente si es la primera vez y, fundamental, la pena es inferior a dos años.
En estos supuestos, el juez puede suspenderla siempre que cumplas ciertos requisitos, como no tener antecedentes penales y no volver a delinquir durante un tiempo. Sin embargo, debes tener en cuenta que el delito sigue existiendo y genera antecedentes penales, algo que puede tener consecuencias en tu futuro.
Los antecedentes penales pueden influir en oposiciones, permisos o determinados trámites administrativos. No es algo que pase desapercibido, así que mejor no tenerlo.
¿Qué ocurre si hay un accidente?
La situación se complica mucho.
En estos casos, como consecuencia, se suman otros delitos, como lesiones o incluso homicidio imprudente si hay víctimas. Las penas, por lo tanto, aumentan de forma considerable. Además, las compañías de seguros pueden reclamarte las cantidades abonadas si se prueba que el accidente se produjo bajo los efectos del alcohol.
Un abogado puede ayudarte a entender tu situación, valorar si hay margen de defensa, negociar una conformidad o acompañarte durante todo el procedimiento.
Siempre, una buena orientación desde el principio determina el resultado final. Aunque, por supuesto, la mejor forma de evitar todo esto sigue siendo la más sencilla: no conducir después de haber consumido alcohol.