Emprendelaw Directorio es el servicio de Law&Trends para buscar abogados

LawAndTrends



El esquivo estafador aragonés afincado en Madrid que se hacía pasar por amigo, socio y representante de jeques y de ilustres personalidades como Johan Cruyff, Luis Figo o el mismísimo futbolista español Andrés Iniesta ha topado en Jaén con la justicia tras más de una década de tropelías mercantiles. De hecho, los medios de comunicación lo bautizaron como el “Falso Iniesta” por darse a conocer con tarjetas de visita con la marca de la empresa del futbolista, perspicazmente manipulada, lo cual inducía a la confusión.

 

Para hacerse con la confianza de casi tres docenas de empresarios, el condenado Blas Fernando Gracia Abadía, nacido en el municipio de Tardienta, infundía en sus víctimas unas beneficiosas expectativas muy alejadas de la desafortunada posterior realidad al usar una falsa apariencia de solvencia, de liquidez, de contactos importantes y de experiencia empresarial hasta que se hacía con sus empresas o parte de ellas sin luego atender los pagos, los precios, los compromisos de subrogación en hipotecas pactados y otros incumplimientos varios que dejaban a los vendedores sin su empresa y sin el precio por el que la vendieron.

El estafador consta en el Registro Mercantil como administrador o titular de decenas de empresas de nombres grandilocuentes (Iniesta Alimentación S.S, Iniesta Color S.L, Iniesta Fruit S.L, Hoteles Blay S.L o Blaylayher S.L) pero sin actividad económica, contable ni contenido patrimonial.  Además, en la mayor parte de los casos por si fuese poco, no solo no proseguía la actividad mercantil que las sociedades afectadas desarrollaban, sino que en el caso de la sentencia que lo ha condenado, liquidó la empresa, una próspera fábrica de aceite de oliva virgen extra y dejó al empresario oleícola con un grave perjuicio económico y moral al no pagarle. El perjuicio destaca también cuando Blas Fernando dejó de pagar las cuotas hipotecarias de  la fábrica, con lo que se acabaron ejecutando las fincas del empresario afectado que las avalaba.

Además de una brillante acusación del prestigioso abogado giennense D. Manuel Ureña Contreras, ayudaron a poner luz las declaraciones en juicio de unos testigos que coincidían en que una vez firmada la venta, no solo no pagó ninguna cantidad sino que desmanteló todos los bienes de la empresa, dejándola inservible, lo cual delata que no pretendía el desarrollo de la actividad a la que se comprometió ni al pago, i a las subrogaciones. El patrón de engaño parece ser siempre el mismo, aprovechar la vulnerabilidad de empresarios en busca de compradores en pleno centro de la crisis y aparentar una imagen falsa de poderío económico y empresarial, con garantías y avales falsificados de bancos extranjeros, promesas y otras argucias para hacerse con la confianza de sus víctimas tan sonadas como el Real Zaragoza Club de Fútbol, HogarSur o la mítica conservera de Barbate Rey de Oros.

El flamante condenado Blas Fernando no es la primera vez que resulta penado, pues en sus antecedentes penales constan delitos tan relacionados con la estafa como lo es la falsificación de documento y coacciones, si bien es la primera vez que se le condena por estafa agravada. De seguro, con la firmeza de esta resolución los afectados respirarán tranquilos al ponerse una pica en Flandes para cuando lleguen los señalamientos de los numerosos casos que se tramitan en los juzgados en contra del “Falso Iniesta”.

Finalmente, en el caso de la damnificada fábrica de aceites con el que ha tropezado el susodicho y tras un rosario de irregularidades, dificultades de localización y juicios suspendidos, pues no acudía a sede judicial cuando se le citaba, la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Jaén ha fallado en su contra en abril de 2018. El fallo ha dictaminado condenar le a  nada menos que dos años de prisión, a la indemnización de responsabilidad civil por 1.200.000 euros más intereses, a una multa considerable y condena en costas. No obstante, en la fase de ejecución provisional que le continúa se vislumbrará si voluntariamente acude a cumplir la responsabilidad civil que adeuda junto con las costas para resarcir los daños o si se descapitaliza y se declara insolvente para el pesar de sus afectados, lo que podría iniciar un procedimiento por levantamiento y alzamiento de bienes y delito de insolvencia. 




No hay comentarios.


Hacer un comentario

He leido y acepto los términos legales y la política de privacidad