Cuando una persona física empieza con su idea de negocio, es importanter una previsión de los gastos e ingresos que se van a generar a corto, medio y largo plazo. También es bueno tener una planificación fiscal, pues uno de los mayores importes a pagar en un negocio suelen ser los impuestos. Tras los último que hemos tenido una subida del IVA al igual que el IRPF, todos los autonomos se habían visto obligados a solicitar un aplazamientos de  impuestos. Y eso existía asi hasta hace poco tiempo. Con el Real Decreto 3/2016, se eliminó esta posibilidad con respecto a los pagos fraccionado del Impuesto de Sociedades y el impuesto del IVA.