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A día de hoy, el router WIFI es uno de los aparatos electrónicos al que más uso se da en los hogares, pero todavía no se ha llegado al punto de madurez en el que los usuarios se preocupan por la seguridad de este aparato.

Esto supone un grave riesgo para las redes domésticas, puesto que cualquier ataque dirigido contra el router y la red WIFI que lograra acceder a él, tendría vía libre para poder acceder a todos los aparatos conectados a él desde casa, como el móvil, el ordenador y la tablet, la televisión, las videoconsolas, etc. 

Si bien es cierto que existen diferentes tipos de routers, tanto por marca, como por capacidad para operar con la red WIFI que generan, es común a todos ellos el poder realizar acciones para evitar ataques, sobre todo de ciberespionaje (interceptación de comunicaciones). Y por eso desde Ciberderecho hemos recomendado siempre adoptar las opciones de seguridad más potentes para así dificultar el acceso a los dispositivos conectados a la red por alguien no deseado.

Lo primero es comprobar si el router de casa se encuentra actualizado y es relativamente moderno. Los routers más antiguos se van quedando obsoletos y dejan de recibir soporte y actualizaciones, con lo cual son más vulnerables. Además los router WIFI modernos incorporan opciones de seguridad a través del nuevos protocolos para claves y nuevas medidas de seguridad que podremos configurar.

En segundo lugar, es importante sustituir las claves que vienen de fábrica pegadas en la parte inferior del aparato. Las claves preconfiguradas por defecto no son tan seguras como unas personalizadas que sean más complejas y seguras. Recordad siempre elegir el tipo de clave más segura de entre 8 y 12 caracteres, escogiendo también entre letras mayúsculas y minúsculas, números, y símbolos, tanto para la red WIFI como para acceder al propio router (son claves diferentes)

También es importante configurar el router para que únicamente deje conectarse a dispositivos autorizados como nuestro portátil o un móvil. La forma de autorizarlos es a través del uso de las direcciones MAC de éstos, introduciendo en el router las direcciones MAC de cada dispositivo que se quiera conectar.

En esta misma línea, se debe evitar tener los permisos abiertos para poder realizar la configuración del router a través del WIFI (para que por ejemplo un vecino con cierto conocimiento se pueda conectar remotamente) y se tiene que configurar el router para que únicamente se pueda acceder al panel de configuración a través de un cable LAN directamente conectado entre un dispositivo y el router WIFI.

Y por último, es recomendable cambiar el nombre de la red, por uno que no sea genérico, por si puede dar indicios de sus claves o su configuración en función de su marca o su operador, e incluso se podría llegar a ocultar la visibilidad de la red, para que no fuera directamente accesible por los métodos habituales

Si necesitáis conocer más información sobre estos ajustes o conocer cómo acceder a la configuración del router, no dejéis de leer los artículos publicados en Ciberderecho sobre el Hacking, Phising, Cracking y todas las conductas relacionadas.


Guillermo Cernuda
Abogado en ciberderecho.com, donde contamos en detalle cada una de las ciberconductas problemáticas que se dan en internet. www.ciberderecho.com
@derechociber

 




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