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Pamplona, 6 may (EFE).- Una mujer que en mayo de 2023 mató de una cuchillada a su expareja en el domicilio de él en Pamplona ha aceptado una condena de 10 años y 6 meses de prisión por un delito de homicidio con la concurrencia de la atenuante de reparación del daño, ya que con anterioridad había depositado 10.000 euros para el abono de la responsabilidad civil.

El acuerdo ha sido alcanzado antes de que se constituyera el jurado que iba a juzgar el crimen, informa el Tribunal Superior de Justicia de Navarra.

También se ha decretado la prohibición de comunicarse y acercarse a su hija durante un periodo de 15 años y, tras el cumplimiento de la pena de prisión, pasará un periodo de cinco años de libertad vigilada.

Además, deberá indemnizar a la familia de la víctima, incluida su hija, con un total de 55.000 euros.

En el acto de lectura del acuerdo, con el que el juicio se ha dado por concluido, la mujer ha pedido perdón a la familia de la víctima y a su hija, y ha afirmado que su expareja "era un hombre bueno y un buen padre".

Los hechos tuvieron lugar el 10 de mayo del pasado año cuando la acusada envió un mensaje por WhatsApp a su expareja, pese a que tenía una orden de alejamiento e incomunicación que le impedía mantener ningún contacto con él.

En el mensaje le dijo que quería ir a su domicilio, situado en el barrio de la Rochapea de Pamplona, para discutir cuestiones relacionadas con la hija en común.

La acusada acudió a las 13.47 horas y salió del portal sin poder entrar en el domicilio, ya que el hombre no se encontraba en el interior. Regresó de nuevo a las 14.11 horas, y subió al piso.

Allí mantuvo una discusión verbal con su ex, en cuyo transcurso, y con ánimo de acabar con su vida, cogió un cuchillo y se lo clavó en una trayectoria de 15 centímetros.

Al sentir la puñalada, el hombre abandonó el domicilio, bajó por las escaleras y cayó desplomado poco después en el rellano del portal. 




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