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Pilar de la Fuente y Ana Úbeda son abogadas especializadas en derecho de familia. Socias Profesionales de Domingo Monforte Abogados. Su larga trayectoria en este despacho, las convierte en voces autorizadas para opinar sobre las rupturas de pareja. Hablamos con ellas sobre la custodia compartida y  los problemas que plantea cuando el juez la impone sin que exista acuerdo entre los progenitores. En un diálogo informal nos ofrecen también las claves para ayudar a los niños a superar la separación de los padres.

Los expertos coinciden en que la custodia compartida es la mejor opción para los niños si existe acuerdo entre los padres. Pero ¿Qué ocurre cuando hay una relación conflictiva y el juez impone la custodia compartida a petición de uno de los progenitores?

A.(Ana Úbeda) Las custodias compartidas impuestas no suelen funcionar bien, ya que se requiere un nivel de comunicación que no se puede dar cuando la relación es muy conflictiva. Al final, quienes se ven perjudicados son los niños. 

P.(Pilar de la Fuente) Mi experiencia en estos casos me dice que, al principio, el enfrentamiento entre los padres se agrava. Al conflicto inicial se suma el malestar del progenitor que no quería la custodia compartida. La relación se complica y los menores lo sufren. Con el tiempo, si los padres observan que los hijos están bien con la custodia compartida, se relajan  y mejoran las relaciones.

A.- Pienso que no se puede generalizar. Pero es cierto que, en ocasiones, la custodia compartida impuesta por el juez se convierte en una pesadilla. Hemos visto casos de padres que nunca se han hecho cargo de los hijos y de repente les entran unas ganas tremendas de cuidarlos. Piden la compartida con el único de interés de no pagar la pensión o de poner un plazo a las madres para que abandonen el domicilio familiar. Por ello, considero que los jueces deben estudiar con detenimiento todas las circunstancias del caso antes de tomar una decisión.

¿Existen edades en las que no es conveniente otorgar la custodia compartida?

P.- En mi opinión no creo que existan edades en las que no se deba otorgar la custodia compartida sino situaciones en las que no se debe otorgar como la falta de aptitud de uno de los progenitores, la imposibilidad de uno de los padres para hacerse cargo de sus hijos por su trabajo o su situación personal, la mala o poca  relación de los hijos con uno de sus padres, la imposibilidad de atender a los hijos por carecer de medios materiales (domicilio en condiciones, malas compañías…)…. 

A.- Yo considero que plantea problemas en el caso de recién nacidos o lactantes, cuando los niños son muy pequeños, o por el contrario, cuando estamos ante adolescentes de 14 a 17 años. En este último caso, cualquier decisión debe estar consensuada con ellos.

P.- Efectivamente, la corta edad podría verse como un impedimento. Pero, la ley aporta soluciones si se considera que  la custodia compartida es la mejor opción para el menor. Se puede optar por un sistema de  días alternos o incluso de reparto de las horas del día. También puede adoptarse la custodia compartida de  forma progresiva para que el niño se vaya adaptando y no sufra.

¿Se regulan de igual forman las parejas de hecho que los matrimonios?

A.- En el momento que hay hijos, los trámites son idénticos. La única diferencia es que en caso de matrimonios, también se acuerda la separación o el divorcio, pero las medidas que se han de regular respecto de los hijos son las mismas y las garantías también. 

P.- Sí, la regulación es la misma ya que lo que se tiene en cuenta y lo que se valora es el interés del menor.

¿Qué suele valorar un juez a la hora de otorgar la custodia compartida?

P.- Se valoran todas las circunstancias importantes y relevantes en relación al menor como su edad, la capacidad y aptitudes de los progenitores, el estado de salud de los menores y los padres, la dedicación de los padres a los hijos, los informes sociales, médicos, psicológicos…el arraigo de los menores, la posibilidad de conciliación de la vida laboral y familiar de los padres, la opinión de los hijos si tuvieren suficiente juicio, la disponibilidad de los padres de mantener la relación y crianza directa de los hijos….  

A.- Sólo añadir que, la Comunidad Valenciana fue pionera en establecer la custodia compartida como primera opción. El juez valora si existe alguna imposibilidad para no otorgarla.  En esa valoración entran todos los aspectos que ha señalado Pilar.

Los informes psicológicos ¿son prueba suficiente para valorar la opción que más conviene al menor?

P.- Son importantes y facilitan mucho la labor al juez pero deben ser valorados junto con el resto de circunstancias que concurren para que la decisión sea la más favorable para el menor.

A.- Estoy de acuerdo. Los informes psicológicos no son suficientes pero siempre ayudan. En mi opinión, los jueces, se tendrían que apoyar también en la información que dan en los colegios a los que asisten los menores que suelen ser los primeros en detectar cuando hay problemas. 

¿Qué problemas se pueden derivar al compartir la custodia de forma "poco amistosa"?

P.-  El principal problema es que, en muchas ocasiones, el conflicto se traslada a los hijos y se les hace partícipes. Al final, los niños se  sienten culpables de la situación. Y eso puede repercutir negativamente en su desarrollo psicológico e incluso en su salud.  

A.- Efectivamente. Muchas veces los niños se convierten en el vehículo de transmisión entre los adultos. Se encuentran permanentemente en medio del conflicto. A la larga esa situación de estrés  deriva  en problemas en el colegio, de relación con sus iguales, ansiedad, insomnio, etc…

¿Debería hacerse un seguimiento de cómo están los niños después de acordar la custodia compartida?

A.- La ley ya lo prevé aunque, lamentablemente, es una posibilidad que no se suele utilizar mucho. 

P.-  Considero que el seguimiento no es necesario en todos los casos y tampoco hay medios para hacerlo. Pero sí sería conveniente en aquellos en los que se aprecie que la custodia compartida no está siendo beneficiosa para los menores. Hay múltiples señales de alarma: el rendimiento escolar, el estado anímico de los menores…

¿Qué opina sobre el Nido Compartido? 

A.- Personalmente creo que compartir la vivienda no resulta beneficioso porque suele generar bastante conflicto entre los progenitores sobre todo en cuestiones de suministros, limpiezas etc…También resulta complicado a la hora de rehacer su vida. 

P.- Yo considero que sólo debe establecerse temporalmente hasta que se regulen las situaciones definitivas. Con el tiempo,  puede dar lugar a muchos problemas ya que se comparte todo (incluida la cama). Esto,  en ocasiones, provoca nuevos conflictos, sobretodo, como apunta Ana, si  las partes rehacen sus vidas con terceras personas. Añadiría también el problema económico. Ya que implica la necesidad de que existan 3 casas, la compartida y la de cada uno de los progenitores cuando están fuera de la casa.

Para muchos niños la separación de sus padres supone una situación estresante que puede causarles problemas de conducta o incluso de salud. ¿qué deberían evitar los padres?

P.- Los padres deben procurar que la ruptura sea lo menos traumática posible para los menores.  No se debe  discutir delante de ellos o hablarles mal del otro progenitor. En la medida de lo posible, debe evitarse trasladar a los hijos la angustia y tristeza que produce la ruptura.  No decirles  lo mal y tristes que se sienten cuando se van con el otro progenitor. Y, sobretodo,  nunca utilizar  a los hijos como moneda de cambio o como instrumento para hacerle daño. Si la situación es muy conflictiva debería acudirse a la ayuda de profesionales. 

A.- Subscribo las palabras de Pilar. Sobre todo, debemos intentar alejarles del conflicto y jamás utilizarlos como vehículo de comunicación entre los progenitores.

Por el contrario…¿Qué pueden hacer los padres para ayudarles a encajar la nueva situación?

P.- Los padres deben hacer entender a sus hijos que los dos han de estar en igualdad de condiciones para educarlos y disfrutar de su compañía. Y, al mismo tiempo, hacerles ver las ventajas de poder disfrutar de ambos padres sin la conflictividad que existía cuando estaban juntos. Si surge un conflicto, hay que escuchar la opinión de los hijos  para poder encontrar una solución. Si se crea un clima de respeto mutuo entre todos, es más fácil que los problemas sean resueltos de común acuerdo sin necesidad de que el juez intervenga.

A.- Yo pienso que los padres deben acompañar a los niños en todo el proceso y resolver todas las dudas que tengan, que no sientan que pierden a uno de los padres, sino que van a seguir contando con los dos. Es muy importante no menoscabar la figura del otro progenitor ni hablar mal de él delante de los niños. Son niños y deben seguir siéndolo. 




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